El MERS ocupa los titulares. Hasta la fecha, el número total de casos de MERS ha superado los 1200 y, aunque la mayoría se produjo en Arabia Saudí, el brote también ha llegado ahora a Corea del Sur. Pero ¿qué significa esto para la industria de los viajes y el turismo?
En los últimos 15 años, el mundo se ha enfrentado a varias pandemias, desde el SARS hasta la gripe porcina y, más recientemente, el ébola. Aunque estas pandemias han sido muy diversas en cuanto a su alcance, ubicación e impacto, nos han permitido comprender las implicaciones para la industria de los viajes y el turismo. En efecto, la seguridad es un requisito previo para el éxito, y la mera amenaza de estos acontecimientos puede hacer que los turistas reconsideren su decisión de visitar un destino.
A continuación se muestra un gráfico que ilustra las pandemias y cómo afectaron al turismo en distintas regiones:
Estas son 5 posibles implicaciones para los viajes y el turismo a escala mundial:
1. Primero llegan las cancelaciones
Hasta la fecha, más de 54 000 viajeros han cancelado su viaje a Corea a raíz del brote. Esto representa alrededor del 7% del total de visitantes extranjeros en el período equivalente del año pasado. Esto ha ocurrido pese a que la Organización Mundial de la Salud no ha recomendado restricciones a los viajes y a que su directora general, Margaret Chan, afirmó que creía que Corea del Sur podría controlar la propagación del brote. Según la Organización de Turismo de Corea, se prevé que un número considerable de turistas cambie sus destinos por Japón. Se estima que al menos 100 000 viajeros chinos cancelarán su viaje hasta finales de mes.
2. Los costos son elevados
Algunos economistas predicen que el MERS podría restarle unos cuantos miles de millones de dólares a la economía surcoreana, valorada en 1,4 billones de dólares. En el último mes, los envíos de Corea del Sur al extranjero disminuyeron un 10,9% en comparación con el año anterior. El gasto de los consumidores también cayó. Según datos gubernamentales, las ventas de los grandes almacenes disminuyeron un 16,5% durante la primera semana de junio. El jueves, el banco central de Corea del Sur redujo su tasa de interés de referencia a un nuevo mínimo histórico del 1,50% para apoyar la economía, que afronta un posible nuevo golpe debido al mortal brote viral.
El elevado costo para la economía coreana no sorprende. En 2009, cuando se produjeron casos de H1N1 en México, se estimó que las pérdidas para la industria turística mexicana ascendieron a 5 000 millones de dólares. Entre 2002 y 2004, a raíz del SARS, Hong Kong registró una reducción del 41% del PIB turístico; Singapur, del 43%. China sufrió una reducción del 25% y perdió 2,8 millones de empleos.
3. Los destinos se recuperan
Aunque Corea del Sur todavía está lidiando con este brote, las investigaciones muestran que los destinos se recuperan. Es importante entender que, en su mayor parte, el impacto de pandemias como el SARS, la gripe porcina y el ébola suele limitarse a las regiones afectadas, y el impacto mundial ha sido relativamente limitado. Si bien las investigaciones muestran que el impacto de las pandemias puede ser más pronunciado que el de otras perturbaciones, los países afectados vuelven más rápido a los niveles anteriores a la crisis.
Por ejemplo, durante la pandemia de SARS de 2002 a 2004, los niveles de ocupación cayeron un 10% antes de volver a los niveles previos a la crisis en el plazo de un año. Otro ejemplo es el brote de gripe porcina. Los datos muestran que la Ciudad de México registró una caída del 50% en los niveles de ocupación a finales de abril y principios de mayo de 2009, cuando se confirmó que el brote se había originado en México y los centros turísticos sufrieron cancelaciones. Sin embargo, a principios de 2010, los niveles de ocupación empezaban a recuperarse.
4. Contar con protocolos de seguridad
Desde los hospitales hasta los aeropuertos, los países deben contar con protocolos de seguridad para limitar la propagación del MERS. Como las pandemias suelen ser breves y localizadas, unos sólidos planes de contingencia y una buena gestión deberían garantizar que la caída de la demanda sea de corto plazo. Sin embargo, el crecimiento de los viajes mundiales hace que la cooperación internacional sea cada vez más importante para gestionar la propagación de enfermedades virulentas.
5. Limitar la publicidad negativa
Los gobiernos deberían procurar limitar la cobertura mediática negativa cuando se exagera la presencia de la enfermedad. Cuando la percepción de inseguridad es más grave que la realidad, o cuando se restablece la seguridad, deben ponerse en marcha sólidas campañas de comunicación para atender las inquietudes.
Mientras tanto, los sectores público y privado pueden ofrecer incentivos a los turistas, como reducciones de precios. Por ejemplo, después de los atentados de Bali de 2002, alrededor del 75% de los hoteles redujo sus precios aproximadamente un 37%. En Grecia, para evitar la percepción de inseguridad derivada de los disturbios civiles, el gobierno eximió de gravámenes los billetes de avión y de ferry y redujo casi a la mitad el IVA de los hoteles.
Aunque el camino hacia la recuperación puede ser largo y arduo, la magnitud de los beneficios económicos del turismo hace que valga la pena invertir en viajes y turismo. En efecto, el turismo tiene el potencial de impulsar el comercio exterior, ampliar el acceso a los mercados internacionales, aumentar las inversiones extranjeras y fomentar el emprendimiento y un desarrollo económico más amplio, dado que el sector está estrechamente vinculado con otras industrias.
Autora: Tiffany Misrahi, responsable de comunidad, Industrias de Viajes y Turismo, Foro Económico Mundial
Imagen: Se ve a visitantes surcoreanos procedentes de Seúl con mascarillas al llegar al aeropuerto de Hong Kong, en Hong Kong, China, el 9 de junio de 2015. REUTERS/Bobby Yip






