Las organizaciones mundiales cooperan para ampliar la inversión y contribuir a alcanzar los objetivos de sostenibilidad.
La promoción de la inversión debe cambiar para orientarse a las inversiones sostenibles, en particular para contribuir a alcanzar los objetivos climáticos.
Turquía aplica este enfoque situando los ODS en el centro de su estrategia de inversión extranjera directa.
El cambio climático lleva mucho tiempo en la agenda internacional, pero los acontecimientos recientes han aumentado la urgencia de actuar de inmediato por razones humanitarias y de desarrollo. Los líderes mundiales se reunieron en Glasgow para debatir sobre el cambio climático en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP26, tras la cumbre del G20 celebrada en Roma a finales de octubre, en la que también se dio prioridad a la sostenibilidad.
Contener el cambio climático mediante la mitigación y la adaptación es imprescindible para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que fueron fijados por las Naciones Unidas en 2015 y situaron la sostenibilidad social, económica y ambiental en el centro del desarrollo económico.
Alcanzar los ODS, a su vez, requerirá un enfoque integrado y una estrecha cooperación entre todas las partes interesadas. La movilización de recursos financieros desempeñará un papel especialmente importante para alcanzar los ODS y hacer frente a los efectos adversos del cambio climático. En este sentido, la inversión extranjera directa (IED) ha sido una fuente significativa de financiación externa para muchos países, especialmente para las economías en desarrollo, con el fin de contribuir a un desarrollo económico sostenible.
El compromiso con los ODS puede movilizar la inversión extranjera directa
Hoy en día, todas las economías compiten por lograr mayores entradas de IED, ya que no solo aporta capital, sino que también genera empleo, transfiere tecnología y ayuda a subir en la cadena de valor. Además, la IED puede ser determinante para la transformación económica de un país hacia una economía más ecológica, ya que las empresas multinacionales (EMN) disponen tanto de la capacidad financiera como de la capacidad técnica para ayudar a transformar las operaciones locales según las mejores prácticas mundiales más ecológicas. Las EMN han incorporado cada vez más los principios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en sus estrategias de inversión, no solo para alcanzar los objetivos de calificación ASG exigidos por los inversores, sino también para reducir costes y mitigar riesgos, lo que contribuye a que sus operaciones sean a la vez más sostenibles y más rentables.
La comunidad internacional está haciendo más esfuerzos por ampliar este tipo de inversiones mediante el establecimiento de mecanismos eficaces que respalden la cooperación en materia de inversión, como la planificada World Investment for Development Alliance, que puede facilitar la colaboración en proyectos público-privados para ampliar la inversión sostenible. Una dimensión importante de esta ampliación es que los países creen un entorno favorable para atraer “IED verde” con el fin de contribuir a alcanzar los objetivos ambientales y climáticos.
Mediante políticas inteligentes y específicas, la inversión sostenible puede aportar contribuciones significativas al desarrollo económico de un país, incluida la IED verde, que ayuda a reducir las emisiones de carbono.
Ahmet Burak Dağlıoğlu
A menos que los países receptores sean lo suficientemente atractivos para este tipo de inversiones, las EMN dudarán en invertir allí, especialmente en un momento en que atraer IED es cada vez más difícil debido a desafíos imprevistos como la pandemia de COVID-19, la incertidumbre política derivada del aumento del proteccionismo, las crisis económicas y los riesgos geopolíticos. Además, la creciente inclusión de cláusulas de sostenibilidad en los acuerdos comerciales y de inversión de nueva generación de los principales bloques comerciales también afectará a las decisiones de localización de las EMN. Por lo tanto, para aprovechar al máximo la IED tras la pandemia, las agencias de inversión deben reajustar sus estrategias y posicionarse como promotoras y facilitadoras de la inversión sostenible.
Mediante políticas inteligentes y específicas, la inversión sostenible puede aportar contribuciones significativas al desarrollo económico de un país, incluida la IED verde, que ayuda a reducir las emisiones de carbono. Por ello, incorporar los ODS a la estrategia de atracción de IED de un país puede generar beneficios para toda la sociedad. Por tanto, los profesionales de la IED y los responsables de políticas deben desarrollar estrategias novedosas que sean más inclusivas y orientadas a los ODS.
Cómo contribuye Turquía a las inversiones sostenibles
Conscientes de ello, nosotros, como Oficina de Inversiones de Turquía, hemos revisado recientemente nuestra estrategia de IED y hemos convertido los ODS en uno de los pilares principales de nuestras políticas de promoción y atracción de inversiones. También hemos incorporado las “inversiones de impacto” a la agenda nacional de desarrollo de Turquía. Gracias a un amplio compromiso con las partes interesadas nacionales e internacionales, las “inversiones de impacto” se han convertido en una prioridad para los sectores privado y público de Turquía.
Junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), hemos publicado conjuntamente una serie de informes sobre El ecosistema de inversión de impacto en Turquía y SDG Investor Map Turkey, que ofrece al sector privado una guía para realizar la diligencia debida y tomar decisiones empresariales con impacto. Tras estas iniciativas exitosas, el Consejo Asesor de Inversión de Impacto de Turquía se creó para movilizar a los organismos gubernamentales y a las partes interesadas del sector privado con el fin de desarrollar un marco regulatorio de vanguardia. Establecer un marco nacional de gestión del impacto de este tipo normalizará la medición y el control en todos los sectores, lo que incentivará la inversión de impacto y mejorará el desempeño de los inversores de impacto.
Financiación del desarrollo sostenible
El éxito depende de ir más allá de definir determinadas métricas y normas o de complacer a los accionistas. La implementación, el seguimiento y las evaluaciones son esenciales para generar un impacto real a través de las inversiones sostenibles. Por ello, los esfuerzos nacionales e internacionales para establecer mecanismos sólidos que permitan aplicar las inversiones de impacto y atraer IED verde deben respaldarse mediante la colaboración y la asociación en todos los niveles.
Las organizaciones internacionales, como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el PNUD y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), así como el Foro Económico Mundial, han desempeñado un papel importante en la creación de plataformas eficaces de cooperación. Las instituciones nacionales deberían seguir colaborando con estas organizaciones para adaptar sus ecosistemas de inversión locales a las cambiantes tendencias, prácticas y oportunidades de inversión internacionales. Todos nos enfrentamos a desafíos globales que requieren soluciones globales, y la cooperación es una condición sine qua non para encontrar soluciones sostenibles a los problemas que amenazan a la humanidad.


