Las cadenas de suministro mundiales están sometidas a presión en toda su extensión, desde las minas hasta las carreteras, debido a la escasez de mano de obra, la geopolítica y el clima.
La IA física ofrece la oportunidad de aliviar parte de esta presión.
La cadena de suministro mundial es uno de los sistemas creados por el ser humano más complejos jamás construidos: una red viva y cambiante que abarca casi todos los productos, industrias y economías del planeta. Es un notable testimonio del ingenio y la cooperación humanos.
Pero también amenaza con desmoronarse bajo su propio peso.
La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto lo frágil que se ha vuelto la cadena de suministro mundial. Desde entonces, las tensiones geopolíticas, las perturbaciones provocadas por el clima y las rutas marítimas volátiles, entre otros riesgos, no han hecho sino exponer aún más su fragilidad estructural.
Como cofundador y director ejecutivo de una empresa que desarrolla infraestructura inteligente para camiones autónomos, vehículos mineros, maquinaria agrícola y maquinaria pesada de construcción (además de para 18 de los 20 principales fabricantes de automóviles), tengo una visión privilegiada de cómo la próxima frontera de la inteligencia artificial transformará las industrias de todo el mundo. Esa frontera es la IA física.
¿Qué es la IA física?
La IA física permite que las máquinas autónomas aprendan, se adapten y realicen operaciones complejas en tiempo real mediante sensores avanzados, actuadores potentes y algoritmos complejos.
De forma similar a como los grandes modelos de lenguaje impulsan la IA en las pantallas, la IA física y sus modelos fundacionales del mundo –grandes redes neuronales entrenadas para simular y predecir el mundo físico– permiten que las máquinas perciban, razonen y actúen en el mundo real.
Esta fusión de la IA con los datos de los sensores es el motor de la robótica moderna y de los automóviles autónomos, así como de los camiones, buques y puertos autónomos. A medida que la ola actual de IA física madura, las máquinas basadas en datos están llamadas no solo a restablecer la resiliencia de la cadena de suministro mundial, sino también a incrementar el flujo de mercancías y a impulsar de manera profunda y novedosa las capacidades logísticas del mundo.
Los camiones inteligentes mantienen en movimiento las economías
En la cadena de suministro mundial actual, uno de los eslabones débiles es el transporte por carretera. Este sector mueve enormes cantidades de mercancías: 2,2 billones de dólares en 2022, con una previsión de alcanzar los 3,4 billones de dólares en 2030, según un reciente informe. Esto equivale a miles de millones de toneladas de cargas que circulan por carreteras y puentes: materias primas que van de las minas y granjas a las fábricas, y productos terminados que van de los puertos y almacenes a los distribuidores.
La escasez de conductores amenaza este flujo de mercancías. Actualmente, existe un déficit de casi cuatro millones de conductores de camiones en todo el mundo, según la World Road Transport Organisation, y esta cifra no tiene en cuenta la creciente demanda de transporte de mercancías, que se prevé que crezca en casi 1.000 millones de dólares para 2032.
El problema de la escasez de conductores se viene debatiendo desde hace años, y la conducción autónoma de camiones, desde las tecnologías de asistencia al conductor hasta las capacidades de conducción totalmente autónoma, puede contribuir a resolverlo. Los camiones y transportadores totalmente autónomos nunca duermen. Esto significa que la carga se mueve de forma continua, de día y de noche, en todas las regiones. Incluso los grados de autonomía de Nivel 2, que incluyen sistemas avanzados de asistencia al conductor, pueden generar eficiencias y atraer a conductores más jóvenes. Estos vehículos pueden optimizar los horarios de entrega y evitar cuellos de botella, lo que se traduce en mejoras de eficiencia, huellas de carbono más reducidas y costes de envío más bajos.
Ya estamos viendo cómo se desarrolla esta transición hacia la autonomía. En 2024, nuestra empresa, Applied Intuition, se asoció con Isuzu Motors Ltd., fabricante de vehículos comerciales con sede en Japón, para acelerar el despliegue de sus soluciones de transporte autónomo por carretera.
En Japón, esto es muy relevante. Estudios recientes concluyeron que los conductores de camiones representaban casi el 35 % de las muertes por exceso de trabajo. En respuesta, el Gobierno japonés limitó las horas de trabajo anuales a 3.300 horas. Esto ha suscitado preocupación por la escasez de conductores en un sector que ya prevé una reducción del 36 % de conductores para 2030.
Isuzu utiliza ahora camiones autónomos en algunas rutas logísticas de Japón, con el objetivo de comercializar la conducción de Nivel 4 –autonomía total– en 2027. La visión a largo plazo es desbloquear operaciones las 24 horas que, en última instancia, mejoren la salud del país y sus cadenas de suministro.
¿En qué otros ámbitos puede la IA física ayudar a las cadenas de suministro?
Las cadenas de suministro, por supuesto, comienzan mucho antes de que se entreguen los productos terminados. Empiezan en la tierra, donde se obtienen las materias primas para crear los productos de la vida moderna. Los minerales críticos, los minerales en bruto, los metales y otros materiales alimentan las fábricas que producen vehículos eléctricos, productos electrónicos de consumo y materiales de construcción. Si no se cultiva, se extrae, y cada día las 40 principales empresas mineras extraen 2.400 millones de dólares en materias primas de la Tierra. Cada año se mueven 100.000 millones de toneladas métricas de roca, suelo y minerales.
Esto requiere una enorme cantidad de trabajo: perforar, volar, extraer, cargar, acarrear, procesar, separar, transportar y, por último, distribuir los materiales a los clientes. En algunos casos, distintas empresas controlan las fases, y si un segmento falla, todo el proceso puede ralentizarse hasta casi detenerse. Estas empresas intentan, de forma individual, mejorar la eficiencia de su actividad, pero la cadena de suministro minera debe optimizarse en su conjunto para crear resiliencia global.
En septiembre, Applied se asoció con Komatsu, líder mundial en equipos de minería y construcción, para acelerar el desarrollo de vehículos inteligentes de nueva generación para el sector. Al incorporar la autonomía a las operaciones –desde perforadoras hasta excavadoras y camiones de acarreo en las minas–, las empresas pueden garantizar un flujo constante de materias primas.
Así es como la IA física transforma no solo las minas, sino los cimientos mismos de la economía mundial.
La magnitud y la interdependencia de la cadena de suministro mundial son, a la vez, su mayor fortaleza y una de sus mayores vulnerabilidades.
Dada la escala de la cadena de suministro mundial, las posibles ganancias en eficiencia y seguridad que ofrece la IA física bien ejecutada e integrada pueden generar enormes rendimientos. Y estos rendimientos solo crecerán a medida que el mundo acoja innovaciones crecientes en almacenes robotizados, camiones y buques autónomos y previsión de la demanda optimizada mediante IA.
Veo el futuro cada día en el trabajo, y uno de los sistemas creados por el ser humano más complejos está experimentando una enorme modernización gracias a la IA física, una de las tecnologías más avanzadas jamás concebidas por el ser humano.
Acabamos de empezar.



