A. El propósito de una empresa es involucrar a todas sus partes interesadas en la creación de valor compartido y sostenido. Al crear dicho valor, una empresa sirve no solo a sus accionistas, sino a todas sus partes interesadas: empleados, clientes, proveedores, comunidades locales y la sociedad en general. La mejor manera de comprender y armonizar los intereses divergentes de todas las partes interesadas es mediante un compromiso compartido con políticas y decisiones que fortalezcan la prosperidad a largo plazo de una empresa.
i. Una empresa sirve a sus clientes ofreciendo una propuesta de valor que mejor satisfaga sus necesidades. Acepta y respalda la competencia leal y unas condiciones de juego equitativas. Tiene tolerancia cero con la corrupción. Mantiene el ecosistema digital en el que opera fiable y digno de confianza. Informa plenamente a los clientes sobre la funcionalidad de sus productos y servicios, incluidas las implicaciones adversas o las externalidades negativas.
ii. Una empresa trata a sus empleados con dignidad y respeto. Respeta la diversidad y se esfuerza por mejorar continuamente las condiciones de trabajo y el bienestar de sus empleados. En un mundo de cambios rápidos, una empresa fomenta la empleabilidad continua mediante la mejora y el reciclaje profesional permanentes.
iii. Una empresa considera a sus proveedores verdaderos socios en la creación de valor. Ofrece una oportunidad justa a los nuevos participantes del mercado. Integra el respeto a los derechos humanos en toda la cadena de suministro.
iv. Una empresa sirve a la sociedad en general a través de sus actividades, apoya a las comunidades en las que trabaja y paga su parte justa de impuestos. Garantiza el uso seguro, ético y eficiente de los datos. Actúa como custodia del entorno natural y material para las generaciones futuras. Protege conscientemente nuestra biosfera y defiende una economía circular, compartida y regenerativa. Amplía continuamente las fronteras del conocimiento, la innovación y la tecnología para mejorar el bienestar de las personas.
v. Una empresa proporciona a sus accionistas un rendimiento de la inversión que tiene en cuenta los riesgos empresariales asumidos y la necesidad de innovación continua e inversiones sostenidas. Gestiona de forma responsable la creación de valor a corto, medio y largo plazo, en busca de rendimientos sostenibles para los accionistas que no sacrifiquen el futuro en aras del presente.
B. Una empresa es más que una unidad económica generadora de riqueza. Colma las aspiraciones humanas y sociales como parte del sistema social más amplio. El desempeño debe medirse no solo por el rendimiento para los accionistas, sino también por cómo alcanza sus objetivos ambientales, sociales y de buena gobernanza. La remuneración de los directivos debe reflejar la responsabilidad frente a las partes interesadas.
C. Una empresa con un alcance de actividades multinacional no solo sirve a todas aquellas partes interesadas que participan directamente, sino que actúa como una parte interesada más, junto con los gobiernos y la sociedad civil, de nuestro futuro global. La ciudadanía global corporativa exige que una empresa aproveche sus competencias básicas, su espíritu emprendedor, sus habilidades y sus recursos pertinentes en esfuerzos colaborativos con otras empresas y partes interesadas para mejorar el estado del mundo.



