Descarbonizar las emisiones indirectas de gases de efecto invernadero de la industria es un gran desafío.
El seguimiento y rastreo digital de materiales y bienes de forma eficaz, fiable y responsable podría ayudar a reducir las emisiones.
La información sobre las emisiones de carbono debe ser detallada y fácil de divulgar para que las empresas puedan beneficiarse de la ventaja competitiva que ofrece una mejor trazabilidad integral.
A pesar de los numerosos llamamientos a la acción de científicos del clima y de la sociedad civil, las pruebas que se comunican a diario sugieren que los compromisos actuales no bastan para detener la crisis climática. El sector industrial está fallando y las empresas deben actuar ahora si queremos limitar el aumento de la temperatura a 1.5° C y cumplir los objetivos más recientes fijados en la COP26.
La transición a la energía limpia y un uso más eficiente de los recursos pueden ayudar a reducir las emisiones directas de gases de efecto invernadero, pero descarbonizar las emisiones indirectas de la industria sigue siendo un gran desafío.
En el caso de las empresas que producen dispositivos o equipos eléctricos, las emisiones indirectas pueden referirse a las emisiones derivadas del transporte y la distribución de las materias primas y los componentes que reciben, así como de los productos terminados que entregan a sus clientes. El seguimiento y rastreo de materiales y bienes de forma eficaz, fiable y responsable podría ayudar a mejorar los procesos, los inventarios y las entregas, y a reducir más rápidamente las emisiones de carbono.
Imaginemos que empresas y consumidores pudieran simplemente escanear un código QR o una etiqueta RFID para acceder a datos cifrados que contienen el identificador digital único de un producto. Estos datos podrían autenticar el lugar de origen del producto (y de sus piezas), así como los datos sobre su impacto ambiental y su huella de carbono o su impacto en la biodiversidad. También podrían registrar su tránsito por intermediarios —con detalles de los proveedores de subcomponentes y las fechas y horas de envío— e incluso incluir información sobre quién estaba de turno cuando se fabricó.
Empresas de todo el mundo y de todos los sectores están dando prioridad a la trazabilidad en sus capacidades operativas. La reciente encuesta de Bain, Global State of Traceability, una consulta a más de 150 altos directivos de cadenas de suministro, indica que el 68% de los ejecutivos considera que la trazabilidad es «muy o extremadamente importante».
En otras palabras, avanzamos rápidamente hacia un mundo en el que la conectividad integral segura y los avatares digitales sustituyen a los sistemas de seguimiento controlados manualmente y ofrecen mucho más que visibilidad y transparencia sobre dónde se encuentran las cosas.
La sostenibilidad confiable comienza con la trazabilidad
Para ayudar a reducir la huella de carbono industrial, la trazabilidad puede abordar tres desafíos relacionados con el abastecimiento, la producción, la logística, las operaciones y el ciclo de vida de un producto, al tiempo que refuerza la transparencia y la rendición de cuentas. Sin embargo, es necesario que las empresas dialoguen y se pongan de acuerdo sobre las tres áreas siguientes:
1. La información sobre las emisiones de carbono debe ser detallada y fácil de divulgar. Las empresas industriales de todos los sectores, desde el acero hasta los plásticos, se están comprometiendo con objetivos de cero emisiones netas, pero aún no han estandarizado la forma de supervisar los avances. Medir las emisiones de los productos a lo largo de su ciclo de vida es la manera más significativa de mostrar cómo la producción de materias primas, los procesos de fabricación y el uso afectan a la huella de carbono total.
A medida que se establecen mecanismos vinculantes para exigir a las empresas responsabilidad ética y sostenible, este tipo de trazabilidad del ciclo de vida será fundamental para cuantificar su impacto ambiental. Se trata de revelar dónde se extraen las materias primas; cómo y dónde se ensamblan, transportan y distribuyen; cómo se desmantelan, reciclan o destruyen los productos; y si hubo trabajo infantil o forzoso en alguna etapa.
Del mismo modo, las iniciativas de economía circular, los impuestos fronterizos sobre el carbono propuestos recientemente y los mandatos de contratación ecológica pueden convertir los metales y plásticos sostenibles en la norma, mientras que el etiquetado digital y los sistemas de información ecológica ayudan a respaldar e incentivar la divulgación del desempeño en materia de sostenibilidad. Las tecnologías para proteger y compartir datos inmutables y certificaciones de productos pueden contribuir a combatir la obsolescencia prematura, reducir la destrucción derrochadora de productos no vendidos y el uso de artículos desechables, y fomentar en su lugar la reutilización, la refabricación y el reciclaje.
2. Las tecnologías de trazabilidad integral también prometen mejorar la resiliencia industrial al generar confianza de forma digital en los sistemas de fabricación y producción. Pueden ayudar a descubrir las causas fundamentales de los errores de producción y a establecer formas seguras de abastecerse, producir y despachar bienes de alta calidad. Las empresas industriales siguen manteniendo la confidencialidad de los datos y supervisando la divulgación de información sobre proveedores o propiedad intelectual.

3. La trazabilidad integral ofrece nuevas ventajas competitivas. La comparación de la información sobre la huella de carbono entre sectores industriales permitirá reducir las emisiones más rápidamente y controlar los costes de la fabricación sostenible y de los materiales.
El acceso a los datos «solo cuando se necesitan» permite a quienes toman decisiones compartir información, colaborar con transparencia y consolidar la confianza de los consumidores. Por ejemplo, las retiradas de productos o los problemas de calidad, falsificación o conformidad activarán el acceso a información específica y permitirán cumplir con operaciones seguras, sostenibles y transparentes desde el punto de vista ambiental. Facilitar el acceso a esta información es fundamental para cumplir con los criterios ESG y también ayudará a fomentar la fidelidad de los consumidores hacia las marcas que destacan por su sostenibilidad.
Vivimos en una era de hiperconectividad y abundancia de datos. Las empresas que recopilan y analizan estos datos de forma selectiva y segura, y que adoptan plenamente la trazabilidad digital en los procesos industriales y las cadenas de valor, tienen mucho que ganar. Sin duda, esto mejorará la productividad, el rendimiento y la flexibilidad, y también acelerará la descarbonización industrial.


