Las expectativas sobre el propósito de las empresas, así como sobre su forma de operar y ofrecer resultados, están evolucionando.
El Foro comprende los desafíos a los que se enfrentan y apoya los avances hacia estándares convergentes de presentación de informes de sostenibilidad.
La falta de un estándar universal para la presentación de informes de sostenibilidad supone un obstáculo para medir la sostenibilidad de las empresas y combatir el cambio climático.
Hace diez años, ¿tenías en cuenta las credenciales ecológicas de un banco a la hora de elegirlo? ¿Conocías a alguien vegano? ¿Te importaba que la empresa para la que trabajabas tuviera una filosofía ecológica? ¿Aprendían tus hijos en la escuela sobre reciclaje, reutilización y ecosistemas? Puede que no, pero ahora probablemente sí.
En una época en la que se toman decisiones conscientes sobre la viabilidad medioambiental de todos los aspectos de nuestra vida, la sostenibilidad nos afecta a todos y a todo. Y así debe ser: cada vez desaparecen más condiciones necesarias para la vida humana tal como la conocemos, y ahora reconocemos que somos responsables de esta situación.
A las personas les importa y crece la conciencia ecológica
Por suerte, a las personas les importa, y cada vez más. Sí, hay muchos otros asuntos prioritarios en las agendas de los consejos de administración, los responsables políticos y los consumidores, ya sean el conflicto en Ucrania, el aumento de los precios de la energía o las secuelas persistentes de la COVID-19. Pero se ha arraigado una mentalidad orientada a la sostenibilidad y la alfabetización medioambiental es más sólida que nunca, lo que impulsa una tendencia irreversible.
Esto tiene repercusiones transformadoras para las empresas: aquellas que integran la sostenibilidad en su modelo operativo están viendo aumentar su valor. No solo en términos de beneficios, sino también mediante una mayor retención y compromiso del personal, una mayor fidelidad de los clientes y un mejor acceso a los mercados y a la financiación. Este giro hacia la sostenibilidad viene acompañado de mejores prácticas, objetivos más sólidos a corto, medio y largo plazo, y regulación.

Cómo informar sobre sostenibilidad
Esta tendencia difusa requiere disciplina en materia de estandarización y regulación. Un ámbito en el que el Foro Económico Mundial actúa especialmente es el de la presentación estandarizada de informes de sostenibilidad. Seamos sinceros: no parece un tema apasionante, pero es esencial para avanzar en el apoyo a la sostenibilidad cotidiana y, en última instancia, garantizar su éxito.
¿Recuerdas que de niño te medían la estatura? Esa marca de lápiz en la pared o en una tabla que iba subiendo poco a poco, quizá con una fecha anotada. Podías medir tu progreso porque tenías una herramienta —en este caso, una cinta métrica— y una unidad de medida, ya fueran pies y pulgadas o centímetros y metros. Medir la sostenibilidad no es distinto. Para las empresas, se necesita este tipo de referencia no solo para medir y comparar los avances, sino también para exigirles responsabilidades a ellas mismas y a otros por el cumplimiento de sus objetivos relacionados con el clima.
Pensemos en la contabilidad empresarial y sus dos principales sistemas de medición: los US GAAP y las IFRS. Ambos ofrecen un enfoque legítimo, verificable y de comprensión común que se aplica a través de fronteras y jurisdicciones. Eso es lo que buscamos: un sistema reconocido a escala mundial y, sobre todo, comparable, que mida de forma significativa cuán sostenible es una empresa.
¿Cómo es una empresa sostenible?
Las empresas se enfrentan a una presión cada vez mayor para generar prosperidad de forma sostenible. No hablamos solo del impacto de una empresa, sus operaciones y su plantilla en el medio ambiente, sino también de su resiliencia. Se considera resiliente a una empresa que gestiona bien los riesgos —incluido el cambio climático— y las perturbaciones. Por eso, la información sobre sostenibilidad es fundamental para las empresas y resulta clave para entender cómo crean o erosionan valor.
La creciente conciencia ecológica mencionada antes es parte integral de esto. Las empresas que no adopten un modelo operativo sostenible verán reducirse su base de clientes, se quedarán rezagadas en tecnología, afrontarán regulaciones más estrictas, tendrán más dificultades para competir y pasarán apuros cuando las condiciones económicas sean difíciles.
El Foro Económico Mundial no ofrece una solución; acelera los avances hacia ella
El Foro está en una posición idónea para comprender los desafíos a corto y largo plazo a los que se enfrentan las empresas y los distintos sectores, y contribuye a dar forma al ecosistema y agilizar los procesos necesarios para la transformación.
En su plataforma, el Foro reúne a una coalición amplia y creciente de empresas que impulsan la agenda de sostenibilidad y, gracias a su capacidad de convocatoria, permite a las partes interesadas desenvolverse en el ámbito de la inversión.
En cuanto a la presentación de informes de sostenibilidad, el Foro defiende firmemente la convergencia. Desde 2019, trabaja con las cuatro grandes firmas de contabilidad y ha consultado a más de 200 empresas para elaborar las Métricas del Capitalismo de las Partes Interesadas (SCM). Estas ofrecen a las empresas un medio universal para informar sobre su sostenibilidad, y más de 150 empresas ya utilizan las SCM para hacer un seguimiento de sus avances hacia los objetivos ecológicos y generar datos esenciales y comparables.
Este trabajo ha dado lugar a una coalición de directores ejecutivos que apoyan los avances hacia estándares convergentes de presentación de informes de sostenibilidad. A su vez, esto proporciona al Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad (ISSB) —que está bajo la supervisión de las IFRS— un espacio de consulta para su labor de creación de un estándar de presentación de informes de sostenibilidad aceptado universalmente.
Medir y gestionar la sostenibilidad
Sabemos qué valoramos —en este caso, un planeta sano y sostenible— y, por tanto, entendemos que el impacto que tenemos en él debe medirse y gestionarse.
Las expectativas sobre el propósito de las empresas, así como sobre su forma de operar y ofrecer resultados, están evolucionando, pero la falta de un estándar universal de presentación de informes supone un obstáculo para combatir el cambio climático.
Por eso, la presentación estandarizada de informes de sostenibilidad es uno de los temas más importantes de la agenda. Si lo hacemos bien, podremos considerar mejor y medir con precisión el impacto que tenemos en nuestro futuro, y contribuir a garantizar que haya un futuro que valga la pena disfrutar.



