El comercio mundial crecerá a un ritmo más lento durante la próxima década debido a la guerra, la pandemia y el proteccionismo, lo que generará nuevos ganadores y perdedores.
Las empresas ya buscan reforzar la resiliencia de sus cadenas de suministro y diversificarlas, pero podrían hacer más.
Las empresas que dependen de cadenas de suministro globales pueden adoptar varias tácticas a corto plazo con objetivos a largo plazo para navegar el futuro panorama comercial.
El crecimiento del comercio superó al crecimiento del producto interno bruto (PIB) mundial durante tres décadas, antes de que la pandemia de COVID-19 interrumpiera las cadenas de suministro en todo el mundo. A medida que los efectos de la pandemia se atenuaron, el conflicto en Ucrania y sus repercusiones lo reemplazaron como lastre para el crecimiento del comercio. Junto con estas perturbaciones agudas, el entorno comercial mundial se ha vuelto, en general, menos favorable.
Las tensiones comerciales ya aumentaban antes de la pandemia, y un nuevo nacionalismo económico ha comenzado a contrarrestar las décadas de globalización que siguieron al fin de la Guerra Fría y a la apertura de China al mundo. Como resultado, hasta 2031, el comercio crecerá solo un 2,3 % frente al 2,5 % de crecimiento previsto para el PIB, según el Global Trade Model de Boston Consulting Group.
Las economías siguen adaptándose a las sacudidas económicas y geopolíticas de los últimos tres años, pero los desafíos que afectan al comercio mundial han llegado para quedarse. ¿Cómo pueden las empresas que dependen de cadenas de suministro globales gestionar las incertidumbres actuales y prepararse para los riesgos futuros?
Comprenda cómo los flujos del comercio mundial están cambiando
El comercio de China con Estados Unidos seguirá disminuyendo, mientras que su comercio con la UE crecerá más lentamente que la media mundial. Esta trayectoria abre oportunidades para India, México y, de nuevo, para los países de la ASEAN, que incrementarán su comercio no solo con Estados Unidos y la UE, sino también con China.
Diversificar para mitigar el riesgo
Mientras las disputas comerciales amenazan las cadenas de suministro globales, las políticas gubernamentales fomentan la diversificación de forma directa e indirecta. Las nuevas leyes en Estados Unidos promueven la fabricación nacional e impulsan a las empresas a diversificar sus cadenas de suministro. La escalada de tensiones comerciales entre la UE y China ha llevado a los países europeos a recurrir a proveedores de otras partes del mundo.
Estas interrupciones de las cadenas de suministro afectarán a algunas industrias más que a otras. Los sectores dependientes de la energía se apresurarán a mejorar su sostenibilidad y a encontrar fuentes de energía alternativas, mientras que las industrias que dependen de los semiconductores están comprendiendo la importancia crítica de diversificar sus cadenas de suministro ante el aumento de las restricciones comerciales.
¿Cómo deben responder las empresas?
El actual entorno comercial incierto exige un nuevo equilibrio entre la eficiencia y la reducción de costes, por un lado, y la mayor necesidad de identificar y responder a los riesgos globales, por otro. Muchas empresas ya están realizando cambios para priorizar la resiliencia y la diversificación de sus cadenas de suministro, pero toda empresa global debería dar estos pasos para responder a los cambios actuales:
Comprenda los principales riesgos para sus cadenas de valor. ¿Qué insumos tienen el mayor impacto en sus operaciones? ¿De dónde proceden esos insumos y cómo le llegan? ¿Quiénes son los proveedores clave y quiénes son sus alternativas?
Priorice las acciones que refuercen la resiliencia de la cadena de suministro.
Prepárese para shocks antes considerados «improbables»: acumule un inventario de reserva de materias primas en riesgo y precalifique a proveedores alternativos.
Desarrolle planes de contingencia para materias primas clave en riesgo. Esta estrategia podría incluir la financiación de investigación y desarrollo de alternativas a los minerales escasos o el desarrollo de relaciones con proveedores en varios continentes.
El comercio mundial crecerá durante la próxima década, aunque a un ritmo más lento. Bajo este crecimiento general más lento se producen cambios significativos en los corredores comerciales.
Marc Gilbert, Director Gerente y Socio Sénior, Boston Consulting Group | Michael McAdoo, Socio y Director, Boston Consulting Group
¿Qué deben planificar las empresas a largo plazo?
Los efectos de la guerra, la pandemia y el proteccionismo influirán en los flujos comerciales de todo el mundo en el futuro previsible. La resiliencia de la cadena de valor debe ser una práctica continua y no un logro puntual. Las empresas pueden tener éxito si persiguen estos objetivos a largo plazo:
Incorpore la planificación de escenarios geopolíticos en los procesos de asignación de capital y en la gestión de la cadena de suministro. Ejecute una serie de escenarios de perturbación geopolítica para planificar contingencias. Mantenga un seguimiento activo de los indicadores de alerta a medida que se desarrollen los escenarios.
Reconozca las implicaciones de los objetivos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) para las cadenas de suministro globales e incorpórelas a su planificación.
Evalúe el talento organizativo para contar con personas en puestos de liderazgo que puedan identificar y gestionar los riesgos globales lo antes posible.
Utilice herramientas analíticas modernas, como la torre de control de la cadena de suministro y los gemelos digitales, para identificar los primeros indicadores posibles de shocks o perturbaciones emergentes, visualizar escenarios y contingencias, y responder y ajustarse con rapidez.
El comercio mundial crecerá durante la próxima década, aunque a un ritmo más lento. Bajo este crecimiento general más lento se producen cambios significativos en los corredores comerciales. Estos cambios generarán nuevos ganadores y perdedores. Las medidas que las empresas adopten ahora pueden garantizar que se mantengan en el lado ganador.



