La COVID-19 ha agravado las ya difíciles situaciones de movilidad de las personas con discapacidad y de quienes utilizan sillas de ruedas.
La pandemia ha dado paso a una época de grandes transiciones, que a menudo conduce a la innovación.
Viajar siendo una persona con discapacidad es difícil incluso cuando no hay una pandemia que afrontar. Este grupo está crónicamente desatendido y obligado a conformarse con opciones limitadas de autobuses, trenes y servicios de transporte por encargo accesibles.
Sin embargo, la COVID-19 ha agravado esta mala situación, combinando el aumento de los riesgos para la salud con una recesión mundial que ha reducido las opciones de transporte público para casi todas las personas que no conducen un vehículo particular. Ciudades como Nueva York han registrado una reducción del 40 % en los servicios de transporte público y el actual conjunto fragmentado de servicios de transporte paratránsito es ahora aún más difícil de utilizar que nunca.
Aunque estos hechos pueden resultar desalentadores, hay motivos para la esperanza. La innovación surge a menudo en momentos de gran necesidad, urgencia y transición económica. Con las colaboraciones y mentalidades adecuadas, este momento podría impulsar un renacimiento de las soluciones de movilidad innovadoras para personas con necesidades especiales, personas con discapacidad y usuarios de sillas de ruedas.
Innovación, pero para algunos
La movilidad por carretera ha experimentado un auge de innovación en los últimos años. La última década ha visto una serie de nuevas opciones que aprovechan los patinetes, las bicicletas y las bicicletas eléctricas compartidas. Los nuevos servicios de transporte también han cobrado impulso, con opciones de movilidad a la carta como ViaVan y servicios de transporte por encargo para motocicletas como Grab. También se han aprovechado nuevas tecnologías, que han llevado al mercado soluciones para lanzaderas, taxis y robots de reparto autónomos.
Aunque las nuevas soluciones de movilidad moderna han demostrado una gama de posibilidades de transporte, la inclusión a menudo se ha pasado por alto. Los beneficios de las nuevas soluciones no se han compartido por igual.
Existen servicios de movilidad para personas con discapacidad, pero estos servicios presentan limitaciones tanto en calidad como en cantidad. Además, a pesar de los esfuerzos de los gobiernos locales por gestionar y controlar la calidad de estos servicios accesibles, por lo general solo están disponibles en ciudades seleccionadas, con un número limitado de flotas, lo que provoca largos tiempos de espera. De hecho, el New York Lawyers for the Public Interest, un bufete de abogados de derechos civiles sin ánimo de lucro, publicó recientemente un informe en el que señala que los tiempos de espera para los vehículos accesibles para sillas de ruedas (WAV, por sus siglas en inglés) son cinco veces más largos que los de los vehículos no accesibles.
Además, algunos servicios accesibles están muy por debajo del factor de «bajo demanda» que asociamos con la movilidad moderna. Algunos exigen que los usuarios de sillas de ruedas reserven los viajes con al menos 24 horas de antelación. Dado que los servicios de movilidad WAV tienen una cadena de valor segmentada, lo que significa que están muy fragmentados, estos servicios sufren mayores costes operativos, dificultades de comercialización y una menor calidad del servicio.

Movilidad universal para todos
La movilidad, lejos de ser solo una comodidad, es ampliamente reconocida como un derecho humano. La movilidad se codificó en el artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos hace más de 70 años y se desarrolló posteriormente en el artículo 20 de la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad. Un transporte seguro, eficaz y eficiente es un bien público fundamental, y los gobiernos de todo el mundo reconocen de buen grado el vínculo directo y positivo entre el desplazamiento de personas y bienes y el crecimiento económico y la prosperidad.
Se trata de problemas complejos que requerirán asociaciones público-privadas y colaboración. Para ayudar a garantizar que los innovadores del transporte consideren la inclusión, el Foro Económico Mundial está adoptando varias medidas. En primer lugar, colabora con expertos, investigadores universitarios, el sector privado, organizaciones no gubernamentales y líderes de opinión para desarrollar principios fundamentales de movilidad universal.
Estos Principios de Movilidad Universal ayudarán a elevar el debate sobre el acceso universal y a crear un lenguaje familiar y común que pueda dar lugar a políticas de movilidad equitativas y tangibles. A lo largo del próximo año, los Principios se darán a conocer, se perfeccionarán y, finalmente, serán respaldados por líderes del transporte urbano, proveedores comerciales de movilidad y líderes de la sociedad civil.
Para garantizar mejor el acceso universal de las personas que utilizan sillas de ruedas y de las personas con discapacidad física, el Foro y Hyundai Motor Group están colaborando en un proyecto especial que examinará los principios fundamentales y las directrices necesarias para una movilidad inclusiva. Si bien los principios tienen como objetivo generar un liderazgo intelectual sustancial, alianzas como esta con Hyundai Motor Group muestran cómo puede ser la movilidad universal sobre el terreno. Esta iniciativa también explorará estrategias para superar la baja calidad del servicio derivada de las cadenas de valor fragmentadas del transporte paratránsito.
Estas iniciativas forman parte del proyecto más amplio Cociente de Inclusión que busca ampliar las opciones de movilidad financieramente sostenibles para el desarrollo socioeconómico de los colectivos más desatendidos. El proyecto se lanzó en Davos 2020 y, a lo largo del último año, ha ampliado su alcance para formar una comunidad mundial, con líderes de la movilidad que se suman a los esfuerzos y muestran sus propias iniciativas de movilidad inclusiva.
El cambio no será fácil, pero es posible. Hace 20 años, muchos no habrían imaginado la disrupción de la industria de taxis de Nueva York ni un mundo en el que los viajeros compartieran bicicletas o alquilaran patinetes eléctricos. Estas innovaciones surgieron durante la Gran Recesión, lo que demuestra las oportunidades que pueden traer las grandes transiciones.
En este momento difícil, es la priorización decidida de los grupos desatendidos lo que creará el mundo justo, sostenible y próspero que queremos ver. A través de alianzas creativas como estas, creemos que podemos aprovechar las nuevas tecnologías e innovaciones para crear un mundo en el que la movilidad inclusiva y equitativa exista para todos, incluidas las personas que dependen de sillas de ruedas.
Para más información sobre las nuevas iniciativas de movilidad de Hyundai Motor Group, haga clic aquí.



