La pandemia de COVID-19 paralizó a muchas empresas de fabricación creativa y artesanal;
La fuerza laboral del sector es una de las más numerosas del mundo, pero también una de las más pobres y vulnerables;
La digitalización y una conexión más directa con las cadenas de suministro globales pueden ayudar al sector a aprovechar las oportunidades de crecimiento pospandemia de COVID-19.
La pandemia de COVID-19 ha tenido un efecto desigual en el consumo. Algunas categorías y canales de distribución de «bienes y servicios esenciales» –desde la alimentación y el comercio minorista de masas hasta el comercio electrónico y los servicios en línea– registraron un crecimiento récord; mientras que los productos «no esenciales», como la moda o el sector de la fabricación creativa y artesanal (CMH, por sus siglas en inglés), vieron paralizada gran parte de su actividad. Los artesanos que constituyen gran parte de la fuerza laboral del CMH se encuentran entre los trabajadores más pobres y vulnerables del mundo. Muchas de sus empresas se enfrentan ahora a acumulaciones de inventario, pedidos cancelados e interrupciones en la cadena de suministro. Las habilidades tradicionales ya se han perdido por la deslocalización en las últimas décadas, y es posible que más estén en peligro.
No obstante, al igual que ocurre con muchos segmentos del mercado de bienes de consumo gravemente afectados por la pandemia, la perspectiva de crecimiento a largo plazo del CMH es muy positiva. Un informe reciente sugiere que, con más de 500 000 millones de dólares en ingresos anuales el año pasado, se prevé que el sector mundial del CMH crezca un 20 % anual hasta alcanzar 1 billón de dólares en 2024.
Sin embargo, los compradores minoristas que adquieren productos artesanales siguen obteniéndolos en gran medida de fábricas de producción en cadena, mientras que el sector, en términos más generales, está dominado por una fuerza laboral dispersa compuesta por mujeres, jóvenes y poblaciones rurales. El CMH ya es el segundo mayor empleador del mundo (tras la agricultura), pero el sector ha estado crónicamente desatendido por la falta de inversión, digitalización, acceso a financiación empresarial y mercados globales.
Al salir de la pandemia, una cuestión fundamental es replantear los modelos de negocio del CMH para garantizar que las cadenas de suministro sean más resilientes, que el crecimiento sea más inclusivo y que los artesanos de estos productos únicos y, a menudo, sostenibles reciban una recompensa más directa. En este proceso, serán clave nuevos enfoques que abarquen desde la gestión de la producción hasta la financiación.
Retos y soluciones
Las nuevas plataformas tecnológicas pueden ser fundamentales para respaldar a las empresas del CMH. Sin embargo, muchas plataformas no están optimizadas para sus necesidades específicas, lo que frena el crecimiento económico. La solución de plataforma de software Powered by People (PBP) ofrece acceso a mercados, financiación y herramientas digitales de gestión de la producción. La plataforma PBP se desarrolló a partir de experiencias compartidas y de amplio alcance en el sector del CMH.
PBP identificó tres grandes oportunidades en las que las plataformas tecnológicas deben mejorar para apoyar mejor a los trabajadores del CMH y al crecimiento inclusivo. Las plataformas construidas sobre estos pilares pueden aprovechar oportunidades aún no explotadas, como la alta conectividad y la penetración de los teléfonos inteligentes, una fuerza laboral cualificada pero infrautilizada, junto con la demanda de un consumidor cada vez más consciente.
Oportunidad 1: Gestión de la producción
El software de fabricación robusto ha estado tradicionalmente reservado a la producción masiva en fábricas. Es caro, complejo y no admite una fuerza laboral dispersa. La oportunidad de cambio es un software de gestión de la producción diseñado para el CMH que digitalice a los productores de lotes pequeños y les permita planificar, optimizar y escalar mejor sus negocios, algo fundamental para que el sector compita a nivel internacional.
Con esto en marcha, las plataformas pueden conectar a las empresas del CMH con redes de trabajadores a domicilio, poniendo a los artesanos al control de su cadena de suministro con transparencia. La cofundadora Ella Peinovich lo demostró en su anterior negocio, en el que aprovechó el alto índice de uso de teléfonos móviles en Kenia para desarrollar una aplicación de «fábricas virtuales» diseñada para dispositivos móviles, que conectó a 2500 artesanas de la joyería en Nairobi, quienes completaron series de producción justo a tiempo de 50 000 unidades al mes. Después creó una marca de moda para complementar este modelo de producción eficaz.
Estos procesos de producción descentralizados tienen costes generales bajos, lo que permite a los artesanos retener un 25-35 % de los ingresos finales, un nivel sin precedentes. Para los artesanos del CMH, esto puede significar trabajo constante, un aumento de cuatro veces en los ingresos medios durante los primeros tres meses y la posibilidad de cobrar directamente a través de monederos móviles. Esta tecnología novedosa demuestra una mayor oportunidad para el sector del CMH a gran escala.
