Según la Rainforest Alliance, los árboles de Navidad naturales pueden ser menos perjudiciales para el planeta que los artificiales.
Cambiar a luces LED para las fiestas puede reducir el consumo de energía en un tercio.
Tomar decisiones cuidadosas sobre cómo viajar también puede ayudar a reducir las emisiones.
Para muchas personas de todo el mundo, la temporada festiva es un momento para comer, beber y disfrutar en compañía de familiares y amigos. Sin embargo, entre los regalos no deseados, el consumo de energía y todos los desplazamientos, las celebraciones pueden generar problemas para el planeta.
Estas son cuatro acciones que puedes llevar a cabo para que tus festejos navideños sean más sostenibles.
1. Compra un árbol natural
Hay buenas noticias para quienes prefieren los árboles de Navidad naturales. Como se cultivan en granjas, comprar un árbol natural para tu casa no daña los bosques, según la Rainforest Alliance.
Aunque se cortan antes de alcanzar la madurez, la Alianza afirma que son igual de eficaces que cualquier otra variedad de árbol para captar CO2. Los árboles artificiales, por otro lado, están fabricados principalmente con plástico que se ha transportado a largas distancias.
¿No quieres cortar un árbol? Los británicos ya pueden alquilar un árbol vivo solo para el periodo navideño. Los árboles en maceta se devuelven a la granja en enero para seguir creciendo durante el año siguiente.
2. Sustituye las luces decorativas antiguas
El impacto ambiental de la temporada festiva en el mundo desarrollado es enorme. Las luces navideñas en Estados Unidos consumen más electricidad que El Salvador en un año.
El Departamento de Energía de Estados Unidos calcula que las luces decorativas navideñas y del Día de Acción de Gracias consumen 6.600 millones de kilovatios-hora de electricidad al año, suficiente para alimentar 14 millones de refrigeradores.
Cambiar a luces LED puede marcar una gran diferencia en cuanto al consumo de energía y la huella de carbono. De hecho, las luces LED utilizan alrededor del 25 % de la energía que consumen las bombillas incandescentes convencionales.
3. Elige los regalos con cuidado
Según una encuesta realizada por el sitio web de consumo estadounidense Finder, más del 60 % de los estadounidenses espera recibir un regalo no deseado este año. Eso supone que 154 millones de personas recibirán regalos por un valor total de más de 15 000 millones de dólares, la mitad de los cuales será regalada de nuevo o devuelta a la tienda.
Como el coste de la Navidad aumenta cada año, una encuesta de la prestamista hipotecaria británica Nationwide reveló que la familia media gastará más de 950 dólares en la Navidad de 2019, casi el doble del salario semanal medio en el Reino Unido.
Una solución podría ser reducir el número de regalos que haces y, en su lugar, donar a una organización benéfica. La Charities Aid Foundation afirma que 4 de cada 10 personas renunciarían voluntariamente a un regalo si el dinero se donara a una organización benéfica.
4. Reduce la huella de tus viajes navideños
En América del Norte, la Navidad suele provocar caos en los aeropuertos, ya que la gente viaja para pasar la temporada con familiares y amigos. El año pasado, un récord de 25 millones de personas voló para celebrar el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos.
La forma más evidente de evitar las emisiones de CO2 es no viajar en absoluto. Pero eso puede ser complicado, sobre todo en esta época del año. Por ello, siempre que sea posible, considera viajar en tren o en coche. Las emisiones de carbono por pasajero y por kilómetro recorrido son de alrededor de 285 g en viajes en avión, 158 g en carretera y 14 g en tren, según las cifras de la Agencia Europea de Medio Ambiente.
La IATA afirma que las emisiones de los viajes aéreos por pasajero están disminuyendo. Y si decides volar, el Consejo Internacional de Transporte Limpio recomienda volar en clase turista, donde más asientos significan menos CO2 por pasajero, o volar directamente o en aviones más nuevos de tamaño normal, que consumen menos combustible.


