Por qué abundan los empleos mientras escasean los trabajadores

3 people sitting on a bench, one in a suit jacket.
As of September 2021, the rise in inactivity among workers age 55 and up accounted for around 35 percent of the outstanding employment gap.Image: Unsplash/ Medienstürmer
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  • Pese a la estrechez de los mercados laborales, la recuperación del empleo sigue incompleta y por debajo de los niveles previos a la pandemia en los mercados del Reino Unido y Estados Unidos.

  • Una nueva investigación del personal del FMI utiliza datos detallados sobre empleo y vacantes en Estados Unidos y el Reino Unido para evaluar cuatro explicaciones habituales:

  • Entre ellas figura el desajuste entre los tipos de empleos disponibles y la disposición de las personas a ocuparlos.

En Estados Unidos y el Reino Unido, el reciente enigma del mercado laboral puede explicarse en parte por los desajustes, el efecto de la pandemia en las mujeres (en Estados Unidos) y la salida de los trabajadores de más edad de la fuerza laboral.

Casi dos años después de que la pandemia trastocara los mercados laborales, abundan las vacantes en muchas economías avanzadas, pero los trabajadores aún no han regresado plenamente.

La tendencia general de abundancia de empleos y escasez de trabajadores puede tener importantes consecuencias para el crecimiento, la desigualdad y la inflación.

Carlo Pizzinelli e Ippei Shibata

Esta brecha, en la que la tasa de empleo está por debajo de su nivel previo a la COVID-19, se observa en Estados Unidos y el Reino Unido. Pese a la estrechez de los mercados laborales, reflejada en una elevada proporción de vacantes respecto del desempleo y en las renuncias, la recuperación del empleo sigue incompleta y por debajo de los niveles previos a la pandemia en ambos países. Ahora, ante el posible enfriamiento de los mercados laborales causado por la ola de ómicron, esta tendencia podría prolongarse más de lo previsto.

Una nueva investigación del personal del FMI utiliza datos detallados sobre empleo y vacantes en Estados Unidos y el Reino Unido para evaluar cuatro explicaciones habituales:

  • El efecto de las generosas ayudas a los ingresos en la disposición a buscar y aceptar empleos.

  • Un desajuste entre los tipos de empleos disponibles y la disposición de las personas a ocuparlos.

  • La salida de madres de niños pequeños de la fuerza laboral debido a las continuas interrupciones de la escolarización y el cuidado infantil.

  • La retirada de los trabajadores de más edad de la fuerza laboral.

Descubrimos que la menor participación de los trabajadores de más edad que no regresan al trabajo es el factor común y el de mayor peso. Los desajustes desempeñan un papel secundario. La caída de la participación femenina es exclusiva de Estados Unidos, pero tiene una importancia cuantitativa considerable.

Si continúa la tendencia general de abundancia de empleos y escasez de trabajadores, puede tener importantes consecuencias para el crecimiento, la desigualdad y la inflación. Una recuperación del empleo que siga siendo lenta en un contexto de demanda laboral sostenida podría limitar el crecimiento económico y, a la vez, impulsar los aumentos salariales. Aunque los salarios más altos serían una buena noticia para los trabajadores, podrían avivar aún más la inflación.

Generosidad de los programas de ayuda a los ingresos

La primera explicación posible es que los programas de ayuda a los ingresos durante la pandemia permitieron a los trabajadores ser más selectivos, lo que ralentizó las solicitudes y aceptaciones de empleo y, en última instancia, la recuperación del empleo.

Sin embargo, las pruebas preliminares examinadas en nuestro artículo, incluidas las derivadas de la reciente eliminación gradual del suplemento federal del seguro de desempleo de Estados Unidos, indican que la retirada anticipada de las prestaciones por desempleo relacionadas con la COVID-19 tuvo un efecto apenas moderado y temporal en el regreso de las personas al trabajo.

Desajuste

Una segunda explicación posible es el aumento del desajuste entre las industrias y ocupaciones en las que buscan empleo las personas desempleadas y aquellas con abundantes vacantes. Los empleos que requieren interacción presencial, como los de restaurantes, hoteles y entretenimiento, se han visto especialmente afectados, mientras que los empleos que pueden realizarse a distancia han resistido mucho mejor. Otros, como los servicios de reparto, incluso experimentaron un auge. ¿Podría ser que los trabajadores que perdieron sus empleos en industrias y ocupaciones muy afectadas tuvieran dificultades para pasar a nuevas oportunidades, lo que generó un desajuste?

