Las empresas deben asumir la responsabilidad de su impacto climático.
Adoptar un futuro más verde abrirá nuevas oportunidades de negocio.
Un enfoque integrado basado en la naturaleza es el mejor camino a seguir.
Estamos entrando en la década de la acción climática. Será un período crucial para la humanidad y, en Davos, esta cuestión ha ocupado el lugar que le corresponde: el centro de la agenda del Foro Económico Mundial.
El Pacto Verde Europeo, que se presentó en Madrid durante la COP25, es el primer plan integral para lograr el desarrollo sostenible en una gran región del mundo y establece claramente el objetivo de alcanzar la «neutralidad climática» para 2050.
Aunque esto eleva el nivel de ambición, Europa solo representa alrededor del 9,1 % de las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2), frente al 30 % de China y al 14 % de Estados Unidos. Cada región debe asumir su parte de responsabilidad, y el Foro Económico Mundial debe ayudar a involucrar a los gobiernos y líderes empresariales del mundo para lograrlo.
Abordar el cambio climático y alcanzar emisiones netas cero ya no es objeto de debate, sino una necesidad absoluta. Creemos que también será bueno para los negocios. Las proyecciones de la UEestiman que alcanzar emisiones netas cero podría aumentar un 2 % el PIB del bloque para 2050. Este año, en Davos, debemos abordar cómo pueden las empresas y los gobiernos hacerlo realidad e informar a la comunidad en general sobre los beneficios que pueden materializarse. Un futuro verde abrirá nuevos mercados y oportunidades para las empresas europeas, empleos altamente cualificados en industrias nuevas y dinámicas para la fuerza laboral, y un aire más limpio y estilos de vida más saludables para la ciudadanía.
El papel que pueden desempeñar las empresas
Las empresas deben asumir la responsabilidad de su impacto en el mundo que las rodea y del papel que desempeñan en la lucha contra el cambio climático. No se trata de un complemento prescindible de responsabilidad social corporativa (RSC), sino de generar ingresos sostenibles mediante un enfoque empresarial que colabore con el mundo que la rodea, en lugar de ir en su contra. Con esto y una mejor gobernanza, tenemos el poder de construir un entorno natural más próspero para todos.
Sin embargo, aún queda camino por recorrer para cambiar mentalidades. El astronauta y senador estadounidense John Glenn reflexionó en una ocasión sobre cómo subía a un cohete Atlas en una plataforma de lanzamiento en 1962: «Me sentí exactamente como se sentiría cualquiera que estuviera a punto de despegar y supiera que estaba sentado encima de 2 millones de piezas, todas construidas por el licitador más barato en un contrato público». Esta carrera hacia el abismo es una mentalidad que aqueja tanto al sector público como al privado. Reorientar las compras desempeñará un papel crucial en nuestra lucha por un planeta más sostenible. Ya no se pueden tomar decisiones basándose simplemente en el menor costo y el menor esfuerzo. Debemos considerar los efectos y el impacto de los productos a lo largo de todo su ciclo de vida, incorporar la sostenibilidad a su desarrollo y cadena de suministro, y evaluar también su contribución a una economía circular.
Entonces, ¿qué medidas prácticas pueden tomar las organizaciones? Creemos que deben adoptar un enfoque integrado y promover —por citar al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente— «soluciones basadas en la naturaleza».
1. Iniciativa de Objetivos Basados en la Ciencia (SBTI): Para actuar, primero se necesitan metas que alcanzar. Estas constituyen los cimientos sobre los que puede construirse una empresa sostenible. La SBTI es una iniciativa excelente a la que las organizaciones pueden adherirse y con la que pueden colaborar para elaborar guías de buenas prácticas y fijar los objetivos adecuados para su empresa. El propósito es utilizarlos para impulsar la innovación, reducir la incertidumbre regulatoria, fortalecer la confianza de los inversores y mejorar la rentabilidad.
2. Ecologizar nuestros edificios: el programa de edificios con cero emisiones netas de carbono del Consejo Mundial de Edificios Verdesreconoce que el entorno construido es un aspecto fundamental del impacto de una empresa en el mundo que la rodea: los edificios son responsables del 36 % de las emisiones de CO2 y del 40 % del consumo de energía en la UE. El objetivo de este compromiso es que toda la cartera bajo el control de sus signatarios alcance la neutralidad neta de carbono para 2030, e impulsar que todos los edificios cumplan las mismas normas para 2050. Es fundamental que abordemos esta importante fuente de emisiones de carbono en nuestras ciudades.
3. Descarbonizar el transporte y promover EV100: El transporte representa el 23 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y es el factor que más rápidamente contribuye al cambio climático. Las empresas tienen un papel fundamental en su reducción, ya que uno de cada dos vehículos en circulación pertenece a una empresa. La iniciativa mundial EV100 de The Climate Group promueve la transición a modelos de transporte híbridos y eléctricos mostrando los argumentos empresariales a favor de este cambio.
4. Acelerar la transición a las energías renovables: Las importaciones de energía costaron a la UE 26.100 millones de euros al mes en 2018; el 70,2 % correspondió al petróleo crudo y el 20,1 %, al gas natural. Si las empresas de la UE adoptan fuentes de energía renovables y se centran en impulsar un uso más eficiente de la energía, podremos romper esta dependencia de las costosas importaciones de combustibles fósiles. Además de su efecto positivo en el medio ambiente, las energías renovables pueden ayudar a que las empresas de la UE sean más competitivas en el escenario mundial y, al mismo tiempo, generar empleos altamente cualificados en nuevas industrias.
Predicar con el ejemplo
El Foro Económico Mundial y la localidad de Davos han predicado con el ejemplo y han actuado conforme a su propio mensaje. En 2019, Signify renovó la iluminación del Centro de Congresos de Davos con opciones más sostenibles —LED de bajo consumo— y también instaló alumbrado público LED de bajo consumo en la propia localidad. Todos debemos seguir este ejemplo y actuar en consonancia con lo que decimos sobre sostenibilidad, además de reconocer mejor los logros de la tecnología verde que hemos creado.
Debemos actuar, tanto los líderes empresariales como los responsables de formular políticas. Si queremos mantenernos dentro de los límites del Acuerdo de París, tenemos que acelerar los esfuerzos. Si logramos mejorar la eficiencia energética un 3 % cada año, impulsados por un aumento similar del 3 % en las tasas de renovación de infraestructuras, junto con un incremento anual del 3 % en el uso de energías renovables, estaremos bien encaminados para alcanzar un mundo neutro en carbono para 2050. Pero debemos empezar ahora.
Debemos trabajar juntos para crear un mundo y un futuro más verdes y prósperos para las empresas europeas. En Signify, nos hemos comprometido a lograr la neutralidad de carbono en todas nuestras operaciones para finales de 2020. Instamos a las empresas a alcanzar la neutralidad de carbono a más tardar en 2030, y a los gobiernos a crear un mundo neutro en carbono a más tardar en 2050.
Esta debe ser la década de la acción climática. No hay excusas: es hora de actuar y sentar las bases de una sociedad más limpia, inclusiva y próspera para las generaciones venideras.




