Qué se necesita para crear un ecosistema de transporte marítimo eléctrico sin emisiones y financieramente sostenible

A large commercial port that could play a role in the future shift toward zero-emission shipping.
A genuinely zero-emission shipping ecosystem will rely on advanced vessel design and clean energy systems that power the ports they serve.Image: aerial-drone - stock.adobe.com
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  • Tras más de dos siglos de dependencia de los combustibles fósiles, el transporte marítimo está pasando a sistemas de propulsión más limpios.

  • Los avances en las tecnologías navales, la creciente presión regulatoria y los compromisos climáticos coordinados están acelerando la inversión en soluciones de transporte marítimo eléctrico e híbrido en todo el mundo.

  • Con motivo de la Reunión Anual en Davos, centrada en cómo desplegar responsablemente la innovación a gran escala, analizamos los factores clave que impulsarán la creación de un ecosistema marítimo mundial sin emisiones y financieramente sostenible.

La industria naviera mundial ha llegado a un punto de inflexión histórico. Tras más de dos siglos de dependencia de los combustibles fósiles, el transporte marítimo ha comenzado a avanzar hacia sistemas de propulsión más limpios, a medida que se endurecen los compromisos climáticos y entran en vigor los marcos regulatorios.

La Organización Marítima Internacional (OMI) se ha comprometido a lograr emisiones netas cero de gases de efecto invernadero (GEI) del transporte marítimo para 2050 o en torno a ese año. En Europa, también aumenta la presión regulatoria. A través de su paquete «Objetivo 55», la Unión Europea pretende reducir las emisiones totales al menos un 55% para 2030 y ha incluido el transporte marítimo en el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE. Según el calendario de implantación gradual, en 2026 los operadores deberán entregar derechos que cubran el 70% de sus emisiones de 2025, y a partir de 2027, el 100% de sus emisiones.

El mercado ya está respondiendo. Los avances en las tecnologías navales, la creciente presión regulatoria y los compromisos climáticos coordinados están acelerando la inversión en soluciones de transporte marítimo eléctrico e híbrido en todo el mundo. Como resultado, se prevé que el mercado de buques eléctricos crezca de 4.850 millones de dólares en 2025 a 18.390 millones de dólares en 2032. Y, a medida que los marcos normativos convergen en todo el mundo, cabe esperar un mayor crecimiento.

A corto plazo, los operadores tendrán que recurrir a soluciones provisionales, como los programas de compensación y la captura de carbono a bordo. Sin embargo, cumplir a largo plazo unas normativas de emisiones cada vez más estrictas exige un cambio fundamental en la forma de propulsar los buques.

¿Qué se necesita para ampliar el transporte marítimo eléctrico y sin emisiones?

Ninguna tecnología ni política por sí sola puede descarbonizar el transporte marítimo. Alcanzar la escala necesaria depende de la coordinación de toda la cadena de valor, desde los constructores navales y las autoridades portuarias hasta los proveedores de energía y los responsables de formular políticas. Es preciso tener en cuenta todos los aspectos siguientes:

Sistemas de propulsión limpios

Los distintos tipos de buques y rutas requieren tecnologías diferentes. La propulsión eléctrica con baterías es adecuada para trayectos costeros y fluviales más cortos, mientras que los motores que utilizan combustibles alternativos y las pilas de combustible son esenciales para viajes más largos. Se necesita una combinación equilibrada de opciones de propulsión con bajas emisiones de carbono y sin emisiones para que el sector siga avanzando hacia sus objetivos.

Almacenamiento de energía seguro y de alto rendimiento

Ampliar el transporte marítimo eléctrico requiere soluciones de almacenamiento de energía operativamente sólidas y capaces de satisfacer las necesidades de potencia de los buques comerciales. Los sistemas de almacenamiento de energía (ESS) son fundamentales para descarbonizar el transporte marítimo, porque las baterías determinan la distancia que pueden recorrer los buques, la rapidez con la que pueden recargarse y la regularidad de su funcionamiento sin combustibles fósiles.

Vías que permiten la modernización

Los buques nuevos diseñados para las necesidades futuras desempeñarán un papel importante, pero las nuevas construcciones por sí solas no pueden cumplir los objetivos climáticos a corto ni a medio plazo. Dado que los buques suelen operar entre 20 y 30 años, adaptar las flotas existentes con tecnologías de menores emisiones es una necesidad práctica.

Infraestructura de recarga en los puertos

Al igual que los vehículos eléctricos dependen de redes de recarga terrestres, los buques eléctricos necesitan acceso fiable a infraestructura de recarga o de intercambio de baterías. Sin ella, los operadores se enfrentan a barreras operativas y económicas que limitan su adopción.

