Imagina que estás en una tienda de tecnología buscando un portátil nuevo. La relación calidad-precio está en tu lista de prioridades, pero también lo está el bajo impacto ambiental.
¡Por suerte, hay una aplicación para eso! Basta con escanear rápidamente un código QR con el teléfono para conocer las emisiones de CO2, el agua y los materiales raros utilizados para fabricar cada dispositivo. También te indica dónde puedes desecharlo.
Esa es la ambición de una nueva plataforma piloto experimental, Citizen Portal: una alianza entre la empresa de software SAP, la empresa de soluciones tecnológicas sostenibles Everledger, una importante empresa manufacturera y el Foro Económico Mundial.
Está diseñada para ayudar a las empresas a fabricar productos más sostenibles y obtener materias primas de fuentes más éticas. También busca responder a la creciente demanda de transparencia de los consumidores y promover una economía circular, con más reciclaje y uso de productos remanufacturados.
«La sostenibilidad es una responsabilidad compartida a lo largo de toda la cadena de valor, y todos los actores del ecosistema deben estar conectados».
Priyanka Khaitan, directora de Innovación, SAP
El mundo de los materiales
Desde la contaminación y los residuos sólidos hasta la escasez de agua, la desertificación y la deforestación, los actores gubernamentales, de la sociedad civil y empresariales reconocen cada vez más la necesidad de abordar las causas subyacentes del deterioro ambiental.
En el ámbito de la oferta, los actores afrontan perturbaciones provocadas por un número creciente de fenómenos climáticos adversos o por el agotamiento de los recursos. La extracción de recursos se ha más que triplicado desde 1970, según las Naciones Unidas, y se prevé que el uso de recursos naturales aumente un 110 % para 2060.
Al mismo tiempo, el ámbito de la oferta no solo se ve afectado, sino que también contribuye de manera importante al cambio climático. Como señala la Fundación Ellen MacArthur, la transición a las energías renovables y una mayor eficiencia energética solo abordarán el 55 % de las emisiones de dióxido de carbono.
«El 45 % restante proviene de fabricar los automóviles, la ropa, los alimentos y otros productos que usamos a diario».
En el ámbito de la demanda, las actitudes de los consumidores cobran cada vez más importancia, ya que para 2030 la próxima generación de compradores concienciados con el medioambiente representará a la mayoría de los consumidores.
Una encuesta de Nielsen de 2018 reveló que casi tres cuartas partes de los consumidores «definitivamente o probablemente» cambiarían sus hábitos de consumo para reducir su impacto en el medioambiente.
Existe claramente una demanda de mayor transparencia que permita a los consumidores tomar decisiones conscientes, y también crece la disposición de los fabricantes a probar nuevos modelos de negocio con un impacto ambiental y social positivo. Aquí es donde entran en juego iniciativas como el proyecto piloto Citizen Portal.
Maria Basso, experta del Foro Económico Mundial que trabajó en el proyecto, explica cómo podría transformar la fabricación y el consumo:
¿Cómo surgió la idea de Citizen Portal?
La idea nació en 2018, durante la Reunión Anual de los Consejos del Futuro Global en Dubái, mientras reflexionábamos sobre la necesidad de sostenibilidad de las generaciones más jóvenes. Mi equipo se asoció con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y A.T. Kearney para analizar la actual disrupción de las cadenas de valor globales, y dos ideas clave reforzaron la propuesta de Citizen Portal.
En primer lugar, cada vez es más importante que los fabricantes estén cerca de los clientes para obtener valor económico, por ejemplo, accediendo a datos sobre la demanda. Citizen Portal puede facilitarlo proporcionando información como la fecha de compra y de desecho de un producto. En segundo lugar, el portal puede responder a las crecientes exigencias de transparencia de los clientes ofreciendo información sobre toda la cadena de valor que permita tomar decisiones conscientes.
Lo más interesante de este proyecto piloto es que ya hemos investigado y sabemos que puede funcionar, así que ahora nos centramos en el «cómo» y no en el «¿y si…?».
¿Cómo funciona Citizen Portal?
