La Cooperación Sur-Sur y Triangular (SSTC) empodera a los países en desarrollo para liderar el crecimiento mediante innovaciones compartidas, el fortalecimiento de capacidades y el aprendizaje entre pares.
La SSTC fortalece el comercio, la infraestructura y el intercambio de tecnología, e impulsa la autosuficiencia y la integración regional.
Con el Sur Global impulsando más de la mitad del crecimiento mundial, la SSTC ofrece un modelo poderoso e inclusivo para el desarrollo sostenible que va más allá de la ayuda tradicional.
En nuestro mundo interconectado, el desarrollo económico ya no puede depender de los modelos tradicionales de ayuda vertical. Los países en desarrollo deben forjar alianzas basadas en la cooperación, la igualdad y el aprendizaje compartido. La Cooperación Sur-Sur y Triangular (SSTC) encarna este cambio. Este enfoque de la SSTC reúne a países del Sur Global para abordar desafíos urgentes del desarrollo aprovechando sus innovaciones, experiencias y recursos.
Desde sus inicios en 1955, el concepto de Cooperación Sur-Sur (SSC) ha evolucionado significativamente. La SSC abarca un amplio marco de colaboración entre países del Sur Global y promueve la cooperación en los ámbitos económico, social, político y ambiental. Su agenda se basa en los principios de soberanía nacional, autodeterminación, equidad y ausencia de condicionalidades.
Intercambio de conocimientos y alianzas globales
La SSTC no sustituye la cooperación Norte-Sur. Más bien, desempeña una función complementaria al consolidarla, algo esencial para cerrar la brecha tecnológica y de conocimientos entre los países.
La SSTC puede fomentar la autosuficiencia, mejorar la comunicación y aumentar la participación de los países en desarrollo en las actividades económicas internacionales. Entre sus objetivos figuran desarrollar capacidades para identificar y abordar los desafíos del desarrollo, promover el intercambio de conocimientos e intercambiar tecnologías y mejores prácticas. En última instancia, busca aumentar la capacidad productiva, facilitar el comercio y la inversión y alcanzar los ODS de la ONU.
Ahora que los países del Sur Global impulsan más de la mitad del crecimiento económico mundial, la SSTC se ha convertido en una fuerza transformadora del desarrollo. Demuestra que el crecimiento sostenible puede y debe impulsarse desde dentro, promoviendo la experiencia local, las alianzas horizontales y el progreso autodeterminado.
La cooperación Sur-Sur se expande más rápido que las formas tradicionales de financiación bilateral y multilateral. Estas nuevas relaciones se centran en el fortalecimiento de capacidades, la infraestructura, el desarrollo y la transferencia de tecnología, y la adaptación climática. Desde 1995, la proporción del comercio entre las economías desarrolladas ha disminuido casi un 15 %, mientras que el comercio Sur-Sur ha aumentado un 14,1 %. Además, los bancos multilaterales de desarrollo liderados por países del Sur multiplicaron por diez sus carteras de préstamos, de 7.200 millones de dólares en 2000 a 73.400 millones de dólares en 2021.
El papel de las instituciones financieras multilaterales
La SSTC es un tema cada vez más debatido entre las instituciones financieras internacionales, los bancos multilaterales de desarrollo y los bancos regionales. Estas organizaciones promueven y alientan cada vez más las alianzas horizontales y el intercambio de conocimientos entre países. Este enfoque reconoce las experiencias y los conocimientos especializados únicos que poseen los países del Sur Global. Les permite aportar soluciones innovadoras para abordar desafíos comunes.
El éxito de estas instituciones radica en que ofrecen plataformas para colaboraciones diversas, desde alianzas económicas y acuerdos comerciales hasta asistencia técnica e iniciativas de fortalecimiento de capacidades. En particular, los bancos multilaterales de desarrollo pueden crear plataformas para colaboraciones diversas mediante herramientas de cooperación que sirvan para el intercambio de conocimientos y el desarrollo de capacidades. Esto promueve activamente programas de asistencia técnica y el aprendizaje entre pares entre los países miembros en desarrollo. Desempeñan un papel crucial en la movilización de recursos, la difusión de las políticas más eficaces y la creación de redes sólidas que conectan a responsables de políticas, expertos y profesionales de todo el Sur Global.
Otro mecanismo clave es la financiación directa de proyectos que da prioridad a la SSTC. Por ejemplo, el Banco Islámico de Desarrollo utiliza su mecanismode Enlace Inverso para brindar apoyo financiero y técnico que permita a los países miembros compartir sus conocimientos especializados con otros. Esta facilitación ha dado lugar a resultados tangibles, como avances en salud pública, productividad agrícola, desarrollo de infraestructura y sostenibilidad ambiental.
Al promover un desarrollo global más equitativo e inclusivo, estas instituciones fortalecen la voz colectiva y la influencia de los países en desarrollo en el ámbito internacional para impulsar el crecimiento económico y el progreso social.
Una nueva era de cooperación
En reconocimiento de la importancia de la medición y el análisis de datos, países como Brasil, China, Colombia, Cuba, Egipto, Ghana, México, Sudáfrica y Tanzania han elaborado un marco voluntario inicial para medir la cooperación Sur-Sur. Este marco implica la colaboración entre los Estados miembros de la ONU, las organizaciones regionales y diversas partes interesadas para mejorar los mecanismos de presentación de datos sobre el apoyo al desarrollo. Estas iniciativas y marcos son fundamentales para alcanzar un indicador de los ODS sobre apoyo al desarrollo aceptado universalmente y que refleje adecuadamente las perspectivas y realidades del Sur Global.
Los sistemas globales deben adaptarse para liberar todo el potencial de la SSTC. La arquitectura financiera debe incluir mejor a los países de ingreso mediano. Las plataformas internacionales deben alinearse mejor con las iniciativas impulsadas por los países. Las alianzas para el desarrollo deben ir más allá de la ayuda y avanzar hacia la coinversión en ideas, innovación e impacto. Hay diversas soluciones posibles, pero necesitamos mejores formas de conectarlas. El Sur Global seguirá tendiendo puentes entre regiones e instituciones, contribuyendo a un futuro en el que se compartan los conocimientos, el desarrollo sea inclusivo y el crecimiento sea verdaderamente global.


