Un tercio de todos los alimentos que se producen en el mundo acaba desperdiciándose.
Pero algunas empresas innovadoras están encontrando formas de aprovechar esos residuos.
Una empresa emergente española elabora una línea de productos para el cuidado de la piel a partir de fruta «fea».
Y los residuos alimentarios se transforman en textiles sostenibles para la industria de la moda.
Se estima que un tercio de todos los alimentos que se producen en el mundo acaba simplemente desperdiciándose, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
Acabar con ese desperdicio ayudaría claramente a abordar el problema del hambre en el mundo, que es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Mientras tanto, encontrar formas innovadoras de dar un uso productivo a los residuos alimentarios contribuye a crear empleo y mejorar la sostenibilidad.
Estos cuatro proyectos diversos muestran cómo los residuos alimentarios pueden impulsar la producción de ropa y cosméticos, así como generar oportunidades comerciales.
Fruta no tan «fea»
¿Alguna vez te has planteado aplicarte residuos alimentarios en la cara? La diseñadora española Júlia Roca Vera espera que algún día lo hagas. Ha creado una línea de cosméticos, incluidos limpiadores e hidratantes, elaborados a partir de alimentos no deseados. En este caso, sin embargo, en vez de usar residuos, la materia prima que utiliza es fruta considerada demasiado fea para atraer a los compradores. Por eso Roca Vera llamó a su nuevo proyecto Lleig, que significa «feo» en catalán. Los productos se venden en envases de cerámica reutilizables para aumentar su sostenibilidad.
Una alternativa al poliéster
Alt Tex, una empresa emergente con sede en Toronto, produce ácido poliláctico (PLA) a partir de residuos alimentarios para crear una alternativa al poliéster. Según la empresa, el almidón y los azúcares de los alimentos no deseados son ideales para producir PLA. A diferencia del poliéster, el PLA es un sustituto biodegradable del plástico. Y, a diferencia de algunos otros fabricantes de PLA, que utilizan cultivos comerciales de PLA como el maíz, Alt Tex colabora con la industria de alimentos y bebidas para recoger y utilizar residuos.
Y una alternativa al plástico
Otra empresa emergente de Toronto que trabaja con residuos alimentarios es Genecis. Mediante el uso de bacterias, Genecis convierte los residuos alimentarios en un polímero que puede utilizarse como alternativa a los envases de plástico, llamado polihidroxialcanoato o PHA.
«Los residuos alimentarios son prácticamente una concentración de carbono, muy similar al petróleo crudo extraído del subsuelo, a partir del cual se pueden fabricar muchos productos. Pensamos que, con la tecnología actual, podemos convertir el carbono de los residuos alimentarios, como materia prima de muy bajo coste, en productos químicos y materiales de alto valor, declaró a Fast Company Luna Yu, directora ejecutiva de Genecis.
Toda una nueva cadena de suministro
Los residuos alimentarios se generan en todas las etapas de la cadena de suministro y por muchos motivos distintos. Puede deberse a razones superficiales, como el aspecto, o al exceso de oferta y a un almacenamiento deficiente.
Para las agricultoras de Kenia y Uganda, estos dos factores suponen grandes desafíos. La empresa emergente de África Oriental Agricycle comenzó con un deshidratador solar fácil de usar que permitía a las agricultoras convertir productos perecederos en aperitivos de fruta deshidratada que duraban más tiempo.
Desde entonces, ha creado otra empresa para comprar y comercializar la fruta deshidratada y venderla en tiendas de Estados Unidos. «Hasta la fecha hemos creado algo menos de 7.000 medios de vida, y quienes los han obtenido ganan entre siete y 10 veces el salario diario medio, declaró a Fast Company Josh Shefner, fundador y director ejecutivo de Agricycle.


