Cómo diseñar e implementar un sistema tarifario integrado

Cómo diseñar e implementar un sistema tarifario integrado
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Las tarifas modales integradas, que permiten a los pasajeros utilizar varios medios de transporte (como trenes o autobuses) con un solo billete o tarjeta, son una importante herramienta de lucha contra la pobreza. Esta innovación es especialmente importante para los usuarios de transporte de bajos ingresos, que quizá no puedan pagar la suma de varias tarifas para llegar al trabajo, a centros educativos, clínicas de salud u otras instalaciones.

Numerosos gobiernos locales de todo el mundo han introducido tarifas modales integradas para reducir la carga que soportan los usuarios de bajos ingresos. Sin embargo, el diseño de estos sistemas requiere un análisis muy exhaustivo de los medios de transporte urbano que se integrarán. Un diseño deficiente puede fomentar la ineficiencia y generar enormes subsidios que el gobierno y, en última instancia, los contribuyentes deben pagar.

A continuación, presentamos algunos consejos para preparar el diseño y la implementación de sistemas tarifarios integrados:

  1. Tenga en cuenta que algunos operadores modales son menos eficientes que otros y operan rutas que no propician la competencia en precio y nivel de servicio. Esto ocurre con bastante frecuencia en el caso de los autobuses, y conviene considerar la racionalización de las rutas antes de introducir un sistema tarifario integrado.

  2. En la mayoría de las regiones metropolitanas, las redes de autobuses no están optimizadas, sino divididas en rutas alimentadoras, troncales y expresas. Esto crea una mezcla desordenada de servicios con tramos de distintas longitudes que no son respetuosos con el CO2. Estas redes de autobuses suelen sobrevivir gracias a los subsidios, mientras sus rutas transcurren en paralelo a modos más eficientes (que a menudo son de propiedad privada) y compiten con ellos.

  3. El área de cobertura de un sistema tarifario integrado debe examinarse cuidadosamente, porque quizá sea necesario establecer uno o varios anillos en la región metropolitana con distintos niveles de integración tarifaria.

  4. Los sistemas alimentadores, como las furgonetas y los taxis compartidos, también pueden ser importantes para garantizar el acceso de los usuarios a los medios de transporte masivo.

  5. El fraude se presentará en todos los modos, y quienes diseñen el sistema deben examinar dónde están los mayores riesgos para planificar medidas antifraude;

  6. La evasión del pago en uno o varios modos puede aumentar los subsidios y debe abordarse oportunamente.

  7. El nivel de la tarifa remunerativa (a diferencia de las tarifas que pagan los usuarios) debe fijarse de manera que garantice que cada sistema pueda cubrir, al menos, sus costos variables a largo plazo.

  8. La fijación de precios en horas punta y fuera de ellas son instrumentos que deben considerarse cuando los sistemas están sobrecargados.

  9. Deben introducirse incentivos para garantizar que se recompense a los mejores operadores y se sancione a los menos eficientes.

A menudo se cree que la solución para las tarifas integradas consiste simplemente en adoptar una buena tarjeta inteligente. Por supuesto, se necesita una buena tarjeta inteligente, pero los principales desafíos no son tecnológicos. Lo más importante es que la tarjeta inteligente refleje adecuadamente el planteamiento que sustenta el sistema. Además, deben considerarse otros aspectos de contabilidad y rendición de cuentas:

  • Un sistema de compensación en el que todos los operadores reciban rápidamente el pago correspondiente al número de pasajeros transportados

  • Un sistema de auditoría y supervisión que sea independiente y creíble

  • Un sistema de recurso y arbitraje que permita a los operadores expresar sus reclamaciones

Se necesita algún tipo de entidad regional coordinadora, como una Autoridad Metropolitana de Transporte, para garantizar que se acuerden los pagos por los servicios de cada operador modal. Estos podrían corresponder a una tarifa pública (la tarifa que el usuario paga de su bolsillo y que fija el gobierno) o a una tarifa remunerativa, es decir, una tarifa acordada por el gobierno y el concesionario privado o público en su contrato de concesión.

Las obligaciones de cada operador modal también deben estar muy claras, ya sea en sus contratos de concesión o, en el caso de los operadores públicos, en su programa contractual. También deben especificarse las recompensas y las sanciones.

Sin embargo, el aspecto más importante de un sistema de tarifas modales integradas es que debe existir un mecanismo de financiación fiable que garantice el pago puntual del subsidio. Esto podría establecerse por ley o mediante algún tipo de garantía bancaria. La falta de pago o los retrasos en el pago de los subsidios reducen el nivel de servicio y, a menudo, provocan un deterioro total de los servicios.

Si se diseñan e implementan correctamente, las tarifas modales integradas pueden contribuir a que los sistemas sean más eficientes y accesibles, en beneficio de todos los pasajeros y, especialmente, de los usuarios de bajos ingresos que más necesitan ayuda.

Esta publicación apareció primero en The World Bank Transport for Development Blog.

La publicación no implica la aprobación de las opiniones por parte del Foro Económico Mundial.

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Autor: Jorge M. Rebelo es exespecialista principal en transporte del Banco Mundial (BM) y trabaja como consultor en transporte masivo y logística de mercancías.

Imagen: Pasajeros suben a un tren de Bay Area Rapid Transit (BART) en la estación Rockridge de Oakland, California. REUTERS/Robert Galbraith

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