Has oído hablar de las ciudades inteligentes, pero un «campo inteligente» podría aprovechar la tecnología para lograr fines más ecológicos

Solar panels are seen in a farm near the Sicilian town of Castelbuono, southern Italy, September 28, 2009. Italian renewable energy company TerniEnergia is set to exceed its 2009 target for new solar installations and may review 2010 and 2011 goals aiming to expand on the rapidly growing market, its chairman told Reuters. REUTERS/Giuseppe Piazza (ITALY ENERGY BUSINESS)
Technology can help national parks reduce their carbon footprint whilst also providing a better visitor experience.Image: REUTERS/Giuseppe Piazza
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Ciudades inteligentes suelen considerarse la clave de la vida urbana del futuro. El aumento de la capacidad para manejar información más compleja puede ayudar a resolver problemas humanos y medioambientales mediante el ahorro de energía y la regulación del tráfico. Un estudio ha destacado ahora el potencial de adaptar el concepto de «inteligente» a los parques nacionales.

Históricamente, las actividades recreativas al aire libre ganaron popularidad por su contraste con la urbanización. Entre sus motivaciones figuraban la aventura, la sencillez y la inmersión en la «naturaleza salvaje», lejos del progreso humano. En muchos casos, esto sigue siendo cierto. A menudo se nos dice que una mayor exposición a los espacios verdes y los entornos naturales beneficia a la salud y el bienestar.

Pero ¿cómo puede la llamada tecnología «inteligente» mejorar nuestra experiencia relajante en el campo? El reto consiste en integrar la tecnología en las actividades recreativas al aire libre y, al mismo tiempo, conservar estos elementos esenciales de la experiencia. Estas son algunas opciones inteligentes sencillas para quienes saldrán a caminar en el futuro.

La tecnología podría mejorar todos los aspectos de las actividades recreativas al aire libre.Image: Universidad de Lancaster

Gestión de residuos

El ejemplo del Lake District sugiere que los sensores de los contenedores pueden avisar a las autoridades del parque nacional cuando están llenos, lo que reduce el problema de la basura y ayuda a conservar el paisaje. Las investigaciones han demostrado que este tipo de avisos funciona.

Aparcamientos inteligentes

También se sugiere que los aparcamientos «inteligentes» transmitirán información a los conductores cuando estén llenos. Esto puede reducir las emisiones de carbono al evitar desplazamientos a varios aparcamientos. Sin embargo, fomentar más viajes en transporte público y en medios de transporte no motorizados reduce las emisiones de carbono con mayor eficacia. Esta alternativa debería tener prioridad.

Aplicaciones para compartir coche

Quienes planifican y gestionan los parques nacionales llevan mucho tiempo reconociendo la necesidad de reducir el uso del coche por parte de los visitantes. Además de disminuir las emisiones de carbono, la contaminación visual causada por la gran cantidad de coches en espacios naturales es un problema de larga data. Desvirtúa la estética «natural» y «sencilla», tan importante para atraer visitantes.

Es muy necesario fomentar el uso compartido del coche, sobre todo porque las infraestructuras de las zonas rurales son menos capaces de soportar un gran número de vehículos. Los académicos señalan cada vez más el potencial de compartir nuevos datos y de las capacidades inteligentes para resolver este problema mediante medidas como las aplicaciones para compartir coche y una mejor planificación de los viajes integrados.

Quienes viajan hacia los parques nacionales, desde ellos o dentro de sus límites pueden hacerlo de forma sostenible y con mayor confianza si tienen a mano información fiable sobre el transporte público, así como sobre las opciones para caminar y desplazarse en bicicleta.

Navegación con teléfonos inteligentes

Las investigaciones sobre el turismo a pie en entornos naturales destacan el uso cada vez mayor de la tecnología móvil como ayuda para la navegación. Internet se utiliza cada vez más tanto para dar a conocer las rutas a pie de los parques nacionales como para buscar información sobre ellas. Sin embargo, los profesionales aconsejan prudencia en las modalidades recreativas más aventureras.

Las entrevistas con personal de los parques nacionales revelaron que, en particular, los servicios de rescate de montaña pueden verse desbordados cuando quienes practican senderismo dependen demasiado de la tecnología. La navegación exclusiva con un teléfono móvil o un GPS no sustituye la capacidad de leer mapas cuando surgen dificultades.

Los turistas que hacen senderismo difieren en sus preferencias por rutas muy acondicionadas. Algunos buscan la relativa sencillez de los entornos «salvajes», el aislamiento y la soledad. Otros prefieren abundantes señales direccionales, información y senderos llanos y bien acondicionados. Estas diferencias ponen de manifiesto una importante dicotomía a medida que la tecnología se extiende por más zonas del mundo que antes permanecían «intactas».

También hacen falta espacios «libres de tecnología inteligente»

La tecnología está redefiniendo nuestra relación con el entorno natural. La investigación de Sport England sobre la actividad al aire libre en el Reino Unido reconoce que se necesita conectividad incluso en las zonas naturales más remotas, sobre todo para los participantes más jóvenes. La rápida mejora de la tecnología móvil y de la capacidad para manejar información ejemplifica la sociedad acelerada en la que viven muchas personas.

Integrar tecnología inteligente en zonas rurales y naturales ofrece claras ventajas. Los turistas, en particular, son un grupo clave porque existe la posibilidad de mejorar la sostenibilidad en los parques nacionales. Sin embargo, todavía hay que considerar las implicaciones más amplias de este avance.

Los parques nacionales deberían seguir atendiendo todas las preferencias y preservar algunos espacios «libres de tecnología inteligente», para mejorar la experiencia de quienes buscan aventura y naturaleza salvaje. Las personas también deberían replantearse su relación con la naturaleza. Si la tecnología inteligente puede ayudar al medio ambiente, preservar la biodiversidad y proteger las zonas sensibles, debería considerarse un antídoto frente a los efectos negativos que los seres humanos han causado en el pasado.

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