Portugal cuenta con playas impolutas, miles de horas de sol anuales y una gastronomía que incluye las pequeñas tartaletas de crema, muy apreciadas más allá de sus fronteras.
Pese a estos atractivos, el porcentaje de sus ciudadanos que viven en el extranjero es uno de los más altos del mundo. Y, ante la falta de trabajadores cualificados y una población envejecida y en declive que altera el mercado laboral, ha lanzado una iniciativa para incentivar su regreso.
El Regressar programa ofrece a antiguos residentes que hayan vivido fuera durante al menos tres años incentivos para regresar. Quienes lo hagan verán reducidas a la mitad sus cuotas del impuesto sobre la renta durante cinco años. Y hay ayuda económica para la reubicación para quien acepte un empleo.
Portugal ya concede a inversores y creadores de empleo el derecho a residir en el país. Además, ofrece desgravaciones fiscales para migrantes cualificados también. Pero el nuevo programa busca el regreso de personas aunque no sean altamente cualificadas ni tengan salarios elevados.

Un quebradero de cabeza para contratar
El país se ha visto muy afectado por las crisis financieras de la última década, durante la cual las personas más jóvenes y formadas emigraron en masa: según el Gobierno, 50.000 personas al año se marcharon de forma permanente entre 2011 y 2014.
La economía se recuperó tras el rescate de la UE en 2011, impulsada por el turismo, un sector tecnológico en crecimiento y unas exportaciones sólidas. Pero, aunque el producto interior bruto ha vuelto a los niveles previos a la crisis y el desempleo ha descendido, las empresas se quejan de una enorme escasez de trabajadores cualificados.
Más de la mitad de los directores ejecutivos del país declaró, en una encuesta de la consultora de selección de personal Stanton Chase, que encontrar a dichos trabajadores era su “mayor quebradero de cabeza”. Y, según el presidente de la Confederación Empresarial de Portugal, el problema persiste en todos los sectores.
El Gobierno afirma que muchos de quienes abandonaron el país al inicio de la década pertenecen a una de las generaciones más cualificadas de la historia de Portugal, lo que convierte el nuevo programa en “una necesidad”.
Otra preocupación
Portugal no es el único país europeo que quiere que sus ciudadanos regresen. Polonia ha eliminado el impuesto sobre la renta para los emigrantes más jóvenes en un intento por cubrir su propio déficit de competencias, atrayendo a parte de los 1,7 millones de personas que se han marchado en los últimos 15 años.
La emigración también preocupa a otros países, según una reciente encuesta realizada en 14 países de la UE por el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFT). En Italia, Rumanía y España, los ciudadanos se preocupan más por la salida de personas de su país que por la llegada de personas a él.
Y algunos incluso consideran que los nacionales deberían tener impedido salir del país durante largos periodos.
Una solución esencial
¿Y qué ocurre con la inmigración? Un estudio del MIT que recopiló encuestas de 27 países europeos durante casi 40 años indica que las personas se han vuelto más receptivas a esta idea en las últimas décadas.
Sin embargo, aunque la mayoría no considera la inmigración ni los controles fronterizos como su principal preocupación, según la encuesta del ECFT, son temas recurrentes en todo el continente. En todos los Estados miembros encuestados, la mayoría apoya “proteger mejor” las fronteras europeas.
Desde el Brexit y las campañas para las recientes elecciones europeas hasta el auge del populismo en países como Italia y Hungría, la migración sigue dominando la agenda política en todo el continente.
Para Portugal, en cambio, abrir sus puertas es una prioridad. El primer ministro António Costa afirma que la inmigración es esencial para superar la crisis demográfica del país, y recientemente ha pedido a Europa que “movilice contra el populismo y la xenofobia”.
El programa Regressar, por su parte, ya despierta interés: unas 1.700 personas de 72 países se han inscrito en un portal en línea complementario diseñado para quienes buscan empleo antes de regresar.

