Una voraz plaga que devora cultivos y ha causado estragos en África podría amenazar a millones de agricultores de Asia, advirtieron el martes expertos de la ONU, mientras India combate la primera infestación de gusano cogollero registrada en el continente.
La plaga —una polilla que devora cultivos durante la fase de oruga de su ciclo de vida— prefiere el maíz, pero puede alimentarse de unas 80 especies de cultivo, entre ellas arroz, hortalizas, cacahuetes y algodón.
«El gusano cogollero podría tener un efecto devastador en los productores de maíz y arroz de Asia... Esta es una amenaza que no podemos ignorar», declaró en un comunicado Kundhavi Kadiresan, representante regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La polilla puede volar 100 km (60 millas) por noche, y la hembra puede poner hasta 1.000 huevos a lo largo de su vida, indicó la FAO.
El Consejo Indio de Investigación Agrícola emitió una alerta sobre la plaga el 30 de julio, tras detectarse el gusano cogollero en el estado de Karnataka, en el suroeste del país. Los medios indios informaron de que la plaga se estaba propagando a un ritmo alarmante en la región.
La FAO afirmó que el gusano cogollero podría amenazar a millones de pequeños agricultores que dependen de sus cultivos tanto para alimentarse como para obtener ingresos. El sur de China y el Sudeste Asiático corren el mayor riesgo debido a su clima, añadió.
En Asia se cultivan más de 200 millones de hectáreas de maíz y arroz al año; la región produce la mayor parte del arroz del mundo, señaló la FAO. China es el segundo mayor productor de maíz del mundo, después de Estados Unidos.
El gusano cogollero, originario de las regiones tropicales y subtropicales de América, se ha propagado rápidamente por África desde que se detectó en África occidental a principios de 2016.
Según la FAO, casi todos los países del África subsahariana han notificado infestaciones que han afectado a millones de hectáreas de cultivos y puesto en peligro la seguridad alimentaria de más de 300 millones de personas.
La agencia de la ONU afirmó que estaba ofreciendo orientación a los gobiernos y agricultores asiáticos sobre cómo identificar y combatir el gusano cogollero.
En África, las escuelas de campo de la FAO han capacitado a miles de agricultores para reconocer y notificar las infestaciones.
Se ha enseñado a los agricultores a aplastar la plaga a mano y frenar su propagación con biopesticidas elaborados a partir de plantas como el nim y el tabaco, o recurriendo a depredadores naturales como las hormigas.
Otros remedios consisten en aplicar ceniza, cal, arena o tierra a las partes infestadas de las plantas.