La respuesta breve es sí, pero esta es solo una parte de la historia. Observamos que la pérdida de empleo atribuible al desajuste durante la crisis ha sido moderada y, para nuestra sorpresa, menor que durante la crisis financiera mundial. Calculamos que, a principios del otoño pasado, el desajuste explicaba solo alrededor del 18 % y el 11 % de la brecha de empleo aún existente respecto de los niveles previos a la COVID-19 en Estados Unidos y el Reino Unido, respectivamente.

El desajuste contribuyó de forma moderada.Image: Encuesta de Población Actual de Estados Unidos

La recesión de las mujeres

Una tercera explicación parece tener más peso, al menos en Estados Unidos. El prolongado cierre de las escuelas y la escasez de servicios de cuidado infantil supusieron una carga adicional para las madres de niños pequeños y llevaron a muchas a abandonar la fuerza laboral: la llamada «recesión de las mujeres».

Calculamos que la contracción adicional del empleo entre las madres de niños menores de 5 años, en comparación con otras mujeres, representó alrededor del 16 % de la brecha total de empleo de Estados Unidos respecto de los niveles previos a la COVID-19 en octubre de 2021. Esa cifra había bajado del 23 % registrado a principios de septiembre, en parte gracias al regreso a las clases presenciales más avanzado ese mes. Mientras tanto, no se produjo una recesión de las mujeres en el Reino Unido, donde el empleo cayó menos entre las mujeres que entre los hombres. Una posible explicación es que en el Reino Unido las guarderías permanecieron abiertas durante toda la pandemia, lo que alivió el dilema entre el trabajo y el cuidado infantil para las madres de niños pequeños.

Retirada de los trabajadores de más edad

El último factor, y potencialmente el de mayor peso, que contribuye al retraso de la recuperación del empleo es la salida de los trabajadores de más edad de la fuerza laboral en ambos países. En algunos casos, esto puede reflejar preocupaciones sanitarias relacionadas con la pandemia. Otros quizá hayan reconsiderado la necesidad de trabajar, dado el fuerte aumento de los precios de la vivienda y de los activos financieros.

En septiembre, el aumento de la inactividad entre los trabajadores de 55 años o más representaba alrededor del 35 % de la brecha de empleo aún existente respecto de los niveles previos a la pandemia en ambas economías. No está claro cuántas de las personas jubiladas o que renunciaron podrían reincorporarse a la fuerza laboral más adelante.

La proporción de trabajadores de más edad (55-74 años) de Estados Unidos y el Reino Unido que no forman parte de la fuerza laboral (NILF) ha aumentado por encima de las proyecciones previas a la pandemia.Image: Encuesta de Población Actual de Estados Unidos

Cuidado con las secuelas

En conjunto, los desajustes, la recesión de las mujeres y la retirada de los trabajadores de más edad de la fuerza laboral podrían explicar aproximadamente el 70 % de la brecha de empleo de Estados Unidos respecto de los niveles previos a la COVID-19. En el Reino Unido no se produjo una recesión de las mujeres, pero alrededor del 10 % de la brecha de empleo puede atribuirse a los desajustes y el 35 % a la retirada de los trabajadores de más edad de la fuerza laboral.

Además, la salida de trabajadores extranjeros tras el Brexit —acelerada por la pandemia— provocó una disminución progresiva del número de personas que buscaban empleo y estaban dispuestas y en condiciones de cubrir las vacantes. Nuestro análisis deja abierta la posibilidad de que otros factores hayan influido, aunque su papel sea principalmente residual, como el efecto de las mayores prestaciones por desempleo y otras ayudas a los ingresos relacionadas con la pandemia.

Si un número mayor de trabajadores de más edad se jubila de forma permanente y la falta de servicios de cuidado infantil asequibles y de opciones de educación preescolar sigue manteniendo en casa a algunas mujeres con niños pequeños, la pandemia podría dejar secuelas persistentes en el empleo, especialmente en Estados Unidos.

Tanto si la razón para no regresar al trabajo es la jubilación anticipada como la falta de servicios de cuidado infantil, hay un factor común: las vacantes en Estados Unidos y el Reino Unido son más numerosas en las ocupaciones que requieren pocas cualificaciones, y el empleo en estas sigue por debajo de los niveles previos a 2020. El aumento de las renuncias voluntarias —la llamada «gran dimisión»— también es mayor en los empleos de baja cualificación. Aunque aún está por verse cuán extendido y persistente será este fenómeno, estos hechos apuntan a un posible cambio en las preferencias de los trabajadores provocado por la pandemia.

Para reducir al mínimo el riesgo de secuelas en el empleo, sigue siendo fundamental hacer frente a la pandemia, de modo que los trabajadores puedan regresar plenamente al mercado laboral. También son importantes los programas de formación bien diseñados para reducir los riesgos de desajuste y, especialmente en Estados Unidos, la ampliación de las opciones de cuidado infantil y educación preescolar.

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