¿El petróleo barato abaratará los alimentos?

¿El petróleo barato abaratará los alimentos?
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La reducción a la mitad de los precios mundiales del petróleo en los últimos seis meses plantea interrogantes sobre sus consecuencias para los precios de los alimentos y el bienestar de las personas pobres.

¿Significan los precios más bajos del petróleo que los alimentos también serán más baratos?

Hasta cierto punto. Sin embargo, el impacto será menor en los sistemas de cultivo de bajo consumo energético, comunes en la mayoría de los países en desarrollo, y en las zonas donde los alimentos no se transportan a grandes distancias. En cambio, los precios de los alimentos podrían aumentar en los grandes países exportadores de petróleo. En general, los precios más bajos del petróleo deberían reducir el costo de trasladar los alimentos de los productores a los consumidores, así como los costos de combustible y fertilizantes en las explotaciones agrícolas. Pero hay un factor que contrarresta este efecto: el petróleo barato también puede llevar a la gente a conducir más y, dado que los mandatos sobre el etanol como combustible vinculan el uso de biocombustibles con el consumo total de combustible, también aumentarían el uso de etanol y el volumen de maíz destinado a producirlo. En los países donde el petróleo representa una gran proporción de las exportaciones, los tipos de cambio reales podrían depreciarse, lo que aumentaría de manera desproporcionada el precio de los bienes comerciables, como los cereales, en relación con otros precios.

¿La caída de los precios de los productos agrícolas básicos es necesariamente perjudicial para los agricultores que producen alimentos?

Una fuerte caída de los precios de los productos básicos no sería favorable para los ingresos agrícolas, y se necesitarían altos rendimientos de los cultivos para ayudar a amortiguar el efecto en los beneficios de las explotaciones. La reducción de los costos de los fertilizantes y el transporte podría ayudar a mitigar cualquier impacto negativo.

¿Cuánto tiempo se mantendrán bajos los precios del petróleo?

Aunque los pronósticos no ofrecen certeza, las estimaciones actuales indican que los precios de los combustibles se mantendrán bajos durante 2015 y aumentarán ligeramente en 2016. Hay tres factores estructurales principales detrás de la caída del precio del petróleo: aumentos significativos de la producción de petróleo de esquisto en Estados Unidos, la disminución de las preocupaciones por interrupciones del suministro de petróleo en Oriente Medio y un cambio en la política de la OPEP para mantener la producción en lugar de recortarla.

¿Qué pueden hacer los países?

El aumento del crecimiento de la productividad agrícola puede contrarrestar los efectos de la reducción de los precios de los alimentos en los beneficios agrícolas. Los países exportadores de petróleo que importan una proporción mayor de los alimentos que consumen —como Venezuela, Yemen, Nigeria y Azerbaiyán— se enfrentan a un entorno potencialmente más difícil, en particular si no han acumulado reservas financieras durante este período de precios más altos del petróleo. Invertir para aumentar la oferta de alimentos en 2015 podría ayudar a reducir las importaciones de la próxima temporada; las redes de protección social dirigidas a las personas más vulnerables pueden ayudar a preservar su poder adquisitivo, y una inversión más amplia en agricultura también podría contribuir a diversificar las exportaciones futuras y reducir su dependencia del petróleo. Mantener abiertos los mercados puede ayudar a evitar aumentos rápidos de los precios. Las recientes inquietudes ante posibles restricciones a las exportaciones de trigo de Rusia, el cuarto mayor exportador, provocaron un repunte de los precios mundiales del trigo incluso cuando los precios del petróleo se desplomaban.

¿Hacia dónde cree que se dirigen los precios de los alimentos?

Hemos tenido un par de buenas cosechas de cereales y las existencias han aumentado, pero el consumo sigue creciendo y podría hacerlo aún más con la bajada de los precios. Basta una mala cosecha para que lleguen tiempos difíciles, y deberíamos vigilar cuestiones como la persistente sequía en Brasil, si llegará a Ucrania en primavera suficiente financiación agrícola y cuáles podrían ser los efectos del inminente arancel a la exportación de trigo en Rusia.

En resumen, vivimos en un mundo complejo y volátil, y solo la inversión continua y creciente en agricultura y ciencia nos permitirá cumplir a largo plazo los objetivos mundiales, regionales y nacionales de seguridad alimentaria. Un par de años de cosechas abundantes no reducen el desafío. Este ha sido el año más cálido registrado, y la amenaza del cambio climático sigue siempre presente.

Este artículo apareció originalmente en el blog Voices del Banco Mundial. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Juergen Voegele es director sénior de la Práctica Global de Agricultura del Banco Mundial.

Imagen: Se muestra un campo de trigo cerca de Bucarest el 17 de junio de 2008. REUTERS/Mihai Barbu.

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