Entre las muchas voces que destacaron en la cumbre de esta semana sobre Cumbre de Inversión para el Desarrollo Sostenible, tres fueron especialmente conmovedoras. El presidente chileno Sebastián Piñera, por su seguridad de que el cambio climático es la batalla de nuestra vida; Jesper Brodin, de Ikea, por señalar que solo el 3 % de las personas se sentía capaz de contribuir a una solución; y Melati Wisjen, de 18 años, por recordarnos oportunamente que la exigencia de cambio de su generación es imparable.
El mensaje es claro. Puede que estemos cerca de un punto de inflexión en cuanto al reconocimiento de que el momento de hablar ha terminado, pero las personas no se sienten facultadas para unirse a la lucha. La frustración, como consecuencia de este sentimiento de impotencia generalizada, está llegando al límite. No tiene por qué ser así.
Antes de analizar esto con más detalle, centrémonos en los aspectos positivos. Esta semana, líderes de algunas de las industrias más contaminantes del planeta —el transporte marítimo, la aviación, el hierro y el acero, por citar algunas— se comprometieron públicamente a que cada sector sea neutro en carbono para 2050. Otras empresas del sector privado se comprometieron a promover la cobertura sanitaria universal, mejorar la calidad del aire, detener la deforestación y combatir el trabajo infantil, todos elementos clave de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
La Cumbre de Inversión para el Desarrollo Sostenible, como la llamamos, solo lleva tres años celebrándose, pero ya reúne a más líderes empresariales que cualquier otra reunión organizada por el Foro Económico Mundial fuera de nuestra Reunión Anual en Davos. Un cálculo aproximado basado en los directores ejecutivos y presidentes que nos acompañaron sugiere que el volumen de negocio anual combinado de las empresas que representan asciende a casi 1 billón de dólares.
Esto es, en cierto modo, un movimiento. Cada semana, más empresas se comprometen a publicar sus emisiones de carbono, mientras que otras adoptan objetivos basados en la ciencia. Los gobiernos también avanzan poco a poco. Chile puede haber sido uno de los seis únicos países que inicialmente se comprometieron a ser neutros en carbono para 2050, pero esa cifra asciende ahora a más de 70. El presidente Piñera utilizará todo su poder diplomático para aumentar esta cifra en la Reunión COP 25 de Santiago en diciembre, al tiempo que dedica toda su energía a cumplir los objetivos de su propio país antes de lo previsto.
Los movimientos reales requieren la participación masiva. Los consumidores, que controlan el 60 % del PIB mundial, ya han contribuido enormemente votando con su dinero a favor de productos y servicios más sostenibles. Sin embargo, su creatividad e ingenio siguen sin ser reconocidos.
Si no se corrige este desequilibrio, los ODS de 2030 no se alcanzarán. Hoy, como respuesta a ello, el Foro Económico Mundial anuncia el lanzamiento de UpLink, una nueva plataforma digital destinada a facilitar la participación masiva en la resolución de los innumerables obstáculos y cuellos de botella que frenan el progreso.
Junto con nuestros socios, las Naciones Unidas, Salesforce, Deloitte y Microsoft, UpLink reunirá a comunidades en la búsqueda de objetivos compartidos. Imagine un espacio de encuentro en el que cualquier persona interesada en resolver un desafío de desarrollo pueda interactuar libremente con expertos, líderes y otros participantes. Un espacio que combina la experiencia y los conocimientos de Davos con la energía y la curiosidad de Silicon Valley.
No se trata de un ejercicio intelectual, sino de implicar a la comunidad. Queremos impulsar las ideas necesarias para el desarrollo sostenible, pero también queremos actuar. Además de la plataforma, se creará un fondo para incubar e implementar las soluciones más creativas e impactantes.
UpLink se centrará inicialmente en la salud de nuestros océanos. Se ampliará rápidamente para incluir los 17 ODS a principios de 2021. Nuestro futuro se despliega rápidamente ante nosotros: es hora de que todos hagamos lo mejor posible para que sea un futuro feliz, seguro y sostenible.


