Cómo los drones pueden ayudar a gestionar el suministro alimentario mundial

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Los drones son mucho más que objetos voladores de aspecto atractivo. Su verdadero valor reside en su capacidad para recopilar y analizar con rapidez y eficiencia información sobre activos, geografía, infraestructuras, tendencias medioambientales y otros datos relevantes que pueden utilizarse para generar perspectivas empresariales accionables.

Por eso debemos preguntarnos: ¿qué podría ser más crítico que la información sobre el suministro alimentario mundial?

Si bien las empresas agrícolas y ganaderas son adoptantes relativamente recientes de los vehículos aéreos no tripulados (UAV), las características de la recogida de datos con drones, como su fácil transporte, los resultados en tiempo real y los costes relativamente bajos (en comparación con otras opciones de recogida de datos), las hacen idóneas para actualizaciones frecuentes sobre condiciones de las plantas muy detalladas, como si se recorriera el campo a pie. Conocer el origen de un producto alimentario y obtener pruebas de que cumple las normas de calidad y sostenibilidad son dos de las informaciones más vitales que exigen los consumidores.

En respuesta, los líderes del sector agroalimentario se comprometen cada vez más a dirigir sus negocios de forma socialmente responsable y transparente, lo que incluye proteger el medio ambiente, producir alimentos seguros y saludables y aumentar la eficiencia operativa para conservar recursos naturales como los bosques, el agua o el suelo. Para recopilar y analizar los datos críticos necesarios para alcanzar estos objetivos, la tecnología debe aplicarse en todo el proceso, desde el campo hasta la mesa.

Image: BCG

Una encuesta del Boston Consulting Group realizada a altos directivos de las mayores empresas agroalimentarias del mundo reveló que sus dos prioridades principales eran el big data y la analítica, y la seguridad alimentaria y la trazabilidad. Los costes y la logística que implica la recopilación y el análisis de grandes volúmenes de datos agrícolas han sido obstáculos importantes para ofrecer el mismo tipo de transparencia al que los consumidores están acostumbrados en otros sectores.

Los drones aportan un ROI probado mediante gemelos digitales de los campos

El retorno de la inversión (ROI) del uso de drones en la agricultura está ayudando a eliminar las objeciones tradicionales en materia de costes. De hecho, los analistas del mercado prevén un crecimiento de más del 30 % en las ventas de drones en el sector agrícola, hasta alcanzar los 4,2 millones de dólares en 2022. El uso creciente de drones en toda la cadena de suministro alimentario está haciendo que la información más detallada esté disponible de forma rápida y rentable.

Los drones ya han demostrado su valor en el sector agrícola para recopilar datos sobre el uso detallado del suelo (bosques autóctonos, ríos, poblados y más), pero también información sobre las plantas, como su salud, su número, su contenido en clorofila, su altura y otros muchos factores. Ahora, con el interés adicional de los consumidores por la sostenibilidad y la trazabilidad de los alimentos, los drones desempeñan un papel más amplio. Los datos brutos recopilados se analizan y se transforman en recomendaciones concretas en sectores tan variados como la gestión de plantaciones, la experimentación agrícola y la producción de semillas, el seguimiento de cultivos o la trazabilidad de productos.

A medida que las empresas agroalimentarias responden a las exigencias de transparencia de los consumidores, se ganan la confianza de sus clientes. Las compañías también adquieren conocimientos que pueden utilizarse para mejorar sus operaciones empresariales, por lo que todos salen ganando.

Image: Delair

Un ámbito en el que ya hemos observado un impacto significativo es el de las empresas que explotan plantaciones de palma aceitera y de caucho en África y Asia. Aquí, los UAV pueden cubrir las grandes distancias necesarias para producir palma aceitera y pueden garantizar que los productores cumplen los criterios específicos destinados a prevenir la deforestación y la destrucción de hábitats. Los datos de los drones aportan pruebas del cumplimiento de la normativa y, al mismo tiempo, recogen información valiosa sobre los cultivos.

El valor económico es real. Por ejemplo, SIAT afirma que el uso de drones ya ha reducido sus costes operativos a la mitad y les permite centrarse en ser responsables con el medio ambiente.

La transparencia de extremo a extremo en la cadena de suministro, aunque hoy no es un requisito, se convertirá en un estándar del sector en el futuro. Gracias a la capacidad de recopilar y analizar información con drones, los consumidores podrán escanear un código de barras para saber dónde se fabricó su producto y de dónde proceden sus ingredientes. Si un producto debe investigarse por cualquier motivo, los fabricantes podrán determinar quién suministró los ingredientes, quién cosechó los cultivos y qué ocurría en el campo para causar el problema.

Este nivel de detalle respaldará los esfuerzos por mejorar la seguridad alimentaria, la trazabilidad y la sostenibilidad, y beneficiará tanto a las empresas como a los consumidores.

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