Con las navieras desviando sus buques por el cabo de Buena Esperanza en lugar del canal de Suez, la estrategia de “slow steaming” para ahorrar emisiones del sector podría llegar a su fin.
Los tiempos de viaje más largos y los aumentos de velocidad para recuperar el tiempo perdido podrían incrementar considerablemente las emisiones de CO2 de los trayectos de Asia a Europa.
Esto pone en entredicho la capacidad del sector para cumplir la normativa de emisiones cada vez más estricta y acelerar la descarbonización mediante el aumento de los combustibles de cero emisiones, tal como se ha comprometido la Coalición de Pioneros (First Movers Coalition) del Foro Económico Mundial.
Las emisiones de los portacontenedores que transportan mercancías de Asia a Europa podrían aumentar considerablemente a raíz del conflicto del mar Rojo. Esto se debe a que las navieras están desviando sus buques por el cabo de Buena Esperanza en lugar de utilizar el canal de Suez. Para compensar la distancia adicional, también están aumentando su velocidad de crucero. Hacerlo puede poner fin a casi una década de “slow steaming” – una estrategia empleada para ahorrar en costes de combustible y reducir las emisiones de CO2, según informa el Financial Times (FT).
¿Qué es el slow steaming?
En la década de 2000, cuando los precios del combustible para buques (bunker) subían rápidamente, las navieras implantaron el slow steaming reduciendo la velocidad comercial de sus buques de 22-33 nudos a 18 nudos o menos (también conocido como “super slow steaming”). Desde entonces, la estrategia ha evolucionado de una medida de mera reducción de costes a una solución para absorber la sobrecapacidad y reducir las emisiones de los buques.
El transporte marítimo internacional generó el 2 % de las emisiones mundiales de CO2 en 2022, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), aunque con una tendencia al alza. Los graneleros, los buques cisterna y los portacontenedores son responsables de la gran mayoría de estas.
Se ha defendido el slow steaming como una de las formas de reducir las emisiones, con cálculos que muestran que una reducción del 10 % de la velocidad podría traducirse en una caída del 27 % de las emisiones de un buque.
Aunque la magnitud del impacto del slow steaming en las emisiones se ha cuestionado recientemente, sigue siendo una estrategia vital para las navieras frente a las crecientes presiones regulatorias.
El aumento de los tiempos de viaje y de las velocidades amenaza la reducción de CO2
Adaptarse a la situación geopolítica en la ruta hacia el canal de Suez pondrá a prueba la capacidad de la industria naviera mundial para desempeñar su papel en los esfuerzos globales por frenar la crisis climática.
Como consecuencia del aumento sustancial de su tiempo de viaje, los analistas del transporte marítimo de Sea-Intelligence prevén un aumento de las emisiones de CO2 de entre el 31 % y el 66 % en los trayectos de Asia al norte de Europa o al Mediterráneo.
A esto se suma que el desvío también pondrá fin al slow steaming. Sea-Intelligence calcula que un aumento de la velocidad de crucero de los buques de alrededor de 1 nudo añadirá otro 14 % de emisiones adicionales en ambas rutas.
Los expertos prevén que las compañías navieras aumenten sus velocidades actuales, que suelen ser de 14 nudos, en 1 a 2 nudos, según informa el FT.
Sea-Intelligence ha calculado que cambios aún más drásticos podrían derivarse de que los operadores navieros desplieguen buques más pequeños y menos eficientes en el consumo de combustible para aumentar la capacidad total del transporte marítimo. En conjunto, los tiempos de viaje más largos, las velocidades más altas y los buques más pequeños podrían incrementar las emisiones entre un 260 % y un 354 % en las rutas al norte de Europa y al Mediterráneo, respectivamente.
Los reguladores endurecen el control de las emisiones del transporte marítimo
Estas proyecciones dificultarán más que nunca que el transporte marítimo cumpla los objetivos de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en las próximas décadas, a medida que los reguladores siguen endureciendo el control.
Por ejemplo, el regulador del transporte marítimo internacional, la Organización Marítima Internacional (OMI) elevó sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero el año pasado.
En lugar del anterior objetivo de reducción del 50 % de los GEI, la OMI ha fijado la ambición de que el transporte marítimo alcance las emisiones netas cero de gases de efecto invernadero hacia 2050, con puntos de control intermedios. La intensidad de carbono del sector debe reducirse como mínimo un 40 % para 2030, lo que requiere el cambio a combustibles alternativos con bajas emisiones o sin emisiones.
Mientras tanto, la Unión Europea ha ampliado su Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) para incluir el transporte marítimo a partir de 2024. A partir de 2025, las compañías navieras deberán pagar por el 40 % de sus emisiones notificadas este año, aumentando al 70 % en 2026 y al 100 % a partir de 2027.
