Por qué las exportaciones hortícolas no son un camino de rosas

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  • La celebración del Día de San Valentín se ha convertido en una industria multimillonaria que genera oportunidades para empresas grandes y pequeñas de todo el mundo.

  • El comercio de productos hortícolas, como las flores, que ocupan un lugar central en esta celebración, es una fuente de sustento para muchos agricultores del Sur Global.

  • Sin embargo, las cadenas de suministro mundiales siguen siendo complejas, lo que limita el desarrollo del comercio hortícola y su capacidad para alcanzar todo su potencial.

Nada simboliza mejor el Día de San Valentín que las flores recién cortadas. Tanto si celebras esta fecha como si no, para muchas empresas es una temporada decisiva.

Para el Día de San Valentín de 2023, la Federación Nacional de Minoristas de EE. UU. prevé un gasto nacional de 25.9 mil millones de dólares y entre los regalos más populares se encuentran los dulces, las tarjetas de felicitación y las flores. El acceso a estos productos depende del comercio, una actividad de larga data que ha sacado de la pobreza a millones de personas y sigue haciéndolo.

La compleja estructura de la cadena de suministro de los productos hortícolas

Las flores y muchos otros productos hortícolas suelen procesarse en una cadena de suministro refrigerada para prolongar su vida útil. La exportación suele implicar la intervención de múltiples partes: agricultores, operadores logísticos, autoridades aduaneras, organismos de inspección fitosanitaria (sanidad vegetal y enfermedades), proveedores de servicios de reempaquetado y otros. Todo esto debe llevarse a cabo con rapidez y de forma coordinada para garantizar que el producto llegue fresco al minorista. Cualquier interrupción de la cadena podría provocar desperdicio o costos adicionales para los exportadores.

En Uganda, por ejemplo, el sector hortícola se encuentra entre los cinco principales generadores de ingresos por exportaciones y registra una tasa de crecimiento anual del 13%. Sin embargo, los engorrosos procesos de inspección impiden que las exportaciones alcancen todo su potencial. De hecho, apenas el 20% de estos productos llega a los mercados internacionales. Aunque las inspecciones son necesarias para garantizar la seguridad, la protección y la recaudación de ingresos, si no se establece un plan eficiente basado en los riesgos, los productos pasarán por procesos de inspección complejos que pueden ocasionar pérdidas poscosecha y de ingresos. En promedio, una inspección habitual dura entre tres y cinco horas en las plantas de empaque y entre cuatro y seis horas en el aeropuerto. Para cuando los productos llegan a su destino final, el exportador habrá tratado con una docena de organismos y tramitado varios formularios y certificados.

La complejidad persistente de las cadenas de suministro mundiales limita el desarrollo del comercio hortícola y su capacidad para alcanzar todo su potencial.Image: Statista

Como muchas economías emergentes se benefician de la exportación de productos hortícolas, todo desperdicio y costo adicional suele repercutir en el sustento de los agricultores. En Kenia, por ejemplo, la industria hortícola es una de las principales fuentes de divisas y más de la mitad de las exportaciones provienen de explotaciones agrícolas pequeñas. Ante los desafíos actuales que afrontan los agricultores, se necesitan iniciativas sobre el terreno que les ayuden a integrarse en la cadena de valor hortícola mundial de manera inclusiva y sostenible.

Cómo afrontar los desafíos de la cadena de suministro hortícola

Aunque los elaborados procesos de inspección permiten a los países proteger la vida de las personas, los animales y las plantas al evitar la propagación de plagas y otras enfermedades, siguen siendo excesivamente costosos, engorrosos y lentos. Para abordar estos desafíos, los miembros de la Organización Mundial del Comercio negociaron el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio (AFC), que contiene disposiciones para agilizar el movimiento, el levante y el despacho de mercancías, incluidas las mercancías en tránsito.

Basado en las mejores prácticas internacionales, el AFC ofrece a los gobiernos un marco útil para garantizar la seguridad en las fronteras y facilitar el comercio. Por ejemplo, el Gobierno de Uganda se ha asociado con la Alianza Mundial para la Facilitación del Comercio para revisar y rediseñar el proceso de inspección sanitaria y fitosanitaria de los productos hortícolas, con el fin de reducir el tiempo y el costo del cumplimiento conforme al AFC. La Alianza es una asociación público-privada dirigida por el Foro Económico Mundial, la Cámara de Comercio Internacional, el Centro para la Empresa Privada Internacional y GIZ. En Uganda, Swisscontact ejecuta el proyecto de la Alianza.

Además del ahorro de tiempo y costos, se espera que el proyecto mejore el bienestar de las mipymes (microempresas y pequeñas y medianas empresas), que son una importante fuente de empleo para las mujeres que representan aproximadamente el 70% de la fuerza laboral del sector hortícola y son propietarias del 30% de sus empresas. Sin embargo, la participación femenina se concentra principalmente en trabajos no cualificados y mal remunerados, como desherbar, cosechar, clasificar, empacar y etiquetar flores. Cuando participan en el comercio, suele ser de manera informal, lo que puede exponerlas a diversas formas de discriminación y acoso.

Ante estos desafíos, los proyectos de la Alianza adoptan un enfoque sensible al género para garantizar la inclusión de las mujeres. Para ampliar el impacto de esta labor, se necesitan iniciativas complementarias sobre el terreno que ayuden a las mujeres a beneficiarse del comercio. Por ejemplo, el Centro de Comercio Internacional lleva a cabo diversos proyectos destinados a proporcionar a las empresarias los recursos, los conocimientos especializados y las redes necesarios mediante la Iniciativa SheTrades.

La necesidad de una mayor cooperación

A pesar de los esfuerzos en curso, la realidad es que los desafíos comerciales son numerosos y ningún actor puede resolverlos por sí solo. Además de las barreras de acceso a los mercados, los agricultores y exportadores hortícolas de muchos países afrontan otros desafíos «previos a la frontera», que van desde la falta de financiación o crédito hasta la falta de equipos o de acceso a la educación. Resolver estos problemas exige una mayor colaboración entre entidades públicas y privadas de distintos sectores y cadenas de valor.

Davos AM23 - Pueblos indígenas y comercio - Inglés
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Esta cooperación es especialmente necesaria ahora, cuando muchos sectores avanzan hacia una mayor inclusión y sostenibilidad. Estas transformaciones suelen ser complejas y requieren esfuerzos de múltiples partes interesadas para encontrar soluciones innovadoras que permitan a los agricultores obtener beneficios del comercio, teniendo en cuenta al mismo tiempo los objetivos de desarrollo sostenible. En el sector agrícola, soluciones innovadoras como ePhyto facilitan el acceso a los mercados y promueven el comercio sin papel.

Al facilitar el acceso a una amplia variedad de bienes y servicios internacionales, el comercio hace posibles celebraciones como el Día de San Valentín. Sin embargo, hace falta seguir trabajando para agilizar el comercio y lograr que sus beneficios lleguen a las poblaciones más vulnerables. Este Día de San Valentín, además de disfrutar de la compañía de tus seres queridos, dedica un momento a reflexionar sobre cómo puede contribuir tu sector al crecimiento inclusivo y sostenible.

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