Las cadenas de suministro mundiales afrontan la peor escasez en 50 años debido a la pandemia y a la guerra en Ucrania.
El repunte de la demanda de los consumidores, impulsado por los cheques federales de estímulo, ha sido más fuerte de lo esperado, lo que ha añadido presión a las cadenas de suministro.
Según un economista, las interrupciones podrían reducir la producción industrial entre un 4 % y un 5 % durante el próximo año o los dos próximos.
Cree que pasará al menos otro año de bajo crecimiento, precios altos y estantes vacíos antes de que terminen las interrupciones.
En el verano de 2021, Alessandria, economista de la Universidad de Rochester, quería comprar una bicicleta para su hijo de 12 años. Fueron a una tienda, luego a otra, y a otra más, pero solo encontraron un inventario limitado de bicicletas. Claro, podían encargar la bicicleta que querían, siempre que estuvieran dispuestos a esperar un año.
La experiencia de Alessandria no es inusual. A los consumidores de Estados Unidos y de otros lugares les ha resultado difícil comprar madera, patatas, queso crema, productos de papel y automóviles, entre muchos otros artículos.
Como señala Alessandria, al comienzo de la pandemia de COVID hubo picos en la demanda de los consumidores de ciertos artículos. Después, cuando empezaron a flexibilizarse las restricciones, aumentó la demanda de otros productos, lo que puso bajo presión a las cadenas de suministro mundiales. Y, afirma, el alivio no llegará pronto.
Aquí, Alessandria explica cómo los problemas de las cadenas de suministro siguen repercutiendo en las economías estadounidense y mundial:
P: ¿Qué es una cadena de suministro?
R:
La cadena de suministro es el proceso de principio a fin para llevar productos o materiales hasta su destino final.
Alessandria: Cadena de suministro es una expresión general que representa el movimiento de bienes o componentes desde los proveedores hasta la siguiente etapa de producción. El producto se transforma y luego pasa a la etapa siguiente, que puede ser otro productor o un minorista.
P: ¿Qué se entiende por interrupciones en la cadena de suministro?
R:
Si algo bloquea el libre flujo de materiales y productos, se trata de una interrupción de la cadena de suministro.
Alessandria: Hablamos de cosas que dificultan el traslado de productos de un productor a otro. Es como un río que fluye aguas abajo, pero algo bloquea el paso de los materiales. La gente simplemente tarda más en conseguir las piezas que necesita para producir. Y eso hace que los consumidores no encuentren artículos en los estantes de las tiendas.
P: ¿Qué tan grave es la escasez actual en las cadenas de suministro?
R:
La escasez en las cadenas de suministro no era tan grave desde 1972, durante la presidencia de Nixon.
Alessandria: Esta es la peor situación en 50 años, y probablemente esté empeorando, dado que China ha estado cerrando ciudades e instalaciones de producción. Los confinamientos masivos en Shanghái y Pekín acabarán repercutiendo de nuevo en el sistema.
P: ¿Cómo empezaron los problemas de las cadenas de suministro?
R:
Los problemas de las cadenas de suministro comenzaron con la COVID-19 y se agravaron debido a la fuerte demanda de los consumidores tras la pandemia.
Alessandria: Todo empezó con la COVID-19 y el cierre de puertos y fábricas, que ralentizó el movimiento de mercancías por todo el mundo. Después, resultó difícil reabrir parcialmente la economía, ya que los problemas de salud pública seguían vigentes. Por eso vimos cierres periódicos de instalaciones y puertos en todo el mundo durante todo 2021.
Además, el repunte de la demanda de los consumidores ha sido más fuerte de lo previsto. Es como intentar hacer pasar cada vez más cosas por una pajita que se ha encogido. Simplemente no funciona bien.
Aunque la escasez en las cadenas de suministro comenzó con la COVID, también se debe al aumento de la demanda de los consumidores, impulsada por los cheques federales de estímulo, que probablemente no necesitábamos para que la economía siguiera recuperándose. Simplemente no entendimos cómo iba a cambiar la demanda de los consumidores cuando la pandemia empezara a remitir.
P: ¿Por qué algunos productos son más fáciles de encontrar que otros?
R:
Cuanto más lejos se fabrique un producto, más vulnerable será a una interrupción de la cadena de suministro.
Alessandria: Una de las razones es que algunas de las cosas que queremos se producen más lejos, lo que aumenta las posibilidades de que se produzcan interrupciones. Y otra parte es simplemente aleatoria. Puede que falte un componente de 1 dólar en un automóvil de 25.000 dólares, y que por eso no se pueda terminar de fabricar ni vender el automóvil. En otros casos, las operaciones de una empresa que es el único proveedor de un componente, como un microprocesador, pueden detenerse de repente debido a un incendio o a otro motivo. Entonces, la capacidad de producción queda fuera de servicio, y reconstruirla lleva mucho tiempo.
P: ¿Tendría sentido fabricar más productos en Estados Unidos para evitar las interrupciones agravadas por la distancia?
