5 formas de lograr un futuro sostenible para la acuicultura

A fisherman hauls in his catch.
How environmentally friendly is the fish you eat?Image: Fredrik Ohlander/Unsplash
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La acuicultura es actualmente la industria alimentaria de más rápido crecimiento en el mundo y ya representa más del 50 % del suministro mundial total de productos del mar. El crecimiento sostenible de la acuicultura es clave para aliviar la presión sobre las poblaciones de peces silvestres, que a nivel mundial se encuentran bajo tensión como consecuencia de la sobrepesca. La industria tiene la responsabilidad de alimentar a una población mundial que crece rápidamente y, a medida que aumenta el consumo mundial de productos del mar, la producción sostenible de la acuicultura debe crecer para satisfacer la demanda. Sin embargo, han surgido preocupaciones sobre las repercusiones ambientales de este crecimiento. No obstante, gracias a la innovación y la tecnología, el enfoque se ha orientado hacia la longevidad y la sostenibilidad de la acuicultura.

Producción mundial de pescado y consumo destinado a la alimentación, 1976-2030.Image: FAO/ONU

Estas son cinco formas en que podemos reducir al mínimo la huella ambiental de la acuicultura e impulsar que la industria sea más sostenible a medida que se desarrolla.

Trasladarse tierra adentro

Trasladar la acuicultura a sistemas de recirculación en tierra es una de las mejores formas de reducir o eliminar los impactos ambientales de la cría de peces. Los sistemas de acuicultura de recirculación (RAS, por sus siglas en inglés) son tecnologías que crean condiciones adecuadas para la acuicultura mediante tanques interiores, bombas, aireadores y filtros; con los nuevos avances, pueden diseñarse para alcanzar hasta un 100 % de reciclaje de agua dentro del sistema. Las posibilidades de los RAS en tierra son infinitas. No solo actúan como una estrategia de mitigación de los impactos ambientales de la acuicultura tradicional, sino que también permiten que la acuicultura se desarrolle en cualquier lugar, incluidas las zonas urbanas y el desierto. De hecho, la acuicultura en el desierto está resultando una oportunidad apasionante para regiones como Oriente Medio y el norte de África.

Estanque de tierra en el distrito de Uargla, Argelia.Image: Biblioteca de fotos de Acuicultura de la FAO

Trasladarse mar adentro

Aquí tiene un dato: los océanos cubren el 70 % de la superficie de nuestro planeta, pero aportan menos del 2 % de nuestro suministro de alimentos. Casi todos los esfuerzos realizados hasta ahora para desarrollar la acuicultura marina se han centrado en las aguas jurisdiccionales estatales del mar costero, generalmente situadas a menos de tres millas náuticas de la costa. El océano abierto, sin embargo, ofrece aguas más profundas y corrientes más potentes que las zonas costeras; esto, a su vez, significa que los sistemas de acuicultura marina permiten una dilución más eficiente de los residuos generados por el sistema de cultivo. No solo eso, en las aguas oceánicas hay menos nutrientes y menos biodiversidad que en las frágiles aguas costeras, lo que permite una dispersión más rápida de los desechos de los peces en la red trófica marina, con menor impacto ambiental. Estos sistemas marinos son jaulas flotantes que se instalan en mar abierto, lejos de la costa, y, por ello, constituyen una opción más respetuosa con el medioambiente, siempre que el espacio en tierra sea un problema y el uso del océano sea la única alternativa.\

Un corral flotante móvil para la acuicultura marina.Image: Lockheed Martin

Utilizar la acuicultura multitrófica

Este tipo de sistema es una forma excelente y rentable de reducir la acumulación de nutrientes mediante el uso de organismos filtradores que realizan la función de los filtros artificiales. ¿Y cómo funciona? Pues bien, la acuicultura multitrófica consiste en criar especies como moluscos, algas y carpas junto con la especie principal de cultivo, como el salmón, la trucha o el camarón. Los subproductos del alimento que se utiliza para la especie principal se convierten en la fuente de alimento de los organismos filtradores. En consecuencia, este sistema reduce la acumulación de residuos y ayuda a mejorar la calidad del agua, al tiempo que aporta un valor económico adicional a la explotación.

Un sistema integrado de acuicultura multitrófica (IMTA).Image: SL Holdt

Invertir en nuevas fuentes de energía renovable

Algunos podrían argumentar que los beneficios económicos del uso de fuentes de energía renovable siguen siendo, en el mejor de los casos, marginales. Sin embargo, si se observa el panorama general, las fuentes de energía renovable podrían propiciar un cambio positivo en la imagen de la acuicultura. Las empresas han integrado sistemas de energía renovable y acuicultura de diversas formas, como el uso de aerogeneradores en instalaciones para la acuicultura de moluscos y macroalgas, el uso de sistemas de calefacción y refrigeración solares, y el uso de bombas de agua accionadas por energía eólica. Invertir en fuentes de energía renovable para alimentar la acuicultura ayudará a reducir los costos operativos y a aumentar la competitividad y la rentabilidad, y eso sin mencionar siquiera la reducción de la huella ambiental.

Aerogeneradores del parque eólico marino Alpha Ventus.Image: Alpha Ventus

Consumir productos del mar sostenibles

La mitad del pescado que comemos procede de granjas. Por lo tanto, tomar decisiones alimentarias personales con responsabilidad medioambiental es fundamental para garantizar el futuro de la acuicultura y la pesca sostenibles. Como consumidor de productos del mar, informarse sobre el origen de lo que hay en su plato y comprar en consecuencia puede marcar una gran diferencia en la forma en que se cultivan y elaboran los alimentos. Consumir productos de fuentes sostenibles significa consumir pescado criado y capturado de manera sostenible, que no provoca la sobrepesca ni daña el ecosistema.

Al ejercer su poder como consumidor, usted anima a los supermercados y restaurantes a exigir a sus proveedores que le ofrezcan pescado saludable y sostenible. Esto, a su vez, respalda a los proveedores de productos del mar que trabajan de la manera más respetuosa con el medioambiente. Como resultado, usted incentivará a los proveedores a evitar los métodos insostenibles de captura y cultivo que dañan el mundo natural. Como comprador, por tanto, puede desempeñar un papel fundamental para garantizar el futuro de nuestros océanos y de los productos del mar.

Elija productos del mar procedentes de fuentes sostenibles.Image: Getty Images

La acuicultura se enfrenta a inmensos desafíos en el futuro. Pero, con una industria que crece y evoluciona al mismo tiempo, el objetivo de alimentar al mundo de forma sostenible es, sin duda, alcanzable.

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