Cómo la industria automovilística alemana se volvió más sostenible y qué podemos aprender de ella

Shaken by the emission scandal, the German car industry has stepped up.Image: UNSPLASH/Chuttersnap
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  • La industria automovilística alemana intensificó sus esfuerzos para implementar la «SSCM» (gestión sostenible de la cadena de suministro) tras verse sacudida por un escándalo de emisiones en 2015.

  • A menudo, las cadenas de suministro globales carecen de transparencia y son propensas a incumplimientos en materia de sostenibilidad, lo que puede tener graves consecuencias para la reputación y el rendimiento de las empresas. Por eso, la gestión sostenible de la cadena de suministro (SSCM) está cobrando cada vez más importancia.

  • Este es un marco para implementar la SSCM mediante un proceso de cambio organizativo, que permite a las empresas convertir sus propias cadenas de suministro en promotoras de la sostenibilidad.

Numerosas empresas han procurado mantener su ventaja competitiva mediante el establecimiento de cadenas de suministro eficientes y extendidas por todo el mundo. Desde el punto de vista financiero, esas cadenas son sólidas, pero, en términos de sostenibilidad, algunas han resultado ser poco transparentes y propensas a incumplimientos, con posibles consecuencias graves para la reputación y el rendimiento de una empresa.

Un contexto ideal para examinar la implementación de la SSCM

Sacudidas por el escándalo de emisiones y las consiguientes presiones de las partes interesadas, las empresas automovilísticas alemanas intensificaron sus esfuerzos para implementar lo que se conoce como gestión sostenible de la cadena de suministro (SSCM). La SSCM puede entenderse como la gestión que hace una empresa focal de las operaciones de su cadena de suministro mediante la integración de cuestiones económicas, ambientales y sociales.

Constituye una herramienta poderosa para abordar de forma proactiva los incumplimientos en materia de sostenibilidad y responder a las crecientes exigencias de las partes interesadas. Sin embargo, implementar la SSCM dista mucho de ser una tarea fácil: exige que una organización consolidada desmonte las estructuras existentes y emprenda un cambio organizativo fundamental, tanto en su mentalidad como en sus acciones. Aún no está claro cómo se lleva a cabo un proceso de implementación de la SSCM. En nuestra investigación, nos propusimos responder a las siguientes preguntas:

1. ¿Qué medidas concretas han adoptado las empresas automovilísticas alemanas para implementar la SSCM en sus cadenas de suministro a lo largo del tiempo?

2. ¿Qué secuencia cronológica caracteriza el proceso de cambio para implementar la SSCM en las cadenas de suministro automovilísticas alemanas?

Elegimos este contexto porque se considera que las cadenas de suministro automovilísticas globales son menos receptivas, integradas y visibles que las de otros sectores. Esto se aplica especialmente a la industria automovilística alemana, que además se caracteriza por redes de suministro complejas, una gran dependencia de las entidades de los eslabones anteriores de la cadena de suministro, relaciones muy formalizadas entre compradores y proveedores y, por último, presiones externas considerables en materia de sostenibilidad provocadas por el escándalo de emisiones. Dado que todas estas características hacen necesaria la implementación de la SSCM, el sector automovilístico alemán constituye el contexto ideal para nuestro estudio.

Un proceso de cambio organizativo

Recopilamos y analizamos 54 informes de sostenibilidad de 2014–2019, procedentes de tres tríadas de cadenas de suministro que representaban a importantes fabricantes de equipos originales del sector automovilístico y a algunos de sus mayores proveedores en Alemania. Identificamos nueve medidas distintas, que agrupamos en tres fases de cambio y que dieron lugar a un marco integral para implementar la SSCM:

Primera etapa: planificación

La fase de «planificación» se centró exclusivamente en medidas iniciales destinadas a preparar el cambio que se avecinaba. Su objetivo era desmantelar las estructuras, rutinas y creencias organizativas existentes y reducir cualquier inercia que pudiera obstaculizar el proceso de cambio inminente. La fase de planificación constaba de tres pasos:

En primer lugar, las empresas desarrollaron una estrategia clara, objetivos relacionados y responsabilidades para planificar y orientar sistemáticamente el proceso de cambio. Así, definieron desde el principio el marco general de su proceso de implementación de la SSCM.

