Por qué innovar con el objetivo final en mente es clave para impulsar la sostenibilidad

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  • Tener presente el objetivo final es crucial para innovar y mejorar la sostenibilidad.

  • Esto es especialmente cierto a la hora de aprovechar el potencial de tecnologías clave como la biotecnología.

  • El enfoque que parte del objetivo final puede ser tan importante para los responsables de formular políticas como para los innovadores empresariales.

«Empecemos por el principio. Un muy buen lugar para empezar. Al leer, se empieza con A-B-C. Al cantar, se empieza con DO-RE-MI».

Quien alguna vez haya decidido subir una montaña sabe lo importante que es tener presente el objetivo final: visualizar la cima y luego dar los pasos clave —entrenamiento físico, desarrollo de habilidades, planificación de la ruta y más— para asegurarse de llegar. Y, como todos sabemos, tenemos una montaña que escalar cuando se trata de afrontar la crisis climática. La innovación desempeñará un papel central.

La filosofía de innovar con el objetivo final en mente fue popularizada por el experto estadounidense en gestión Stephen Covey en su exitoso libro, Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, publicado en 1989. Este enfoque ayuda a aclarar los objetivos, permite la planificación estratégica y contribuye a optimizar los recursos. En esencia, permite pasar de una mentalidad centrada en el esfuerzo a otra centrada en los resultados.

Hay muchos casos célebres en los que este enfoque ha tenido un enorme impacto en la sociedad. Un ejemplo es el objetivo del expresidente estadounidense John F. Kennedy de llevar a seres humanos a la Luna antes de que terminara la década de 1960, que permitió fijar metas concretas y dirigir la movilización de enormes recursos hacia un único propósito. Otro ejemplo es la concepción del iPhone por parte de Steve Jobs: en lugar de intentar crear una versión ligeramente mejor de los teléfonos móviles existentes, Jobs tenía una visión clara de crear algo completamente nuevo, con un diseño elegante, una pantalla táctil avanzada, una navegación intuitiva y potentes funcionalidades.

Este segundo ejemplo es clave para entender el poder de la filosofía que parte del objetivo final. Nos permite alcanzar metas de formas completamente nuevas, mientras que los enfoques tradicionales de innovación a menudo solo conducen a mejoras graduales (por ejemplo, teléfonos móviles más baratos o pequeños, o con mejor señal de red para las llamadas, pero no teléfonos que puedan almacenar cientos de miles de canciones, tomar fotos de alta calidad, utilizarse para pagar en tiendas, aprovechar la IA para analizar comandos de voz e incluso controlar signos vitales).

Biotecnología avanzada

Crear visiones claras e inspiradoras es esencial para afrontar con éxito el mayor desafío del siglo XXI: la crisis climática. También tendremos que estar dispuestos a hacer las cosas de otra manera. Un ámbito de innovación que, a mi juicio, puede marcar una verdadera diferencia en este frente es la biotecnología avanzada. En dsm-firmenich, utilizamos biotecnología avanzada —junto con nuestras otras capacidades científicas de vanguardia— para lograr innovaciones revolucionarias y mejorar la sostenibilidad de nuestros productos: empleamos la biotecnología para fabricar ingredientes para alimentos, suplementos para la salud, productos de belleza y más, que son mejores tanto para las personas como para el planeta.

Cinco maneras en que la bioeconomía está presente en nuestra vida cotidiana.
Cinco maneras en que la bioeconomía está presente en nuestra vida cotidiana.
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Por ejemplo, fue un enfoque de innovación que partía del objetivo final el que nos permitió desarrollar una nueva forma de producir ácidos grasos omega-3, muy beneficiosos para la salud humana y utilizados en la alimentación animal. A través de Veramaris, nuestra empresa conjunta con Evonik, hemos sido pioneros en una nueva forma de producir omega-3 mediante biotecnología y utilizando algas, en lugar de extraerlos de los peces. A medida que se amplía la escala, este enfoque resulta más barato y eficiente, además de proteger las poblaciones de peces. Tener presente el objetivo final no consistía solo en contar con una visión clara del producto final, sino también en prever el contexto más amplio: debíamos anticipar el estado futuro de las poblaciones de peces, las presiones climáticas y la demanda mundial de omega-3 en los sectores de la alimentación y la salud.

Otro aspecto importante que se debe tener en cuenta es la escala final: es un desafío central en muchas industrias, pero cobra especial importancia en la biotecnología. La clave está en reducir la escala antes de aumentarla. Al reproducir en el laboratorio, desde las primeras etapas, todas las tensiones propias de la producción a gran escala, hemos comprobado que podemos reducir la probabilidad de sorpresas al ampliar la escala y asegurar que nuestros procesos se adapten bien a las realidades de la producción industrial. Esto nos ha ayudado a ser ágiles y a obtener una ventaja competitiva.

¿Cómo fomenta el Foro Económico Mundial la diversidad biológica?

Por último, lo más importante que hay que tener en cuenta al innovar para mejorar la sostenibilidad —en todas las industrias— es que cualquier proceso nuevo debe ofrecer un rendimiento igual o mejor, nuevas funcionalidades y aportar valor. De lo contrario, no se adoptará con éxito. En el caso de la biotecnología, un aspecto clave para garantizar que los procesos nuevos y más sostenibles puedan competir con los ya establecidos es asegurarse de que las regulaciones favorezcan la innovación. Dado el papel vital que desempeñará la biotecnología avanzada para apoyar la transición hacia terapias, sistemas alimentarios, productos de consumo y procesos de fabricación más eficaces, competitivos, resilientes y sostenibles, debemos adaptar las vías regulatorias para valorar los beneficios de los enfoques con visión de futuro, equilibrando al mismo tiempo los riesgos. En resumen, el enfoque que parte del objetivo final puede ser tan importante para los responsables de formular políticas como para los innovadores empresariales.

Generar una «atracción»

Al fijar objetivos inspiradores y ser pragmáticos sobre cómo alcanzarlos, podemos marcar una verdadera diferencia para mejorar la sostenibilidad de procesos clave de biomanufactura y producción de alimentos. El enfoque que parte del objetivo final impulsa la innovación al generar una «atracción» (en lugar de depender de un «impulso» que podría crear obstáculos). También nos ayuda a unir esfuerzos en torno a una visión clara del éxito y, luego, a trabajar juntos para encontrar la mejor manera de hacerla realidad. Quizá lo más importante sea que la filosofía que parte del objetivo final nos ayuda a superarnos: sabemos que los pasos graduales no bastarán para crear el futuro sostenible que necesitamos; harán falta tanto mejoras graduales como innovaciones transformadoras.

Por eso, cuando esté en los Alpes, en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos, les diré a todos —aunque no cantando como Julie Andrews— que, cuando se trata de innovar para hacer que nuestro mundo sea más sostenible, el mejor lugar para empezar suele ser el final.

Para leer más sobre la Iniciativa de Bioeconomía, la iniciativa insignia del Foro para acelerar la transición mundial hacia una economía de base biológica, haz clic aquí.


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