R:
Trasladar la producción a Estados Unidos sería un error, en parte por las muchas maneras en que los minoristas pueden hacer frente a la escasez.
Alessandria: No, en absoluto. Obviamente, se gana en eficiencia al comprar productos allí donde se fabrican a menor costo, que suele ser en el extranjero. La mayoría de las veces, los minoristas tienen maneras de hacer frente a la escasez. Por ejemplo, un minorista que compra bicicletas a un fabricante de California quizá tenga que hacer menos pedidos y de menor tamaño, pero puede comprar una gran cantidad de bicicletas en Taiwán. Así, cuando se produce una perturbación especialmente grave, como la COVID, el minorista puede ajustar sus inventarios porque el comercio internacional proporciona un margen adicional.
Incluso en el caso de productos esenciales, por lo general no tiene sentido trasladar la producción a Estados Unidos. Cuando comenzó la pandemia de COVID, escaseaban los chips informáticos porque había una demanda de 50 millones de computadoras y tabletas para los niños que de repente estudiaban desde casa. Pero esa demanda acabó estabilizándose. Cuando una ciudad acoge la Super Bowl, suben los precios de las habitaciones de hotel, pero a largo plazo no resulta rentable construir hoteles nuevos. Por el mismo razonamiento, no construimos fábricas nuevas para responder a picos de demanda poco frecuentes.
P: ¿Los problemas de las cadenas de suministro provocan inflación?
R:
El impacto de los problemas de las cadenas de suministro en la inflación depende de si sus factores son transitorios o de largo plazo.
Alessandria: Eso forma parte de un proyecto de investigación en el que estamos trabajando ahora mismo. Hay muchos factores que afectan a la inflación, es decir, al cambio en el nivel de precios. Algunos son de largo plazo y otros, transitorios. En lo que respecta a la cadena de suministro, esos factores son en su mayoría transitorios y pueden provocar un aumento repentino de los precios, pero no harán que los precios suban de forma constante un 6, un 7 o un 8 % año tras año. Sin embargo, esos problemas de las cadenas de suministro sí pueden contribuir a un gran aumento de los precios. Los efectos a largo plazo dependen de cómo respondan los responsables de formular políticas.
¿Cómo está ayudando el Foro a afrontar las interrupciones de las cadenas de valor mundiales?
P: ¿Los problemas de las cadenas de suministro aumentan el riesgo de una recesión económica en Estados Unidos?
R:
Sí, aunque siempre es difícil aislar los efectos de un solo factor en la economía estadounidense.
Alessandria: Sin duda. Están ocurriendo tantas cosas en el mundo ahora mismo que es difícil aislar un solo factor. Pero en nuestra investigación descubrimos que estas interrupciones del suministro reducirían la actividad económica en aproximadamente un punto porcentual durante los seis trimestres posteriores al inicio de las interrupciones. Así que las interrupciones que estamos viendo actualmente podrían reducir la producción industrial entre un 4 % y un 5 % durante el próximo año o los dos próximos, lo cual es bastante considerable.
P: La Reserva Federal ha subido los tipos de interés, y Jerome Powell, presidente de la Fed, se ha comprometido a seguir subiéndolos si es necesario. ¿Fue una buena decisión?
R:
Unos tipos de interés más altos deberían reducir la demanda de los consumidores, lo que probablemente frenaría los precios.
Alessandria: Cuando suben los tipos de interés, la economía suele ralentizarse. Ahora mismo estamos haciendo pasar demasiadas cosas por la cadena de suministro, y quizá lo más eficiente sea ralentizar la actividad económica, lo que permitirá a las empresas reponer sus existencias para que podamos alcanzar una situación productiva mejor.
P: ¿Qué impacto tiene la guerra entre Rusia y Ucrania en las cadenas de suministro mundiales?
R:
La guerra de Rusia contra Ucrania está dificultando el traslado de mercancías.
Alessandria: Se han bloqueado rutas marítimas, lo que está ralentizando el movimiento de mercancías por todo el mundo. Al mismo tiempo, las sanciones contra Rusia han detenido el flujo de algunos productos. Esas políticas tienen consecuencias para la economía mundial. Pero lo cierto es que, aunque el petróleo ruso no vaya a Europa, irá a algún otro lugar. Ese proceso de reajustar los destinos de los productos crea un vacío temporal que provoca una caída de la actividad económica, la cual se recuperará cuando se establezcan nuevas conexiones.
P: ¿Cómo y cuándo terminarán los problemas de las cadenas de suministro?
R:
Los consumidores pueden esperar sentir los efectos de las interrupciones en las cadenas de suministro durante al menos otro año.
Alessandria: La guerra complica mucho las cosas. Si no fuera por la guerra, habría pensado que todo volvería a la normalidad dentro de un año. Pero seguimos viendo cierres en China que reducen el suministro de bienes destinados a la producción en otras partes del mundo. Creo que tendremos al menos otro año de bajo crecimiento, precios altos y estantes vacíos.



