Cómo medimos el capitalismo de las partes interesadas determinará nuestra recuperación

A woman looks for information on the application for unemployment support at the New Orleans Office of Workforce Development, as the spread of coronavirus disease (COVID-19) continues, in New Orleans, Louisiana U.S., April 13, 2020. REUTERS/Carlos Barria - RC224G9LGEBT
The economic damage caused by the pandemic has fallen disproportionately on women.Image: REUTERS/Carlos Barria
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  • Las métricas comunes, que tienen en cuenta el género y la raza, estimularán los esfuerzos globales necesarios para que prospere un capitalismo inclusivo.

  • Tener en cuenta el género y la raza dentro de esas métricas garantizará que no haya puntos ciegos.

  • El aprendizaje automático y la computación en la nube son necesarios para ayudar a las empresas a evaluar los avances hacia sus objetivos.

En menos de 12 meses, Estados Unidos perdió 22 años de avances en materia de equidad salarial de género y 32 años de avances en la paridad de género en los mercados laborales. Si no recuperamos estas pérdidas ahora, no solo nos enfrentaremos a una recuperación económica lenta, sino que también experimentaremos mayores niveles de desigualdad en las décadas venideras.

Si, por ejemplo, la tasa de participación de las madres en la fuerza laboral se mantiene tras la COVID-19, los salarios de las familias estadounidenses se reducirán en 64.500 millones de dólares anuales. Esta disminución de los ingresos de los hogares afecta directamente a los 28 millones de niños estadounidenses (el 29 % de los cuales son negros) que dependen de madres proveedoras para su seguridad económica. De forma indirecta, una disminución de los ingresos de los hogares deprime toda la economía mediante la reducción del gasto de los consumidores, el aumento de la dependencia de los programas de bienestar social y mayores niveles de pobreza.

Las métricas comunes del capitalismo de las partes interesadas son fundamentales para nuestra reactivación económica

La adopción de las métricas comunes del capitalismo de las partes interesadas métricas propuestas por el Foro Económico Mundial en septiembre de 2020 ofrecen una de las vías más prometedoras para revertir las pérdidas de género del último año, así como para fortalecer nuestra economía tras la COVID-19.

Los cuatro pilares del capitalismo de las partes interesadas.Image: Foro Económico Mundial

Lograr la equidad de género en todas las razas y etnias podría ampliar la economía estadounidense en 2 billones de dólares. Pero, con los ritmos actuales, llegaremos bien entrado el año 2228 antes de alcanzar la equidad de género en Estados Unidos. Ahora no es momento de retroceder en nuestro compromiso con la equidad de género. Si acaso, debemos ser aún más diligentes en su consecución.

Las métricas comunes del capitalismo de las partes interesadas son un paso en la dirección correcta para nuestro futuro económico, porque estimulan los esfuerzos corporativos, regulatorios y globales necesarios para que prospere una forma de capitalismo más inclusiva y equitativa.

Para llevar estas métricas comunes un paso más allá, las empresas deberán:

1. Integrarlas con datos interseccionales para evitar la creación de puntos ciegos, y

2. Utilizar tecnologías avanzadas, como la IA y la computación en la nube, para cumplir sus compromisos con el capitalismo de las partes interesadas

Teniendo en cuenta que, en el transcurso de ocho semanas, la pandemia aceleró la adopción digital en cinco años, ahora es el momento oportuno para implementar estos cambios en pro de la equidad para todos.

Por qué los datos interseccionales son fundamentales para lograr el capitalismo de las partes interesadas

En el tiempo transcurrido entre la publicación del manifiesto centrado en las partes interesadas Manifiesto de Davos 2020 y la actualidad, hemos sido testigos de la destrucción causada por una pandemia mundial que ha recaído de forma desproporcionada sobre las mujeres. Hay pocos indicios de que esta situación vaya a ceder.

Durante este mismo período, mientras la pandemia y sus consecuencias se propagaban por todo el mundo, Brian Moynihan, consejero delegado de Bank of America, trabajaba con las cuatro grandes firmas de contabilidad, en colaboración con el Foro Económico Mundial, para decidir cómo medir el capitalismo de las partes interesadas. Si las organizaciones ya no existen para maximizar el valor para los accionistas, entonces la información financiera tradicional no bastará para evaluar el progreso empresarial. Necesitamos métricas actualizadas que nos digan qué tan exitosas son las empresas (o no lo son) a la hora de crear prosperidad a largo plazo para todas sus partes interesadas.

El trabajo de Moynihan dio como resultado un marco integral para medir el capitalismo de las partes interesadas que incluye métricas de diversidad e inclusión, igualdad salarial y niveles salariales. Es un primer paso histórico, y no debemos detenernos ahí. A continuación, debemos aplicar una perspectiva interseccional (género más raza/etnia) a las métricas. Porque si consideramos las métricas comunes a través de una única perspectiva, ya sea el género o la raza/etnia, las mujeres negras, indígenas y otras mujeres de color (BIPOC) quedan invisibilizadas.

Por ejemplo, en agosto de 2020, las mujeres blancas habían recuperado el 61% de los empleos perdidos en 2020. Las mujeres negras, en cambio, solo habían recuperado el 39% de los empleos. Si no hubiéramos desagregado estos datos por género y raza/etnia, no habríamos visto esta disparidad. Por tanto, no habríamos tenido una representación precisa de cómo la comunidad empresarial y la economía en su conjunto funcionan para los distintos sectores de la población. No basta con desagregar los datos solo por género o solo por raza y etnia. Hacerlo convierte en puntos ciegos a las mujeres BIPOC, que, por cierto, llevan años ganando mucho menos que sus homólogas mujeres blancas.

Un compromiso con métricas comunes es el primer paso; implementarlas, el segundo

Comprometerse con un marco de métricas comunes interseccional es una tarea. Implementar ese compromiso en la estrategia empresarial es otra. Para cumplir los compromisos con el capitalismo de las partes interesadas, las empresas deben abrazar la llegada de la Cuarta Revolución Industrial. Las tecnologías avanzadas, como el aprendizaje automático y la computación en la nube, son necesarias para ayudar a las empresas a determinar los avances hacia sus objetivos.

No solo las soluciones tecnológicas pueden recopilar, organizar y analizar grandes cantidades de datos interseccionales en toda una organización, sino que también pueden detectar y mitigar los sesgos que afectan inevitablemente al bienestar de sus empleados, que son partes interesadas. Cada año, las empresas toman tres decisiones clave en materia de talento: cuánto pagaremos a las personas, cómo evaluaremos su desempeño y cómo determinaremos su potencial. En una empresa media de Fortune 500 con 60.000 empleados, eso supone 180.000 oportunidades al año para avanzar hacia el capitalismo de las partes interesadas. Las tecnologías avanzadas pueden garantizar que cada una de esas 180.000 decisiones sea, a la vez, una decisión equitativa y una tomada en el mejor interés de la empresa.

Hacia una forma de capitalismo más equitativa

Los Diálogos de Davos se lanzan a principios de este año. Lo que pido es que, cuando los principales líderes mundiales compartan sus opiniones sobre el estado de la economía en 2021, lo hagan desde una perspectiva interseccional de equidad de género. Ya no es opcional informar sobre las métricas del capitalismo de las partes interesadas; es necesario para nuestra recuperación económica. Este es nuestro momento para ser audaces, para reconstruir mejor y para abrazar el Gran Reinicio como catalizador que incline el arco de la historia hacia la inclusión.

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