Energía limpia desde el origen

La electrificación de los puertos debe contar con el respaldo de energía limpia. De lo contrario, existe el riesgo de que las emisiones reducidas en el mar simplemente se trasladen a tierra. Un ecosistema de transporte marítimo verdaderamente sin emisiones dependerá de un diseño naval avanzado y de sistemas de energía limpia que suministren electricidad a los puertos a los que prestan servicio.

Colaboración público-privada

La magnitud de la transición exige una acción conjunta. Los gobiernos y la industria deben trabajar juntos para reducir los riesgos, armonizar las normas técnicas y regulatorias y construir infraestructura compartida. La colaboración es la única vía viable para alcanzar la viabilidad comercial.

La importancia de actuar pronto

Quienes adoptan pronto estas soluciones desempeñan un papel fundamental al demostrar la eficacia de nuevas tecnologías y modelos de negocio. Aunque las inversiones de quienes se adelantan quizá no ofrezcan rendimientos inmediatos, son esenciales para generar confianza, reducir riesgos y facilitar una adopción más amplia en el mercado.

¿Por qué es la infraestructura el catalizador para sentar las bases?

La electrificación ya ha comenzado en los buques fluviales y costeros. Estas rutas son más cortas y requieren menos almacenamiento de energía a bordo, por lo que son más compatibles con las tecnologías disponibles hoy. Sin embargo, el diseño de los buques por sí solo no producirá cambios significativos: la infraestructura debe avanzar en paralelo.

Una de las barreras más importantes es la disponibilidad limitada de puntos de recarga en los puertos y de suministro de energía limpia. La adopción inicial de vehículos eléctricos ofrece una comparación útil. Allí donde las redes de recarga eran fiables y accesibles, la adopción de vehículos eléctricos se aceleró. La misma lógica puede aplicarse al transporte marítimo.

Desarrollar esta infraestructura requiere planificación a largo plazo e inversión coordinada. Los puertos deben reforzar las conexiones a la red eléctrica, incorporar almacenamiento de energía y ampliar el acceso a electricidad limpia, ya sea mediante generación in situ o adquisición. Estas medidas deben adoptarse pronto, porque la infraestructura facilita una adopción más rápida y sencilla.

En toda Europa, las colaboraciones entre varios puertos ya están probando enfoques para electrificar los puertos e integrar energías renovables. Estos proyectos reúnen a autoridades públicas, operadores de infraestructura y proveedores de tecnología para probar soluciones que reduzcan al mínimo las interrupciones operativas y, al mismo tiempo, sienten las bases para un cambio sistémico a largo plazo.

Como miembro de la First Movers Coalition del Foro Económico Mundial, Hanwha se ha comprometido a impulsar la descarbonización del transporte marítimo mediante el desarrollo de tecnología y la puesta en marcha de infraestructura, en estrecha colaboración con los socios de este ecosistema emergente.

Empresas de Hanwha Group se especializan en tecnologías esenciales para un transporte marítimo limpio. Hanwha Ocean, constructora naval mundial, aprovecha las capacidades de todo el grupo para desarrollar avanzados buques sin emisiones de carbono, respaldados por innovaciones como las turbinas de gas de amoníaco. Al mismo tiempo, trabajamos para integrar sistemas avanzados de almacenamiento de energía y soluciones de energía limpia en la infraestructura marítima general, a fin de garantizar que los buques y los puertos puedan avanzar juntos a medida que evoluciona el ecosistema.

Esto incluye estrategias para integrar energías limpias y almacenar energía en los puertos, diseñadas para entornos operativos reales. En Europa, estamos en conversaciones con autoridades portuarias para poner a prueba un servicio que proporciona sistemas de almacenamiento de energía cargados con energía limpia y estaciones de recarga para buques. Diseñadas para adaptarse a los sistemas portuarios existentes, estas soluciones ofrecen energía móvil y flexible a los buques que operan en rutas fijas o de corta distancia.

La descarbonización del transporte marítimo es una iniciativa compleja y a largo plazo, pero la innovación sostenida, el desarrollo coordinado de infraestructura y una sólida colaboración público-privada ofrecen al sector una oportunidad real de acelerar los avances. Las empresas, los puertos, los gobiernos y los socios tecnológicos tienen cada uno un papel que desempeñar. Si coordinamos nuestros esfuerzos desde hoy, podremos sentar las bases de un ecosistema marítimo sin emisiones que respalde los objetivos ambientales y económicos.

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