Los primeros excavadores de la Tierra tardaron en descubrir que el fondo del océano era un buen lugar para levantar tierra.
Nuevas investigaciones sugieren que los animales marinos antiguos tardaron millones de años más de lo que se creía en remover el lecho marino. La cronología tiene implicaciones para la composición química de los océanos y la atmósfera primitivos de la Tierra, así como para la formación de los ecosistemas oceánicos.
El proceso de mezcla de sedimentos por parte de animales excavadores se conoce como «bioturbación». Es un rasgo distintivo del lecho oceánico moderno, que da forma al carácter ecológico de los entornos marinos de todo el mundo. Durante años, los científicos creyeron que la bioturbación comenzó de forma significativa con la Explosión Cámbrica, hace 541 millones de años, cuando la complejidad y la diversidad de las especies animales empezaron a expandirse de forma notable.
Pero no era así. En un nuevo estudio publicado en la revista Nature Geoscience, los investigadores descubrieron que la bioturbación significativa no se produjo hasta al menos 120 millones de años después, durante el Periodo Silúrico tardío.
«Nos pareció especialmente intrigante que, aunque los animales excavadores colonizaran los sedimentos del lecho marino muy pronto en la historia animal, hubiera un retraso tan considerable entre esa colonización y la mezcla intensiva de sedimentos de estilo moderno», declaró Lidya Tarhan, investigadora posdoctoral asociada en Yale y autora principal del estudio.
Tarhan y sus colegas basaron su análisis en un extenso trabajo de campo en Estados Unidos, Canadá, España y Australia. El equipo estudió fósiles traza —los rastros, huellas y marcas de madrigueras dejados por los animales— y las condiciones sedimentarias en las que estos fósiles traza se formaron y conservaron. El equipo de investigación se centró en un único tipo de entorno: el fondo marino poco profundo.
«Ningún estudio anterior había intentado hacer todas estas cosas», afirmó Tarhan. «Fue nuestro enfoque multifacético el que nos permitió obtener una perspectiva sin precedentes sobre lo que antes era una cuestión en gran medida irresoluble: ¿cuándo, mediante qué medios y con qué rapidez empezaron los animales excavadores a modelar el lecho marino?»
Entre los animales excavadores responsables de este hallazgo se encontraban los trilobites, los crustáceos y una variedad de criaturas parecidas a gusanos.
Los investigadores también proponen que la bioturbación tardía pudo haber sido responsable de la regulación de los niveles de sulfato marino y de oxígeno atmosférico. Una disminución del oxígeno superficial propuesta anteriormente podría estar relacionada con el inicio de la bioturbación extensiva, dado que «el oxígeno está directamente ligado al enterramiento del carbono orgánico», afirmó Tarhan. «Un menor enterramiento de carbono orgánico, debido a la bioturbación, significa que se usa más oxígeno para respirar o quemar ese carbono, y por tanto el oxígeno disminuye».
Otros coautores del estudio son Noah Planavsky, profesor adjunto de geología y geofísica en Yale; Mary Droser, de la Universidad de California-Riverside; y David Johnston, de Harvard.
Este artículo se publica en colaboración con Yale News. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
Para estar al día con la Agenda suscríbete a nuestro boletín semanal.
Autor: Jim Shelton es Responsable Sénior de Comunicación para Ciencia y Medicina de la Universidad de Yale.
Imagen: Un banco de barracudas nada. REUTERS/David Loh.


