El 90% de los directivos cree que la sostenibilidad es importante, pero solo el 60% de las organizaciones cuenta con estrategias de sostenibilidad.
Integrar la sostenibilidad en la estrategia es esencial para responder a la evolución de la presión de los inversores, la demanda de los consumidores y los requisitos normativos.
También se ha demostrado que la sostenibilidad atrae al mejor talento, reduce los costes y aumenta los beneficios.
La sostenibilidad se ha vuelto cada vez más fundamental para que las organizaciones sigan siendo pertinentes y competitivas en el mundo actual. Al igual que la transformación digital, impulsar la sostenibilidad exige que las organizaciones transformen todas las áreas de su negocio. Hoy, la sostenibilidad debe ser parte integral del desarrollo de la estrategia corporativa. Para las organizaciones, la sostenibilidad abarca tres ámbitos, recogidos en el ya conocido acrónimo ASG: ambiental, social y de gobernanza.
Las estrategias corporativas sostenibles son el futuro
El 90% de los directivos cree que la sostenibilidad es importante. El problema es la falta de implementación: solo el 60% de las organizaciones tiene estrategias de sostenibilidad. De hecho, es imprescindible contar con una estrategia de sostenibilidad y con un director de sostenibilidad que rinda cuentas directamente al consejo de administración.
Con una estrategia de sostenibilidad, las organizaciones pueden realizar inversiones a largo plazo, según McKinsey & Co. Sin embargo, impulsar la sostenibilidad en una organización plantea desafíos, como el escaso compromiso del consejo de administración, la poca rendición de cuentas, los equipos de sostenibilidad sin autoridad para implementar iniciativas y la falta de talento.
Factores que impulsan la sostenibilidad como parte de la estrategia
Demanda de los inversores - Uno de los factores más poderosos que determinan el avance hacia la sostenibilidad es la presión de los inversores. Una investigación de Gartner concluye que el 85% de los inversores tuvo en cuenta factores ASG en sus inversiones en 2020, mientras que el 91% de los bancos supervisa el desempeño ASG de sus inversiones. La reciente carta del director ejecutivo de BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, deja claro que la comunidad inversora está centrando su atención en la sostenibilidad. Larry Fink escribe que ser sostenible no consiste solo en hacer lo correcto, sino que también genera beneficios sostenibles a largo plazo.
Demanda de los consumidores - A medida que aumenta el número de consumidores miléniales y de la generación Z, también crece la demanda de productos sostenibles. El 73% de los consumidores de la generación Z afirma que está dispuesto a pagar más por productos sostenibles. Un estudio de Deloitte muestra que alrededor del 60% de los consumidores del Reino Unido redujo el uso de plásticos de un solo uso para adoptar un estilo de vida más sostenible. Un tercio de los consumidores británicos buscó marcas con sólidas credenciales de sostenibilidad. Dado que se prevé que la demanda de sostenibilidad siga aumentando en todo el mundo, integrarla en la estrategia corporativa es esencial para que cualquier empresa siga siendo pertinente en los próximos años.
Exigencias normativas - El Acuerdo de París sobre el cambio climático ha dejado claro que los gobiernos deben ser más estrictos. Países como Suecia y Alemania tienen objetivos vinculantes por ley para alcanzar las cero emisiones netas en 2045, mientras que el Reino Unido, Canadá, Japón y otros países se han comprometido a alcanzar las cero emisiones netas en 2050. La taxonomía de la UE, que regula a las empresas según el grado de sostenibilidad ambiental de sus actividades, afecta no solo a las empresas de la UE, sino también a las compañías globales que operan en ella. Ante el avance de muchos gobiernos hacia la sostenibilidad, las organizaciones deberían empezar a transformar sus operaciones para que sean más sostenibles. Adoptar una actitud proactiva respecto a la sostenibilidad permitirá mantener mejores relaciones con los organismos reguladores.
Atracción de talento - Ser una empresa sostenible es importante para atraer talento. En una encuesta de Deloitte, el 49% de las personas de la generación Z y el 44% de los miléniales dijeron haber tomado decisiones profesionales basadas en su ética personal. Una encuesta reciente muestra que el 51% de los estudiantes de negocios de Estados Unidos aceptaría un salario más bajo si la empresa fuera ambientalmente responsable. Ante la creciente necesidad de talento, no centrarse en la sostenibilidad puede hacer que una empresa pierda terreno frente a sus competidores que sí lo hacen.
Aumento de la productividad - La sostenibilidad hará que los empleados estén más motivados para rendir mejor. La sostenibilidad reduce los costes y puede aumentar los beneficios operativos hasta un 60%, según McKinsey & Company. Ser sostenible también aumenta la productividad, pues un estudio de Deloitte muestra que las empresas con una cultura inclusiva tienen una rentabilidad un 27% mayor y una productividad un 22% más alta.
Dar prioridad a la sostenibilidad en la estrategia corporativa
La sostenibilidad desempeñará un papel clave en los próximos años, y será fundamental integrarla en el núcleo de la estrategia corporativa. Ya hay un aumento del número de empresas de Fortune 500 que nombran a sus primeros directores de sostenibilidad (CSO). Dar importancia a la sostenibilidad es esencial para responder a la presión de los inversores, la demanda de los consumidores y los requisitos normativos, atraer talento y garantizar una mayor productividad.




