Este es el secreto psicológico que garantiza la puntualidad de los trenes de Japón

Businessmen stand in front of Japan Railway's new N700 bullet train at a platform of Tokyo Station in Tokyo July 6, 2007. REUTERS/Toru Hanai (JAPAN)
Japanese trains rely on 'nudge theory' to influence passengers' movements.Image: REUTERS/Toru Hanai
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Los trenes de Japón, incluidos los servicios locales de cercanías y las rutas de larga distancia que recorren gran parte del país, suelen despertar admiración por su velocidad, eficiencia y puntualidad casi excesiva. La eficacia general del sistema depende en gran medida de la geografía singular de Japón y de una coordinación muy acertada entre el transporte y la planificación inmobiliaria. Pero, en el día a día (o minuto a minuto), algunos trucos psicológicos fascinantes también contribuyen a que todo funcione sin contratiempos.

Según CityLab, los trenes de Japón recurren mucho a la llamada «teoría del empujón»: pequeñas señales que influyen casi inconscientemente en el comportamiento de los pasajeros y mantienen el flujo de personas en movimiento por estaciones abarrotadas. Estas van mucho más allá de los elementos básicos, como las señales claras para embarcar, los mapas bien diseñados y los anuncios perfectamente audibles, aspectos que demasiados sistemas de transporte de Estados Unidos ya tienen dificultades para ofrecer.

Por ejemplo, los sistemas ferroviarios japoneses utilizan melodías relajantes para anunciar las salidas en lugar de zumbadores estridentes; según han demostrado los estudios, así se evitan lesiones al impedir que los pasajeros se apresuren. Algo más maquiavélico es el uso de sonidos ultrasónicos, inaudibles para los pasajeros mayores, para dispersar grupos de adolescentes potencialmente problemáticos.

Los empujones sutiles también se aplican a los operadores de trenes, quienes deben hacer gestos con las manos y decir en voz alta cualquier acción que se dispongan a realizar. Esto aumenta la atención mental y reduce los errores operativos.

Mucho más grave es el uso de luces azules relajantes en ciertas zonas de los andenes, que han demostrado reducir los intentos de suicidio de personas que se arrojan delante de los trenes. El suicidio en general es un grave problema social en Japón, y los suicidios en las vías también causan interrupciones frecuentes y graves en un sistema que, por lo demás, funciona sin contratiempos.

Se ha demostrado que las luces azules relajantes reducen las tasas de suicidio.Image: Allan Richaz/CityLab

Prevenir interrupciones, grandes o pequeñas, es crucial para que el transporte público funcione con eficiencia; basta preguntárselo a cualquier neoyorquino que alguna vez haya hervido de rabia cuando nuevos pasajeros se amontonan en un vagón del metro sin dejar bajar primero a quienes salen. Pero, para quienes apoyan el transporte público en Estados Unidos, estas mejoras quizá queden en segundo plano ante la crónica falta de inversión, que ha convertido sistemas como el metro de Nueva York y Amtrak en un caos cada vez más inseguro e ineficiente.

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