El astronauta Matthias Maurer participó en directo desde la Estación Espacial Internacional en una sesión de la Agenda de Davos para explicar la investigación que lleva a cabo.
La microgravedad crea un entorno único que potencia determinados experimentos.
La investigación espacial ha contribuido a desarrollar numerosas innovaciones y a avanzar en la comprensión del cáncer, la enfermedad de Alzheimer y otras afecciones.
Los astronautas también ayudan a vigilar los recursos de la Tierra y a hacer frente a los desastres naturales.
La mayoría de las personas nunca experimentarán la microgravedad, pero la atmósfera única del espacio podría cambiar sus vidas.
Esto se debe a que, para astronautas como Matthias Maurer, de la Agencia Espacial Europea, la baja gravedad ofrece una oportunidad para avanzar en investigaciones que benefician a las personas en la Tierra.
La Estación Espacial Internacional (EEI) alberga investigaciones sobre la vida, el universo y todo lo que hay entre ambos. Pero ¿cómo cambian estos experimentos la vida cotidiana de los habitantes de la Tierra?
En una sesión especial de la Agenda de Davos 2022 del Foro Económico Mundial, en directo desde la EEI, Maurer habló de los detalles de su trabajo con invitados como el exvicepresidente estadounidense Al Gore.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial frente al cambio climático?
La microgravedad y el laboratorio de la EEI
La ciencia espacial está detrás de numerosas innovaciones que todos damos por sentadas, como los sistemas GPS de navegación, los purificadores de aire y las impresoras 3D.
Pero no solo la tecnología mejora gracias a los vuelos espaciales. La ausencia de gravedad altera el cuerpo humano, lo que permite que los astronautas se conviertan en conejillos de indias para los esfuerzos contra la enfermedad, afirmó Maurer.
Los músculos y los huesos reaccionan de forma distinta en el espacio que en la Tierra. Esto significa que, en la EEI, los experimentos controlados pueden acelerarse para estudiar afecciones de salud como la atrofia muscular y la pérdida de densidad ósea.
Las muestras de meses de experimentos científicos se recogen y se devuelven a la Tierra en un vehículo de transporte, listas para ser analizadas, explicó Maurer.
Osteoporosis entre los adultos estadounidenses de 50 años o más
Solo en Estados Unidos, la osteoporosis afectó a más del 12 % de los adultos de 50 años o más en 2017-18, frente al 9,4 % de una década antes. La microgravedad contribuye a la investigación de estas afecciones al ofrecer una comprensión más clara de las propiedades, los comportamientos y las respuestas al tratamiento de las células, los organoides y los agregados de proteínas.
Los experimentos en ausencia de gravedad ya han contribuido a mejorar la comprensión y el tratamiento humanos de la enfermedad de Alzheimer, el asma, el cáncer, las cardiopatías la enfermedad de Parkinson y otras muchas afecciones.
Vigilando de cerca el cambio climático
Los astronautas de la EEI también vigilan la salud del planeta. Flotar a 400 kilómetros sobre la superficie, en órbita terrestre baja, ofrece una perspectiva única de la evolución del planeta, que va más allá de las capacidades de los satélites de la NASA.
La estación espacial recopila imágenes y datos para seguir la evolución de las masas terrestres, el agua, el aire, la vegetación y otros recursos. El seguimiento de los ciclos del agua y de la energía, los cambios en los ecosistemas, los patrones de migración de la población y otros fenómenos ayuda a orientar la investigación ambiental y la ciencia climática.
Es un punto de observación que también puede ayudar ante los desastres naturales: las imágenes y los datos orbitales permiten seguir grandes tormentas, incendios y otros fenómenos meteorológicos extremos, documentando la cobertura nubosa, las inundaciones y los cambios en el terreno. Las imágenes nocturnas también pueden comprobar si se ha restablecido el suministro eléctrico tras un desastre.
La ciencia espacial puede incluso ayudar a mitigar algunos de los efectos del cambio climático y a salvar vidas. Nuevos sistemas de purificación de agua, diseñados para la vida en la EEI, están ayudando a personas de algunas zonas a acceder a agua potable.
La investigación espacial impulsa la innovación
Los astronautas también llevan a cabo investigaciones en el espacio para comprender mejor cómo se comportan los fluidos. El estudio de la dinámica de fluidos en un entorno sin gravedad puede contribuir al desarrollo de todo, desde dispositivos médicos hasta sistemas de transferencia de calor.
A nivel molecular, la microgravedad ha contribuido a mejorar nuestra comprensión de los coloides, es decir, mezclas de partículas diminutas suspendidas en un líquido. Aunque quizá no hayas oído hablar de ellos, la investigación sobre coloides ayuda a las empresas a diseñar mejores productos de uso cotidiano que sí conoces, como la pasta de dientes y los medicamentos.
Estos son solo algunos de los muchos modos en que la investigación espacial ha mejorado la vida de las personas, pero hay muchos más. Y también existen numerosos retos por delante.
La última palabra sobre el tema corresponde a Matthias Maurer. Mirando hacia nuestro planeta, reflexiona sobre los avances logrados por la humanidad y señala que «la Tierra es una gran nave espacial».
Y la tripulación del planeta Tierra, todos 7.900 millones de nosotros, necesitamos trabajar juntos para afrontar los retos de hoy.


