Los consumidores de la Generación Z toman cada vez más decisiones basadas en las credenciales de sostenibilidad de las marcas;
Las investigaciones sugieren que las generaciones más jóvenes se sienten atraídas por apoyar a las marcas con conciencia social y no toleran las promesas vacías;
Las marcas que cumplen sus compromisos con el planeta formarán parte de una recuperación verde tras la COVID-19 y atraerán a clientes y nuevos reclutas.
Los consumidores actuales se sienten atraídos por las marcas con conciencia social, pero la sostenibilidad es más que una palabra en un eslogan. Los consumidores cada vez más avisados no aceptarán compromisos superficiales como señales de una marca sostenible. Para garantizar el futuro de su empresa, debe ir más allá de los anuncios llamativos y ganarse la confianza de los consumidores, que son tan vitales para sus perspectivas a largo plazo.
Satisfacer las necesidades futuras
Las generaciones más jóvenes saben cómo aprovechar el poder de su dinero. Adaptan sus hábitos de gasto para favorecer a las marcas que reflejan sus estilos de vida y valores sostenibles. Investigación en EE. UU. sugiere que la Generación Z prefiere comprar a las marcas que considera sostenibles y está dispuesta a pagar un 10 % más por hacerlo.
La pandemia de COVID-19 será muy sentida por esta generación, que se enfrenta a interrupciones en su educación, menores perspectivas de empleo y una recesión mundial. Esto también cambiará la forma en que estos consumidores abordan sus compras, y las marcas que aspiren a ser sostenibles a largo plazo deberán pensar cómo generar su confianza tras estos acontecimientos.
Los líderes empresariales empiezan a responder a la urgencia de las necesidades de sus clientes en materia de sostenibilidad. Desde enero de 2020, se ha registrado una cantidad sin precedentes de compromisos de sostenibilidad. El año pasado, Google, Microsoft, Unilever, Vodafone, L’Oréal, Ikea, Diageo, Coca-Cola y Ford, por citar algunos, anunciaron compromisos de emisiones netas cero de carbono.
Las marcas más pequeñas y las startups también deben seguir estos ejemplos y compartir su historia sobre cómo ayudan al planeta. Las empresas que cuentan bien su historia de sostenibilidad y cumplen sus compromisos tienen más probabilidades de conseguir que personas afines las respalden.
Hacer el bien no consiste solo en satisfacer las necesidades de los clientes; también puede permitir a las empresas ampliar su alcance en materia de contratación. Los menores de 30 años representan el futuro de la fuerza laboral y esperan que los empleadores desempeñen un papel activo en la promoción de la sostenibilidad. Las empresas que respondan a este llamamiento atraerán al talento más brillante y comprometido de esta generación.
Combinar éxito y sostenibilidad
El mundo se centrará en una «recuperación verde» tras la crisis de la COVID-19 y la mayor convulsión económica de la historia. La crisis ha puesto de manifiesto la necesidad de soluciones que mantengan la resiliencia de las empresas y las economías. Comience a preparar su empresa para el futuro con cuatro sencillos pasos para hacer el bien:
1. Conozca sus valores y compárelos con lo que su cliente espera de su mercado y quiere ver en su marca;
2. Mida el impacto que desea generar. Fije un «Gran Objetivo Ambicioso» para lo que quiere cambiar y los hitos que debe alcanzar en el camino;
3. Colabore con emprendedores y socios de la cadena de suministro. Establezca contactos y haga preguntas a las personas que abordan los mismos problemas que usted, sugiere Willemijn Peeters, directora ejecutiva de Searious Business, una empresa que ayuda a las marcas a hacer un uso sostenible del plástico.
Una vez establecidos esos contactos, determine con quién puede marcar la mayor diferencia y acuerde con ellos objetivos específicos.
Esta colaboración es clave para escalar la sostenibilidad, añade Peeters. «Un enfoque colaborativo ha demostrado ser mucho más eficaz para influir en las normativas y los sistemas, como los sistemas de depósito y devolución. La cooperación siempre genera más y esto también se refleja en los resultados de las empresas».
4. Sea transparente. Comunique abiertamente lo que está haciendo y cómo contribuyen esos pasos al objetivo final más amplio. Esto demostrará de inmediato la acción y distinguirá a su marca del resto, especialmente de aquellas que señalan a otros, como el gobierno o incluso sus propios clientes, como responsables de la solución. Las marcas sólidas son verdaderos revolucionarios: están al frente y ya trabajan en el cambio que desean ver.
Las empresas verdaderamente sostenibles tienen en cuenta tanto los beneficios como el planeta. Las empresas que abordan cuestiones como los residuos o el pago justo, al tiempo que ofrecen bienes o servicios de primera calidad, tendrán implantadas las prácticas que necesitarán para sobrevivir a largo plazo. Estas empresas tienen la oportunidad de lograr un verdadero cambio de sistemas y una influencia más allá de su propio resultado económico.
Todas las empresas pueden tener impacto. Haga que el suyo cuente.