En segundo lugar, las empresas trataron de establecer una cooperación con sus competidores y otras partes externas. Al participar en asociaciones del sector o iniciativas de sostenibilidad, pueden aprovechar los conocimientos ya existentes de otras empresas, redes u ONG, mejorando así la calidad de sus medidas de SSCM y alcanzando mayores niveles de normalización en su cadena de suministro o incluso en todo el sector.

En tercer y último lugar, las empresas definieron requisitos mínimos de sostenibilidad para sus proveedores, que por lo general se recogían en una norma integral. Esta norma solía abarcar las tres dimensiones de la sostenibilidad —social, ecológica y económica— y, por tanto, constituía la base de todas las evaluaciones y medidas posteriores de implementación de la SSCM.

Segunda etapa: ejecución

La fase de «ejecución» incluyó todas las medidas intermedias necesarias para llevar a cabo el cambio deseado. Su objetivo era familiarizar a las partes afectadas, tanto internas como externas, con los nuevos valores, comportamientos y procesos; de este modo, marcaba la transición del estado anterior al nuevo.

La fase de ejecución constaba de cinco pasos:

En primer lugar, las empresas automovilísticas implantaron herramientas y procedimientos de comunicación eficaces. Esto les permitió transmitir a sus proveedores los requisitos de sostenibilidad definidos y recopilar sistemáticamente respuestas y comentarios sobre los procesos recién introducidos.

En segundo lugar, se realizaron evaluaciones iniciales de los riesgos para la sostenibilidad en toda la base de suministro. Dado que las empresas focales no pueden ocuparse de todos los proveedores al mismo tiempo, estas auditorías pusieron de manifiesto las necesidades de actuación más urgentes y permitieron planificar las medidas de SSCM correspondientes.

En tercer lugar, las empresas focales realizaron controles exhaustivos del cumplimiento allí donde la evaluación de riesgos había revelado graves problemas de sostenibilidad. Según fuera necesario, se adoptaron distintas medidas, como la firma de un código de conducta, autoevaluaciones o auditorías externas exhaustivas.

En cuarto lugar, las empresas desarrollaron procesos estándar de escalamiento que incluían medidas correctivas predefinidas para abordar los comportamientos que incumplían las normas.

En quinto y último lugar, era necesario capacitar cuidadosamente al personal interno y al de los proveedores para que supiera aplicar los nuevos requisitos, herramientas y procesos. Esta capacitación se llevó a cabo en paralelo con los demás pasos de la fase de «ejecución».

Tercera etapa: estabilización

La fase de «estabilización» consistió en medidas de las etapas finales necesarias para afianzar profundamente las nuevas creencias, metas y procesos dentro de la organización. Esto evitó que las partes implicadas volvieran a sus viejos hábitos y las impulsó a cuestionar y mejorar continuamente la nueva forma de actuar.

La fase de estabilización constaba de un paso:las empresas automovilísticas supervisaban, reevaluaban y mejoraban continuamente la SSCM en sus cadenas de suministro, haciendo un seguimiento exhaustivo de su situación. Además, repetían periódicamente todo el proceso de cambio, cuestionando así de forma constante su estrategia, objetivos, normas y medidas de SSCM, entre otros aspectos.

Lecciones para todos

Estos resultados pueden servir de orientación a los profesionales del sector automovilístico y a otras personas que afrontan el reto de implementar el proceso de cambio de su organización para introducir la SSCM, o de evaluarlo retrospectivamente y mejorarlo. Este marco puede ayudar a los directivos a desarrollar un proceso de cambio que siga los nueve pasos básicos de implementación de la SSCM y, al mismo tiempo, les permita elegir las medidas concretas que mejor se adapten a las necesidades de su organización, para finalmente convertir sus propias cadenas de suministro en promotoras de la sostenibilidad.

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