¿Puede Guatemala frenar el matrimonio infantil?

¿Puede Guatemala frenar el matrimonio infantil?
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Guatemala ha elevado a 18 años la edad mínima para contraer matrimonio, pero las activistas por los derechos de las mujeres advierten de que hacer cumplir la nueva ley será un reto en un país donde casi un tercio de las niñas están actualmente casadas a esa edad.

La ley, aprobada por el Congreso a principios de este mes por 87 votos a favor y 15 en contra, elevó la edad mínima para casarse, que era de 14 años para las niñas y de 16 para los niños, pero establecía que las niñas de 16 años aún podrían casarse con el permiso de un juez en determinadas circunstancias.

Christa Stewart, de la organización benéfica por los derechos de las mujeres Equality Now, celebró la ley como “un paso realmente importante para reconocer todo el potencial de las niñas y replantear el modo en que deben ser tratadas en la sociedad”.

“Para aplicar plenamente la ley se requiere un cambio cultural, la formación de jueces y llegar a las zonas rurales más remotas”, explicó Stewart en una entrevista telefónica con la Thomson Reuters Foundation.

Las activistas por los derechos afirman que lograr el cambio cultural que la ley contempla será un desafío especialmente complejo para las comunidades indígenas mayas de Guatemala, que viven en zonas rurales pobres, donde el matrimonio infantil es más frecuente.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) señala que el siete por ciento de las niñas guatemaltecas están casadas a los 15 años y el 30 por ciento a los 18.

Una cuarta parte de los nacimientos en Guatemala corresponde a madres adolescentes, una de las tasas más altas de América Latina, y las activistas esperan que la prohibición del matrimonio infantil ayude a prevenir el embarazo adolescente y evite que las niñas abandonen la escuela.

“Si una niña se casa, se presume que tendrá hijos y es más probable que no continúe sus estudios”, afirmó Stewart.

La mayoría de los países latinoamericanos prohíben el matrimonio hasta los 18 años, pero muchos de ellos permiten que los menores se casen a una edad más temprana con el permiso de los padres o de un juez.

Las complicaciones en el embarazo y el parto son la segunda causa de muerte entre las niñas de 15 a 19 años en todo el mundo, y los bebés nacidos de madres adolescentes corren un “riesgo sustancialmente mayor” de morir que los nacidos de mujeres de principios de los 20 años, según la Organización Mundial de la Salud.

El matrimonio infantil, que a menudo se concierta con un hombre mucho mayor, priva a las niñas de educación y oportunidades, las mantiene en la pobreza y las expone a un mayor riesgo de violencia doméstica y sexual, según denuncian las organizaciones de derechos.

Cada año, más de 15 millones de niñas en todo el mundo se casan antes de cumplir 18 años, según la organización de campaña Girls not Brides.

Poner fin al matrimonio infantil para 2030 figura entre las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU adoptados recientemente por los líderes mundiales.

Este artículo se publica en colaboración con Thomson Reuters Foundation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autora: con sede en Bogotá, Anastasia Moloney es la corresponsal de la Thomson Reuters Foundation para América Latina y el Caribe.

Imagen: Estudiantes de una escuela bilingüe pasan corriendo junto a un mural escrito en su lengua materna, el kaqchikel, que dice “Bienvenidos a la escuela”, en la aldea de montaña de Popabaj, Guatemala. REUTERS/Daniel LeClai

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