Los inversores buscan métricas de sostenibilidad y no tradicionales en las empresas en las que invierten, pero ¿y si ellos mismos rindieran cuentas de la misma manera?
Enfocar la lente de la sostenibilidad hacia dentro permitirá al fondo anticipar y adaptarse mejor a los nuevos riesgos y oportunidades en los años venideros.
Desde las personas y el planeta hasta la gobernanza, hay cuatro áreas cruciales que los inversores pueden analizar para obtener una visión más clara del perfil de sostenibilidad de su capital.
Este artículo forma parte de una serie de blogs escrita por miembros del Consejo Global del Futuro sobre Inversión que explora los factores que configurarán la cartera de inversiones de 2040.
Puede explorar más a fondo los temas tratados en este artículo leyendo nuestro documento comunitario.
En los últimos años, la demanda de los inversores de métricas “no tradicionales” o “de los grupos de interés” ha llevado a las empresas a divulgar una gran cantidad de información nueva más allá de los estados contables tradicionales. Las comunidades inversora y empresarial coinciden cada vez más en que el rendimiento a largo plazo y las estrategias con los grupos de interés están interrelacionados.
La forma en que las empresas gestionan a sus personas, utilizan los recursos del planeta y afectan a las comunidades que las rodean influye en su éxito a largo plazo. “Lo que se mide se gestiona”, dice el viejo refrán, y el mundo empresarial avanza hacia la medición de lo que importa
Hoy en día, los inversores suelen ser los usuarios, más que los productores, de esta información no tradicional. La mayoría de los inversores institucionales buscan información sobre cuestiones de sostenibilidad para evaluar mejor la capacidad de adaptación y la resiliencia de las empresas, y supervisar su gestión de riesgos para fundamentar las decisiones de inversión y el voto. Los inversores quieren llegar al núcleo de lo que realmente impulsa a las empresas a lo largo del tiempo.
Esto plantea la pregunta: ¿no deberían los inversores analizar las mismas cuestiones en sus propias organizaciones y carteras? ¿No podrían beneficiarse de una evaluación similar?
Mientras los inversores buscan métricas de sostenibilidad y otras métricas no tradicionales en las empresas en las que invierten, los propietarios de activos líderes reconocen cada vez más que los beneficios de una rendición de cuentas similar. Enfocar la lente de la sostenibilidad hacia dentro permitirá al fondo anticipar y adaptarse mejor a los nuevos riesgos y oportunidades en los años venideros. El impacto potencial es enorme: nuestro análisis muestra que, a escala mundial, solo los activos bajo gestión de los fondos de pensiones públicos y de los fondos soberanos han pasado de 31 billones de dólares a 53 billones entre 2009 y 2018. En un espacio tan amplio y en crecimiento, las métricas de sostenibilidad de los inversores se vuelven fundamentales.

Para aquellos propietarios de activos que aún no han evaluado sus propias prácticas de sostenibilidad, medir varias áreas de atención crítica será un primer paso significativo. Hacerlo puede proporcionar un conjunto básico de análisis que podrían incluirse junto con los informes de inversión más tradicionales y ofrecer a los comités de inversión, a los consejos y, en algunos casos, a los beneficiarios una visión más clara del perfil de sostenibilidad de su capital. Organizados en torno a las cuatro categorías de métricas empresariales del Foro Económico Mundial y tomando como base métricas y organizaciones de normalización (como GRI, SASB y TCFD) así como el trabajo de FCLTGlobal, a continuación se presentan algunos ejemplos de métricas y divulgaciones relevantes para un propietario de activos y su cartera:
Principios de gobernanza: Partir del propósito y del horizonte de inversión del fondo es fundamental, pero muchos inversores pierden de vista estos objetivos generales. Conviene recordar que empezar por ahí puede ayudar a un inversor a mantener ese enfoque a largo plazo a lo largo del tiempo. La claridad sobre el compromiso con las empresas –es decir, cómo los inversores interactúan activamente con los gestores o empresas en las que invierten de forma continua para asegurarse de que atienden a todos los grupos de interés– también contribuirá a ello.
Planeta: Definir compromisos claros tanto con las carteras de cero emisiones netas como con la vía para alcanzarlas es fundamental para los propietarios de activos. Muchos inversores también poseen activos inmobiliarios sustanciales de forma directa, por lo que considerar las cuestiones de biodiversidad en esa cartera es importante. Por último, reconocer cómo se distribuye la cartera entre activos que integran factores ESG, que están temáticamente orientados a la sostenibilidad, que se someten a filtros o que se invierten con impacto ofrece una visión general del perfil de sostenibilidad de una cartera;
Personas: Los grandes propietarios de activos son organizaciones por derecho propio, no solo carteras. Tener en cuenta los principios de diversidad e inclusión, igualdad salarial y remuneración del propietario de activos importa a los inversores tanto como importa a las empresas;
Prosperidad: El éxito de un fondo frente a su propósito declarado en el plazo pertinente es la medida definitiva del éxito para un propietario de activos. Una forma de alcanzar un rendimiento superior a largo plazo es considerar el porcentaje de activos cuyos mandatos o contratos de inversión incluyen el éxito a largo plazo y el impulso del compromiso con las empresas en cartera.
El deseo de los inversores de contar con nuevas métricas es innegable. Ahora vemos cómo los propietarios de activos líderes orientan esa demanda hacia dentro para anticipar mejor los riesgos y oportunidades emergentes. Al centrarse en estas cuatro áreas cruciales, los propietarios de activos pueden incorporar información prospectiva en una reflexión rigurosa sobre sí mismos, lo que les permite generar rendimientos sostenibles durante el horizonte de inversión, alineados con su propósito.