Las nuevas normas del ETS se aplican a los buques de carga y de pasajeros de 5.000 toneladas de arqueo bruto y abarcan el CO2 de este año, así como las emisiones de metano y óxido nitroso a partir de 2026. Todos los trayectos dentro de Europa y los que comienzan o terminan en un puerto de la UE estarán sujetos a las normas del ETS. Además del ETS, existe una serie de otros marcos europeos, entre ellos la iniciativa marítima FuelEU.
¿Cómo promueve el Foro Económico Mundial sistemas de movilidad sostenibles e inclusivos?
La Plataforma del Foro Económico Mundial para dar forma al futuro de la movilidad trabaja en cuatro sectores: aeroespacial y drones; automoción y nuevas formas de movilidad; viajes aéreos y turismo; y cadena de suministro y transporte. Su objetivo es garantizar que el futuro de la movilidad sea seguro, limpio e inclusivo.
A través de la Coalición Cielos Limpios para el Mañana, más de 100 empresas trabajan juntas para impulsar la aviación mundial con un 10 % de combustible de aviación sostenible para 2030.
En colaboración con UNICEF, el Foro elaboró una carta con las principales empresas navieras, aerolíneas y de logística para apoyar a COVAX en la entrega de más de 1.000 millones de vacunas contra la COVID-19 a comunidades vulnerables de todo el mundo.
El Proyecto Road Freight Zero y la Coalición P4G-Getting to Zero han dado lugar a resultados que demuestran la justificación, los costes y las oportunidades para acelerar la transición al transporte de mercancías de cero emisiones.
La iniciativa Medicine from the Sky está utilizando drones para entregar vacunas y medicamentos a zonas remotas de la India, con más de 300 ensayos exitosos completados.
La iniciativa del Foro Target True Zero trabaja para acelerar el despliegue y la ampliación de la aviación de cero emisiones, aprovechando las tecnologías de vuelo eléctrico e hidrógeno.
En colaboración con la Ciudad de Los Ángeles, la Administración Federal de Aviación y la NASA, el Foro desarrolló los Principios del Cielo Urbano para ayudar a adoptar la movilidad aérea urbana en ciudades de todo el mundo.
El Foro lideró el desarrollo de la Calificación de Sostenibilidad Espacial para incentivar y promover un enfoque más seguro y sostenible de la gestión de misiones espaciales y la mitigación de desechos en órbita.
La Iniciativa de Coches Circulares orienta la agenda política sobre circularidad del sector automovilístico, tras el respaldo de la Comisión Europea y el Consejo de Transición hacia Vehículos de Cero Emisiones de países, y ahora se le invita a apoyar la hoja de ruta política de China.
La red Moving India trabaja con responsables políticos para impulsar las políticas de fabricación de vehículos eléctricos, promover la adopción de vehículos de transporte de mercancías por carretera de cero emisiones y financiar la transición.
La iniciativa Urban Mobility Scorecards – dirigida por la Coalición Global para la Nueva Movilidad del Foro – reúne a operadores de movilidad y ciudades para evaluar la transición hacia sistemas de movilidad urbana sostenibles.
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Junto a los objetivos regulatorios, muchos transportistas y propietarios de carga han fijado sus propios objetivos ambiciosos. Por ejemplo, los miembros del sector naviero de la Coalición de Pioneros (FMC, por sus siglas en inglés), lanzada como una alianza entre el Foro Económico Mundial y el Enviado Especial Presidencial de EE. UU. para el Clima, John Kerry, aspiran a que al menos el 5 % del transporte marítimo oceánico y el 10 % del volumen de mercancías transportadas se alimenten con combustibles de cero emisiones para 2030.
Sin embargo, para una industria cuyos esfuerzos por reducir las emisiones de CO2 ya han sido calificados de “fuera de camino” por la AIE, la ruta más larga por la punta de África supondrá un coste considerable. Al mismo tiempo, subraya la necesidad de rutas resilientes en el futuro, donde Sudáfrica tiene la oportunidad, como una de las varias economías emergentes, de liderar la transición del transporte marítimo hacia las cero emisiones netas.
“La capacidad de los operadores de buques para planificar sus rutas de forma eficiente se ve muy afectada por los acontecimientos geopolíticos, que exigen atender la seguridad de la tripulación y de los buques. Esto tiene un impacto medioambiental y subraya aún más la importancia de que el sector haga la transición a combustibles de cero emisiones con el tiempo, así como los compromisos asumidos por los miembros de la FMC”, explica Mette Asmussen, responsable de las Iniciativas del Sector Marítimo del Foro.
“También subraya el papel fundamental de Sudáfrica en la red de abastecimiento de combustible para las rutas comerciales mundiales, como se destacó recientemente en un taller de la FMC en Ciudad del Cabo sobre cómo avanzar en la oportunidad de producir y suministrar combustibles ecológicos.”




