La reciente Cumbre Estados Unidos-Islas del Pacífico dio lugar a una declaración de asociación que comprometió más recursos para la zona.
A pesar de la rápida urbanización del Pacífico, la estrategia carecía de una visión para las ciudades y la planificación urbana.
Los gobiernos y sus socios internacionales deben invertir en la gobernanza urbana y en oportunidades económicas, prestando atención a las personas desfavorecidas, expuestas a desastres y desplazadas.
Las islas del Pacífico son cada vez más foco de la competencia entre China y Estados Unidos. Este fue el telón de fondo de la reciente Cumbre Estados Unidos-Islas del Pacífico, que marca un verdadero cambio en el panorama político de la zona. Todos los líderes de las islas del Pacífico invitados —incluido el primer ministro de las Islas Salomón, Manasseh Sogavare, quien había amenazado con no participar— firmaron la Declaración de Asociación Estados Unidos-Pacífico. En su Estrategia de Asociación con el Pacífico, publicada al mismo tiempo que la Cumbre, Estados Unidos también se comprometió a destinar más recursos a la región.
Ambos documentos se centran en la crisis climática, la seguridad de recursos clave y zonas marítimas, y los continuos efectos sanitarios y económicos de la pandemia de Covid-19. Ambos están directamente alineados con la Estrategia 2050 para el Continente del Pacífico Azul, que establece una visión regional definida por los propios líderes de las islas del Pacífico.
Sin embargo, lo que falta en estos acuerdos es una visión para las ciudades y la planificación urbana. Se trata de una omisión significativa, dada la rápida urbanización de las islas del Pacífico. La planificación urbana, la gobernanza subnacional y la formación deben convertirse en prioridades centrales de los esfuerzos de desarrollo internacional en el Pacífico, así como del liderazgo regional. La inversión en desarrollo urbano sostenible resulta más rentable y equitativa si se realiza antes del rápido crecimiento urbano, en lugar de hacerlo a posteriori.
Rápida urbanización en las islas del Pacífico
Las ciudades y los pueblos aportan más de la mitad del PIB nacional en la mayoría de los países insulares del Pacífico. También concentran la mayor parte de las principales infraestructuras, incluidos centros de salud esenciales. Las capitales dominan el empleo remunerado y las oportunidades de estudio, y facilitan el comercio y los viajes internacionales. Casi una cuarta parte de los habitantes de las islas del Pacífico vive en zonas urbanas, una proporción que equivale aproximadamente a la mitad del promedio mundial. Se prevé que para 2030 esta proporción aumente hasta alcanzar un tercio de la población de la región.
Los nuevos datos sugieren que las proyecciones han subestimado el crecimiento urbano en muchos países insulares del Pacífico. Esto ocurre especialmente en los grandes archipiélagos de Melanesia, donde una generación más joven busca nuevos medios de vida y oportunidades económicas. La mitad de la población del Pacífico tiene menos de 23 años, y esta «ola juvenil» se concentra de forma muy desigual en las zonas urbanas de la región.

Papúa Nueva Guinea concentra casi la mitad de la población urbana de la región, con una población total de más de 9 millones. El «Distrito de la Capital Nacional» que rodea su capital, Port Moresby, alcanzó en 2019 una población urbana de 760.000 habitantes, más de un 60 % por encima de las proyecciones oficiales que habían servido de base para planificar el desarrollo de la capital desde 2008. Se encuentran indicios similares en otras partes de la región. Honiara, la capital de las Islas Salomón, ya es más grande de lo que se proyectaba para 2030. Un nuevo análisis de los datos urbanos de Vanuatu muestra que un tercio de la población del país vive ahora en zonas urbanas: alcanzó este nivel 10 años antes de lo previsto en las proyecciones oficiales.
Como resultado, los responsables de formular políticas tienen que ponerse al día, con consecuencias de gran alcance. Las iniciativas de ayuda humanitaria tras los recientes desastres relacionados con el clima han subestimado las necesidades de los grandes asentamientos urbanos informales, y las comunidades urbanas están infrarrepresentadas políticamente. En general, los indicadores regionales de desarrollo urbano sostenible retrocedieron en 2021.
Las necesidades de la generación más joven
Los jóvenes habitantes urbanos de las islas del Pacífico necesitan empleo urbano, seguridad de tenencia de la vivienda y buena gobernanza. Los gobiernos de las islas del Pacífico y sus socios internacionales deben centrarse en apoyar estos aspectos y los procesos de planificación espacial, que se han descuidado o abordado de forma fragmentaria. Las ciudades de la región necesitan inversión en infraestructura y servicios públicos, desde carreteras y aceras hasta espacios abiertos e instalaciones recreativas. Los servicios ecosistémicos son especialmente importantes para la población urbana pobre y también pueden fomentarse mediante la creación de zonas de «huertos urbanos» y la habilitación y legalización de espacios para producir y vender alimentos.

Gran parte de la población urbana del Pacífico vive en condiciones «informales», sin derechos legales de tenencia sobre las tierras que ocupa. El desarrollo sostenible exigirá reconocer y legalizar los espacios y servicios compartidos y, en algunos casos, reubicar a la población de zonas de alto riesgo. Muchas ciudades de las islas del Pacífico necesitan urgentemente renovar sus infraestructuras envejecidas y mal mantenidas, en particular las relacionadas con el agua y el saneamiento.
Los gobiernos locales, allí donde existen, tienen competencias legislativas y capacidades técnicas limitadas. En Vanuatu, por ejemplo, no hay ninguna institución técnica o de formación profesional que imparta capacitación sobre cómo aplicar el Código Nacional de Construcción, por lo que rara vez se aplica. Una evaluación del Consejo Municipal de Port Vila realizada por el Banco Asiático de Desarrollo señaló que el consejo no contaba con ningún personal técnico de ingeniería. La formación especializada a escala regional, con el apoyo de instituciones de educación superior de países socios, podría ofrecer una solución rentable a corto plazo.
Integrar las ciudades y las zonas urbanas en los influyentes organismos y organizaciones regionales de Oceanía será clave para abordar eficazmente la acelerada urbanización del Pacífico.


