La Tierra alcanzó recientemente su «sobrecapacidad» de 2017 —el momento del año en que, debido a la actividad humana, hemos consumido más recursos y generado más residuos de los que nuestro hogar puede soportar en una vuelta alrededor del Sol.
Es un pensamiento deprimente, lo sé, pero, como tecnólogo, me reconforta en cierta medida la idea de que los seres humanos, con todos nuestros defectos, también hemos usado nuestro cerebro y nuestros pulgares oponibles como una fuerza positiva a lo largo de decenas de milenios. A nuestro alrededor, vemos la innovación tecnológica en el corazón del desarrollo sostenible del siglo XXI.
Un ámbito con un potencial particular es el de la realidad aumentada (RA) y la visión por computadora: el campo de la IA que entrena lentes para reconocer y comprender el mundo que ven. Desde la perspectiva de los Objetivos Mundiales de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, a continuación expongo algunas ideas sobre cómo, a mi juicio, estas tecnologías de rápido desarrollo pueden generar un impacto social y ambiental positivo en los próximos años.
Objetivo Mundial 2: Hambre cero
Actualmente, se desperdicia alrededor de un tercio de todos los alimentos producidos para el consumo humano. Dentro de 35 años, seremos diez mil millones y el mundo tendrá que producir un 60 % más de alimentos que ahora. Sin embargo, al igual que domesticamos el trigo y los rumiantes de pastoreo, hacer esto posible dependerá de nuestro dominio de la tecnología.
Ya es posible usar drones con sistemas de realidad aumentada y visión por computadora para cartografiar, supervisar y planificar la producción de alimentos, lo que permite a agricultores y productores planificar sus campos de manera eficiente para maximizar las cosechas y reducir el desperdicio. Ampliar esta práctica y compartir datos en tiempo real para conectar redes de agricultores y productores de alimentos ofrece ventajas evidentes. Además, los agricultores de economías menos sofisticadas podrían usar sus sencillos teléfonos móviles con cámara para fotografiar el suelo y conocer su estado geológico y qué cultivos pueden volver a sembrarse, a fin de aprovechar las tierras agrícolas con más de un cultivo por temporada al año.
Objetivo Mundial 3: Salud y bienestar
Tanto si eres paciente de un servicio de salud con recursos insuficientes en el mundo en desarrollo como de un servicio de salud bien financiado, pero disfuncional, en una de las economías más grandes del mundo (las estadísticas muestran que más del 44 % de los Estados miembros de la OMS declaran tener menos de 1 médico por cada 1000 habitantes), espero que en los próximos años la realidad aumentada y la visión por computadora se pongan en práctica para investigar, diagnosticar, tratar y prevenir enfermedades.
Ya vemos equipos como HoloLens de Microsoft en uso como herramienta quirúrgica de alta gama, y reconocimiento facial para identificar precozmente afecciones genéticas como el síndrome de Down. Pero, para mí, la verdadera magia llegará cuando la visión por computadora y la realidad aumentada ayuden al personal de un pequeño hospital rural de Mozambique, por ejemplo, donde la provisión de salud pública es deficiente, pero la penetración de la telefonía móvil es alta, a ofrecer soluciones médicas más sofisticadas mediante un teléfono inteligente alimentado con energía solar.
Objetivo Mundial 4: Educación de calidad
Es triste, pero cierto: muchos jóvenes simplemente no tienen acceso a una educación «normal» en las aulas. Las prioridades son distintas, y las necesidades económicas o las circunstancias externas obligan a los niños a estar en otro lugar.
Parece incongruente sugerir que la visión por computadora y la realidad aumentada —tecnologías conceptuales que requieren equipos físicos— puedan utilizarse en aldeas sin luz para trabajar o hacer los deberes al anochecer, pero esa realidad no está tan lejos. Hay un artículo de reflexión de la ONU que sugiere que la educación dejará las aulas para adoptar una modalidad más continua e informal. En ese mundo, con dispositivos móviles omnipresentes, la visión por computadora y la realidad aumentada pueden reducir el tiempo de aprendizaje y facilitar la consulta de información mucho más variada que la de un libro de texto.
Disponer de herramientas para acceder a información y servicios mediante la búsqueda visual (es decir, poder buscar en internet con la vista, sin necesitar un alto nivel de alfabetización ni conocimientos lingüísticos) combinará la interacción mediante imágenes, audio y palabras para adaptarse a distintas capacidades y niveles educativos.
Objetivo Mundial 9: Industria, innovación e infraestructura
Se está desarrollando una nueva generación de maquinaria, más precisa y eficiente que nunca. Al incorporar visión por computadora y realidad aumentada en las máquinas industriales, estas pueden trabajar con niveles de precisión hasta ahora inalcanzables,lo que mejora la calidad, la eficiencia y la producción de las fábricas.
La realidad aumentada permitirá cartografiar con precisión proyectos de infraestructura en tiempo real, creando un sistema más eficiente al reducir el margen de error y garantizar desde el principio que un proyecto sea viable. Los vehículos autónomos aumentarán la precisión y reducirán los costos de los grandes proyectos de infraestructura y de los automóviles particulares, lo que podría cambiar el tipo de infraestructura necesaria al disminuir la demanda. Así, además de su potencial para prevenir accidentes, un menor número de automóviles podría significar menos carreteras, cambiar la forma en que construimos infraestructuras y aportar beneficios ambientales.
Objetivo Mundial 13: Acción por el clima
Espero que quienes trabajamos para convertir la realidad aumentada y la visión por computadora en tecnologías útiles para el día a día podamos dotar de herramientas e inspiración a investigadores, legisladores y activistas para gestionar el cambio climático y el daño ambiental. Pensemos, como ejemplo sencillo, en una imagen aumentada del «antes» y el «después» de la desertificación o del deshielo de los bancos de hielo. Por otro lado, se podría recurrir a la realidad aumentada y la visión por computadora para ayudarnos a combatir desastres como incendios forestales, tormentas e inundaciones, por ejemplo, conectando sistemas de vigilancia remota y ayudando a los equipos de respuesta a detectar problemas a tiempo.
Creo que ahora estamos en una posición en la que aplicar la tecnología a la solución de algunos de los desafíos más difíciles del mundo tiene un poder real para cambiar la vida cotidiana para bien. Al cuestionar las convenciones en la enseñanza, la medicina y la ingeniería para empoderar a personas y empresas y permitirles ver el mundo mediante tecnologías que conectan los mundos físico y digital, la visión por computadora y la realidad aumentada nos permiten trabajar con más eficiencia y eficacia y crear nuevas formas tangibles de generar un impacto social positivo.


