Cómo la innovación desde dentro está transformando a las organizaciones internacionales y también las vidas

Women from Dadinga tribe carry boxes of oil during food distribution by World Food Program (WFP) in the village of Lauro, Budy county, in Eastern Equatoria State, south Sudan, April 3, 2010. REUTERS/Goran Tomasevic (SUDAN - Tags: SOCIETY POLITICS FOOD) - GM1E6431T2D01
The World Food Programme is broadening its platform and embracing the potential of new technology.Image: REUTERS/Goran Tomasevic
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El año pasado, el secretario general de la ONU, António Guterres, hizo un llamamiento a la acción: «Desde los niveles más altos, todos debemos —desde las sedes hasta el ámbito nacional— colaborar de forma proactiva con pioneros de la tecnología, innovadores, responsables de políticas y usuarios». Pero ¿cómo se traduce en la práctica este tipo de colaboración?

Un nuevo informe de la Geneva School of Economics and Management responde a esta pregunta. Como académicos que observamos desde fuera el ecosistema de la ONU, nos propusimos responder a una pregunta importante: ¿cómo es la innovación de abajo arriba en las organizaciones internacionales?

Nos interesaba especialmente comprender las estructuras de innovación, las metodologías para ampliarla y los principales obstáculos a la innovación. Tras entrevistar a más de 40 personas, tanto en las sedes como en las oficinas sobre el terreno de 15 organizaciones e ONG internacionales distintas, descubrimos que la innovación no es algo nuevo y que no se limita a la tecnología.

Esto es lo que resultaba menos evidente. Aunque el objetivo inicial de estas iniciativas de abajo arriba es mejorar la vida de sus beneficiarios, en muchos casos el impacto real es mucho mayor. De hecho, a menudo estas iniciativas cambian la forma de trabajar de las organizaciones e incluso, en ocasiones, amplían la propuesta de valor de la organización en su conjunto.

Por ejemplo, la iniciativa Building Blocks del Programa Mundial de Alimentos (PMA) hace que sus transferencias de efectivo sean más seguras, colaborativas, trazables y económicas gracias a la tecnología de cadena de bloques. Sin embargo, la misión del PMA es erradicar el hambre y la pobreza en todo el mundo. Entonces, ¿cómo encaja el uso de la cadena de bloques para los pagos con esa misión? El PMA amplía su misión de llevar alimentos a comunidades vulnerables al extender su plataforma y aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías.

Otro ejemplo es Project Jetson, un proyecto de analítica predictiva del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), cuyo objetivo es ofrecer pronósticos sobre los desplazamientos de poblaciones desplazadas dentro y fuera de Somalia. El Servicio de Innovación del ACNUR utiliza datos abiertos sobre el tiempo y el clima, los conflictos, los precios de mercado y los patrones históricos de desplazamiento de la población (tanto de personas desplazadas internas como de refugiados) para predecir cómo se desplazarán las poblaciones.

Los efectos de largo alcance de una herramienta así podrían permitir que el ACNUR y otras organizaciones pasaran de reaccionar a actuar de forma proactiva. Gracias al poder de los datos y a un enfoque centrado en las personas, el ACNUR podría predecir —y prepararse para— la próxima crisis de refugiados antes de que ocurra.

Otro ejemplo es la colaboración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con Baidu en China, que dio lugar a la iniciativa Baidu Recycle . Esta iniciativa funciona mediante una aplicación que ayuda a los usuarios a tasar y reciclar sus productos electrónicos, al ponerlos en contacto con servicios legítimos de recogida de residuos electrónicos cercanos. Así, agiliza el proceso de reciclaje y reduce el número de puntos de reciclaje informales.

Además de llegar a ciudades chinas con una solución importante para el medioambiente y la salud, el proyecto ha demostrado ante el personal del PNUD el impacto de una cultura de innovación.

Louise Xi Li, subdirectora del equipo de comunicación, innovación y alianzas del PNUD en China, explicó: «El “recorrido de innovación” ayudó a mostrar al equipo el enorme potencial de la innovación, no solo a exhibir la aplicación». Permitió a su equipo demostrar que la innovación era más que una palabra de moda. A partir de las lecciones aprendidas con Baidu Recycle, el equipo está explorando ahora el intercambio de soluciones entre China y los países en desarrollo cercanos.

A medida que los esfuerzos iniciales empiezan a dar frutos, varias organizaciones internacionales han creado unidades formales de innovación:

⦁ La Oficina de Innovación de UNICEF se fundó en 2006 y ahora incluye el Fondo de Capital Riesgo, que colabora con innovadores sobre el terreno para desarrollar y probar nuevas soluciones al ritmo necesario para responder a los desafíos que afrontan los niños, en rápida evolución

⦁ El Servicio de Innovación del ACNUR, fundado en 2012, busca fomentar una cultura de creatividad y colaboración en toda la organización, actuando como facilitador y proporcionando herramientas de innovación

⦁ El Laboratorio de Innovación del Centro de Comercio Internacional (ITC), basado en el voluntariado, presta servicios de apoyo al personal del ITC, poniendo a su disposición espacio, herramientas y asistencia

Fundado en 2015, el Acelerador de Innovación del PMA brinda al personal del PMA y a empresas emergentes externas financiación, acceso a una red de expertos y alcance global sobre el terreno.

Pero estas nuevas estructuras son solo un paso en el recorrido de la innovación. Su propósito es ayudar al personal en la transición esencial de ver el mundo como algo estático a verlo —y a ver las actividades de las organizaciones internacionales— como algo dinámico, modular y maleable.

La transformación ya es visible. Las 57 innovaciones de abajo arriba surgidas de estas organizaciones que registramos en nuestra base de datos abarcan casi todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La mayoría de las iniciativas persigue dos o tres objetivos principales; por ejemplo, la iniciativa del ITC SheTrades promueve la participación equitativa de las mujeres y sus oportunidades en el comercio (ODS n.º 5, Igualdad de género) mediante una plataforma que busca crear empleos adicionales e impulsar el crecimiento económico en todo el mundo (ODS n.º 8, Trabajo decente y crecimiento económico).

Nuestras conclusiones muestran que la innovación de abajo arriba tiene el potencial de transformar fundamentalmente la forma de trabajar de las organizaciones. Es una manera de prepararlas para responder a la magnitud y la urgencia de los problemas que intentan resolver. Las organizaciones que quieren impulsar este cambio deben actuar en tres frentes:

1) Compartir los éxitos y los fracasos

El reto que esta investigación plantea a los innovadores es compartir conocimientos y animarse mutuamente a pensar de forma más creativa y diseñar soluciones más eficaces. Incorporar, compartir y conservar los conocimientos adquiridos en todo el ecosistema es fundamental para crear valor real para todas las partes interesadas.

2) Alimentar la innovación

Para lograrlo, es necesario empoderar a las organizaciones internacionales en todos los niveles para que introduzcan cambios fundamentales en la asignación de recursos y den prioridad a la innovación impulsada por los usuarios frente al statu quo administrativo.

3) Diseñar para lograr resultados, no productos

Las organizaciones internacionales deben dedicar tiempo a desarrollar estrategias de innovación tanto incremental como disruptiva: diseñar constantemente mejores soluciones y, al mismo tiempo, abrir espacio para empezar desde cero y probar ideas audaces. El seguimiento y la medición de los indicadores de estas iniciativas deben comenzar desde el principio.

Acceda al informe completo aquí.

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