Oportunidad 2: Acceso a mercados mayoristas en línea
Los compradores minoristas recurren cada vez más a productos fabricados en fábricas a través de ferias comerciales virtuales y de la proliferación de plataformas mayoristas en línea. Sin embargo, las altas cantidades mínimas de pedido generan ciclos interminables y una presión creciente sobre los precios y los márgenes, que se han convertido en los principales impulsores para los compradores, un reto que yo experimenté mientras trabajaba en el sector minorista. Los artesanos del CMH ofrecen esa flexibilidad, pero el sector ha carecido de acceso a mercados internacionales y canales en línea que los presenten como opciones viables para los compradores convencionales.
Las plataformas B2B mayoristas que ofrecen productos artesanales modernos con historias de procedencia atractivas favorecen una cadena de valor directa, equitativa y transparente que conecta al comprador con el artesano. Las soluciones de plataforma dedicadas a llevar a los productores de lotes pequeños a la corriente principal abordan retos ya visibles en el panorama del consumo, al permitir que los compradores elijan entre una mayor variedad de productos únicos de marcas éticas y comprometidas con la sostenibilidad.
Oportunidad 3: Soluciones de financiación
Más recientemente, hemos visto el auge de marcas impulsadas por el impacto social y de nuevos modelos directos al consumidor, que a menudo son posibles gracias a la tecnología y a una mayor conectividad digital. El anterior negocio de comercio electrónico de la cofundadora de PBP, Hedvig Alexander, demostró que, una vez que existe demanda de nuevos productos del CMH, se necesitan soluciones de financiación innovadoras para los productores que salven la brecha entre los costes iniciales de materiales y mano de obra y las condiciones de pago tradicionales de los compradores.
Las plataformas de financiación adaptadas a los trabajadores del CMH pueden ayudar a superar estos retos. Las plataformas centradas en anticipos de efectivo pueden ofrecer condiciones de pago más flexibles. También pueden ayudar a los artesanos a gestionar el flujo de caja y a construir calificaciones crediticias y nuevas formas de garantía.
Sectores como el del café, el chocolate y las especias de comercio justo ya se han beneficiado de estos modelos de financiación combinada, que utilizan préstamos privados, públicos y filantrópicos para mantener el flujo de caja al tiempo que generan impacto y sostenibilidad. A diferencia de las materias primas que dominan el sector agroalimentario, los productos del CMH no han sido, hasta la fecha, un foco de atención para las instituciones financieras, que siguen mal preparadas para atender la naturaleza dispersa del sector, con sus ciclos de demanda variables y sus gastos de capital irregulares.
Mirando al futuro
Con una fuerza laboral dispersa de más de 300 millones de productores en todo el mundo ya conectados a internet, el sector del CMH es un depósito inexplorado de creatividad con un potencial de crecimiento prácticamente ilimitado. Los artesanos del CMH ofrecen productos únicos y una amplia selección sin necesidad de asumir grandes pedidos mínimos ni invertir en la costosa readaptación de bienes fabricados en fábrica. Sin embargo, las nuevas iniciativas no transformarán por sí solas el sector.
El CMH necesita ahora defensores y agentes de cambio en los sectores minorista, de consumo, tecnológico, logístico y financiero. Estos defensores pueden ayudar a cerrar las brechas digitales existentes y acelerar la adopción de soluciones innovadoras impulsadas por el mercado. Al facilitar la creación de empleos eficaces y sostenibles para las pequeñas y medianas empresas, el CMH tiene el potencial de convertirse en un motor de igualdad socioeconómica, al mantener una mayor parte de los ingresos en manos de los artesanos.
Para muchos de nosotros, la pandemia ha supuesto una oportunidad para replantearnos qué compramos y cuánto consumimos, así como para premiar a las marcas con propósito. Una fuerza laboral conectada y dispersa ha demostrado su valor. Sin embargo, incluso los compradores minoristas bien intencionados siguen pasando por alto a menudo a las empresas del CMH. Cerrar la brecha entre la intención y la acción exigirá un nuevo modelo de consumo que replantee los procesos de compra tradicionales, los requisitos de cumplimiento tradicionales y las mentalidades arraigadas.
El auge del consumidor consciente depende de una nueva generación de compradores conscientes. Algunas empresas minoristas de consumo están allanando el camino, entre ellas IKEA y Williams Sonoma, Inc., que tienen iniciativas de comercio justo dirigidas al sector del CMH. Estas empresas reconocen que el CMH ofrece oportunidades económicas y diversificación de la cadena de suministro, al tiempo que presenta productos únicos con una rica narrativa que, a menudo, es intrínsecamente más sostenible.
Estas empresas han visto lo que yo he presenciado a lo largo de mi carrera creando marcas y diseñando productos de consumo para empresas globales de tecnología y comercio minorista. La búsqueda de precios más bajos y volúmenes más altos ha tenido efectos colaterales drásticos en las economías y el medio ambiente, impulsando la obsolescencia de los productos y una cultura del consumo excesivo.
Ha llegado el momento de que las partes interesadas públicas y privadas de alto nivel trabajen en colaboración a través de organizaciones como el Foro Económico Mundial y se comprometan a ofrecer un apoyo significativo e invertir en el futuro del sector. Si actuamos ahora, las empresas y la sociedad pueden llevar el CMH a la corriente principal para impulsar un crecimiento inclusivo y el avance del consumo y la producción responsables, al tiempo que contribuyen a la consecución de los ODS para 2030.



