La escasez de agua podría provocar conflictos entre comunidades y naciones, ya que el mundo aún no es plenamente consciente de la crisis hídrica que afrontan muchos países como consecuencia del cambio climático, advirtió el martes el director del panel de científicos climáticos de la ONU.
El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) prevé un aumento de la temperatura mundial de entre 0,3 y 4,8 grados Celsius (de 0,5 a 8,6 grados Fahrenheit) para finales del siglo XXI.
Es probable que países como India se vean gravemente afectados por el calentamiento global, que traerá fenómenos meteorológicos más extremos, como sequías, y provocará una grave escasez de agua, además de afectar la producción agrícola y la seguridad alimentaria.
«Por desgracia, el mundo no ha despertado realmente a la realidad de las crisis que afrontaremos en lo que respecta al agua», dijo el presidente del IPCC, Rajendra Pachauri, a los participantes en una conferencia sobre seguridad hídrica.
«Si se observan los productos agrícolas y las proteínas animales —cuya demanda está creciendo—, su producción requiere mucha agua. Al mismo tiempo, por el lado de la oferta habrá varias limitaciones. En primer lugar, porque se producirán cambios profundos en el ciclo del agua debido al cambio climático».
En los últimos años, los expertos en desarrollo de todo el mundo se han mostrado cada vez más preocupados por la seguridad hídrica.
Las inundaciones y sequías más frecuentes causadas por el cambio climático, la contaminación de ríos y lagos, la urbanización, la extracción excesiva de aguas subterráneas y el crecimiento de la población hacen que muchas naciones, como India, afronten una grave escasez de agua.
Además, la mayor demanda de energía de países como India para impulsar su crecimiento económico ha generado la necesidad de aprovechar más agua para las represas hidroeléctricas y las centrales nucleares.
Los meses secos de junio y julio, durante los cuales son frecuentes los cortes de electricidad y la escasez de agua, ofrecen una imagen de la inminente crisis del agua en India.
En 2013, los hospitales de Nueva Delhi cancelaron operaciones en un momento dado porque no tenían agua para esterilizar instrumentos, limpiar quirófanos ni para que el personal se lavara las manos. Los centros comerciales de lujo que vendían marcas exclusivas se vieron obligados a apagar el aire acondicionado y cerrar los baños.
Pachauri dijo que era necesario incorporar tecnología para ayudar a aprovechar el agua de manera más eficiente, especialmente en la agricultura, donde se desperdicia mucha agua.
«Naturalmente, esto (la crisis del agua) también va a generar tensiones y probablemente algún conflicto entre grupos ribereños y Estados ribereños», dijo.
India, como nación ribereña tanto aguas arriba como aguas abajo, se encuentra en el centro de disputas por el agua con sus vecinos situados aguas abajo al este y al oeste —Bangladesh y Pakistán—, que acusan a Nueva Delhi de acaparar los caudales de agua.
Este artículo se publica en colaboración con Thomson Reuters Foundation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autora: Nita Bhalla cubre desastres y conflictos, desarrollo, derechos de las mujeres, cambio climático y gobernanza.
Imagen: Un agricultor retira hierba seca de su campo de caña de azúcar en Muzaffarnaga. REUTERS/Anindito Mukherjee