El proyecto piloto se diseñó teniendo en cuenta dos casos de uso para iniciar el diálogo. Uno se centra en la concienciación de los consumidores y en ayudar a las personas a comparar productos para tomar decisiones basadas en la sostenibilidad. Por ejemplo, si vas a comprar un portátil nuevo, escaneas su código QR y visitas una plataforma en línea que muestra las emisiones de CO2, los materiales raros y el consumo de agua asociados a su fabricación.
El segundo caso de uso se refiere al fin de la vida útil. A las empresas manufactureras les resulta muy difícil recuperar los productos y entender cómo remanufacturarlos y cerrar el ciclo. Al escanear el código QR, Citizen Portal muestra información sobre el fin de la vida útil que indica dónde y cuándo puedes desechar un producto concreto. Así, incorpora a los clientes al ciclo.
La simplicidad armonizada de la cadena de bloques sirve para cotejar los datos con un registro. Su flujo de trabajo y sus firmas son vitales para que la cadena de valor aporte transparencia y respalde la producción sostenible
Leanne Kemp, fundadora y directora ejecutiva, Everledger
¿Qué oportunidades ofrece a las empresas?
Al principio, los productos sostenibles podrían costar más a los fabricantes, pero casi 4 de cada 10 clientes estarían dispuestos a pagar más por ellos. Además, podrían crearse nuevos modelos de negocio para recuperar valor de los residuos. En este contexto, los gobiernos desempeñan un papel fundamental al establecer las políticas y las condiciones adecuadas para incentivar a los fabricantes a aumentar la producción de productos remanufacturados.
¿Qué papel desempeñaron los socios del proyecto?
Los tres socios forman parte de los Consejos del Futuro Global: una red que promueve formas innovadoras de construir un futuro sostenible e inclusivo. En la Reunión Anual de los consejos celebrada en Dubái el año pasado, analizaron el futuro de la fabricación y la producción y concluyeron que hacía falta un proyecto piloto para demostrar que era viable. SAP aprovecha sus recursos tecnológicos. Nuestro socio fabricante, que vende equipos a otras empresas, ya disponía de todos los datos sobre el producto. Y Everledger, empresa de tecnología para la transparencia, aporta cada vez más pruebas sobre datos de los activos, como su origen, características y titularidad, y garantiza que sean veraces a lo largo de la cadena de suministro.
¿Podría transformar el sector manufacturero?
Sería un fuerte incentivo para que los productores cambiaran sus modelos de negocio, porque por fin los consumidores podrían tomar decisiones sostenibles basadas en datos. Los fabricantes que ofrezcan incentivos económicos a los clientes para que devuelvan los productos estarían a la vanguardia, y los demás tendrían que seguir su ejemplo para mantener su competitividad. Actualmente, solo remanufacturamos el 2 % de todos los productos que tenemos. Por eso estamos perdiendo una enorme cantidad de valor económico.
Al final de la vida útil de un producto, ¿serían reciclables todas sus partes?
Depende del producto. Pero, si lo fueran, la aplicación indicaría a las personas dónde reciclarlo, y no tendría que ser necesariamente en las instalaciones del fabricante. Las empresas de reciclaje podrían poner en marcha nuevos servicios, recoger los productos y enviarlos a los fabricantes. Así se abrirían nuevas oportunidades para las empresas.
¿Qué más hace falta?
El Parlamento Europeo ha declarado una «emergencia climática y ambiental» mundial, y los científicos han advertido que el mundo quizá ya haya superado una serie de puntos de inflexión climática, lo que habría dado lugar a «un estado de emergencia planetaria».
Necesitamos actuar más. Las empresas deben idear modelos de negocio innovadores que permitan demostrar la sostenibilidad. Ya contamos con tecnologías avanzadas, como la cadena de bloques y el etiquetado inteligente, que permiten la convergencia entre los mundos digital y físico. Ahora necesitamos que más fabricantes estén dispuestos a ampliar este proyecto piloto. Es viable; unámonos como sector y hagámoslo realidad.
Síguenos en Davos durante las sesiones relacionadas «Nuevas oportunidades derivadas de la disrupción de las cadenas de valor globales» y «Lograr cadenas de valor manufactureras neutras en carbono para 2025».
El Foro Económico Mundial agradece a Hala Zeine y Leanne Kemp haber puesto en marcha este proyecto piloto, y a Priyanka Khaitan y Calogero Scibetta haber impulsado el trabajo.


