Científicos han creado purpurina vegana a partir de un ingrediente presente en las frutas

traditional glitter, pictured here, is damaging to the environment
“Conventional pigments, like your everyday glitter, are not produced sustainably".Image: UNSPLASH/Sharon McCutcheon
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  • Científicos han creado una alternativa sostenible a la purpurina derivada de las frutas.

  • La purpurina convencional contiene microplásticos nocivos que contaminan el medioambiente.

  • La nueva purpurina biodegradable es vegana, así que todo el mundo puede volver a brillar sin sentirse culpable.

Es la época de brillar, pero ¿a qué coste para el medioambiente? Es bien sabido que la purpurina tradicional suele estar hecha de microplásticos nocivos que contaminan los mares y nuestros hogares. Ahora que empiezan las celebraciones navideñas, padres, niños y aficionados a las manualidades pueden optar por una alternativa más segura.

Científicos de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, han desarrollado un nuevo tipo de purpurina hecha con la celulosa presente en plantas, frutas, verduras y pulpa de madera. Brilla igual, pero es vegana, biodegradable y mucho menos perjudicial para el medioambiente que la purpurina convencional.

Esta purpurina vegana está hecha de celulosa, presente en plantas, frutas, verduras y pulpa de madera. Image: Universidad de Cambridge

La nueva purpurina está hecha de nanocristales de esta celulosa, el material natural que forma las paredes celulares de las plantas, las frutas y las verduras. Puede usarse del mismo modo que la purpurina nociva de siempre, desde en cosméticos hasta en tarjetas navideñas, y es segura para que los niños la utilicen en proyectos de manualidades.

«Los pigmentos convencionales, como la purpurina de uso cotidiano, no se producen de forma sostenible», afirmó la profesora Silvia Vignolini, del Departamento de Química de Cambridge, quien dirigió el equipo que desarrolló la nueva purpurina.

«Llegan al suelo y al océano, y contribuyen a la contaminación general. Los consumidores empiezan a darse cuenta de que, aunque la purpurina es divertida, también causa daños reales al medioambiente», añadió.

Su equipo ya ha logrado producir materiales de colores a partir de pulpa de madera que pueden sustituir a los pigmentos tóxicos en productos que van desde la pintura hasta los cosméticos.

Brillo de celulosa: la purpurina sostenible se obtiene de estas láminas de origen vegetal.Image: Universidad de Cambridge

Crear productos más seguros y sostenibles

Para fabricar purpurina, el nuevo proceso —que consume mucha menos energía que la producción de purpurina tradicional— consiste en elaborar grandes láminas de celulosa y luego molerlas hasta obtener diminutas partículas biodegradables.

Es una ironía terrible que la purpurina convencional se haya usado tradicionalmente para decorar escenas nevadas en tarjetas navideñas, dado que se ha encontrado que los microplásticos de los que está hechacontaminan la nieve y el hielo desde el Ártico hasta los Alpes.

Los microplásticos son diminutas partículas de plástico de menos de cinco milímetros de diámetro y se han detectado tanto en los hogares como en el medioambiente en general. Los expertos afirman que estas partículas, que pueden causar cáncer en los seres humanos, incluso se han encontrado en las zonas más profundas del océano.

Se calcula que el 2 % de los microplásticos del mar procede de productos de cuidado personal, como los cosméticos. Según los científicos, para 2040 habrá 10 millones de toneladas de microplásticos en el medioambiente mundial.

Los microplásticos, como los presentes en la purpurina convencional, contribuyen a la contaminación medioambiental Image: Statista

Regreso al futuro

El Foro Económico Mundial lleva mucho tiempo advirtiendo del aumento de los microplásticos en el mar y de su impacto en el medioambiente y nuestra salud. En su informe de 2016, La nueva economía de los plásticos: replantear el futuro de los plásticos, el Foro pidió innovación para crear nuevos materiales que pudieran sustituir el uso del plástico.

Los materiales biodegradables de celulosa, como los que se utilizan en la nueva purpurina vegana, existen desde hace tiempo. Inventado en 1908, el celofán fue un envoltorio transparente de celulosa muy utilizado para alimentos y otros productos antes de que el PVC de origen petroquímico lo sustituyera en gran medida a finales del siglo XX.

Según los expertos, las cualidades medioambientales del celofán —se biodegrada de forma natural en 30 días y, aun recubierto de sustancias químicas plásticas, se descompone en cuatro meses— están propiciando su regreso.

Sin embargo, es probable que una cosa siga igual: el lío que supone divertirse con purpurina. Al preguntarle si la purpurina vegana facilitaría a los padres la limpieza después de hacer manualidades con sus hijos, la profesora Vignoli respondió: «Será igual de molesta, pero no dañará el planeta y es segura para los más pequeños».

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