La realidad del cambio climático empieza a hacerse sentir. Los fenómenos meteorológicos extremos ya no son una predicción: son reales y están ocurriendo hoy. Es necesario actuar para evitar que la situación empeore mucho más. En 2018 habrá varias oportunidades para dar a conocer las soluciones, demostrar los avances y aumentar la ambición para hacer más, empezando ahora.
El Foro Económico Mundial publicará su Informe de Riesgos Globales antes de la Reunión Anual de Davos a finales de enero. Por quinto año consecutivo, el clima seguirá ocupando un lugar destacado en la agenda, y se reconocerá que muchas partes del mundo están llegando a un punto crítico. En el evento, líderes de gobiernos, empresas y sociedad civil se reunirán para debatir las graves consecuencias ambientales, aunque no previstas, de seguir dependiendo de los antiguos modelos de crecimiento económico y de las suposiciones sobre la creación de riqueza que obstaculizan la inversión en soluciones con bajas emisiones de carbono y resilientes al cambio climático. Se promoverá un enfoque más integral para reducir las emisiones, fortalecer la resiliencia y planificar una transición ordenada hacia una economía con bajas emisiones de carbono.
Los directivos de importantes empresas internacionales y los miembros de la Alianza de Directores Ejecutivos Líderes por el Clima se reunirán para debatir los cambios que han impulsado en sus empresas y a lo largo de sus cadenas de valor, y acordar las medidas necesarias para alentar a otras empresas a hacer lo mismo. Este grupo fundamental de líderes contribuye a impulsar el progreso en la economía real al demostrar a los líderes gubernamentales de todo el mundo los beneficios positivos del crecimiento limpio. La Reunión Anual también destacará el papel de otros actores clave, como las ciudades, los estados, la sociedad civil, los pioneros tecnológicos y los emprendedores sociales, para demostrar que, pese al enorme desafío que plantea el cambio climático, es posible reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero mediante una acción eficaz y acelerada, e impulsar cambios transformadores —no graduales— hacia soluciones con bajas emisiones de carbono.
Este mensaje se difundirá durante todo el año para subrayar la urgencia del problema y generar impulso para cambiar las políticas, las estrategias de inversión y las empresariales. Las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Washington D. C., en abril, ofrecerán a la comunidad inversora una plataforma importante para debatir la financiación climática, en particular, para encontrar soluciones que permitan movilizar los fondos necesarios para desarrollar resiliencia climática e infraestructura con bajas emisiones de carbono en las zonas del mundo que más lo necesitan.
En junio, Canadá —uno de los gobiernos nacionales que lideran la acción climática— acogerá la reunión del G7. El cambio climático y la energía limpia son temas centrales de la reunión, que permitirá a los mayores emisores de gases de efecto invernadero reflexionar sobre las medidas políticas, los incentivos y la mayor ambición necesarios para impulsar el crecimiento limpio. También será fundamental que estos líderes demuestren que pueden colaborar para resolver el desafío climático a escala mundial. En Estados Unidos preocupa la falta de liderazgo en materia de acción climática a nivel federal. Sin embargo, esto se compensa en los gobiernos estatales y municipales, donde se están aplicando algunas de las medidas políticas más innovadoras y los planes de transición más visionarios. El gobernador de California, Brown, acogerá una Cumbre Global de Acción Climática en San Francisco en septiembre para demostrar este liderazgo. El evento mostrará la acción climática de estados, ciudades y empresas de todo el mundo, y se espera que marque un «punto de inflexión» para generalizarla.
El debate sobre el clima continuará de San Francisco a Nueva York, donde, 10 días después, en el marco de la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Semana del Clima de Nueva York ofrecerá otra oportunidad para destacar los avances de los principales actores. También vinculará estos esfuerzos con la agenda más amplia del desarrollo sostenible, promoviendo el reconocimiento de la relación entre el cambio climático y toda una serie de cuestiones ambientales y sociales.
Después, en octubre, la actividad centrada en la acción climática se trasladará de América del Norte al Sudeste Asiático, donde Indonesia acogerá las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial. Es un lugar importante para el debate sobre el clima: la región necesita urgentemente pasar del carbón a la energía con bajas emisiones de carbono y detener la deforestación insostenible que está teniendo lugar; ambas medidas son fundamentales para reducir las emisiones netas.

El debate sobre los bosques de Indonesia destacará el importante papel de los sumideros naturales de carbono. Sin embargo, todos los usos de la tierra y los océanos son relevantes para el debate. Aunque tradicionalmente no es una fecha clave en el calendario de la acción climática, conviene señalar la 14.ª reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica en Sharm el-Sheij, Egipto, en noviembre de 2018. Desde la perspectiva de la mitigación climática, la gestión eficaz y la protección de diversos sistemas naturales son tan fundamentales como la transición a fuentes de energía con bajas emisiones de carbono. Tender puentes entre las comunidades dedicadas a la acción climática y a la biodiversidad podría generar beneficios esenciales para una gran variedad de partes interesadas.
Al final de un año muy ajetreado, la 24.ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP 24) tendrá lugar en Katowice, Polonia. Fiyi y Polonia, como impulsores de la presidencia de la COP, habrán liderado durante todo 2018 los debates con actores no estatales y ofrecerán una valoración de los avances logrados. Esto debería dar confianza a los gobiernos de que los principios del Acuerdo de París están cobrando impulso en todos los ámbitos de la economía mundial, lo que les facilitará elevar sus ambiciones para 2020.
No cabe duda de que 2018 será un año muy ajetreado para la acción climática. Será interesante volver la vista atrás dentro de un año y evaluar qué estados, ciudades y empresas han intensificado realmente sus acciones climáticas y han logrado el cambio necesario. Así que reserve un espacio en su agenda para la acción climática en 2018 y contribuya a que sea un año de avances sin precedentes.
Fechas destacadas de la acción climática en 2018
• 23-26 de enero: Reunión Anual del Foro Económico Mundial, Davos, Suiza
• 20-22 de abril: Reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Grupo Banco Mundial, Washington D. C., Estados Unidos
• 8-9 de junio: Cumbre de Líderes del G7, Charlevoix, Quebec, Canadá
• 12-14 de septiembre: Cumbre Global de Acción Climática, San Francisco, Estados Unidos
• 24-30 de septiembre: Semana del Clima de Nueva York, Nueva York, Estados Unidos
• 12-14 de octubre: Reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y el Grupo Banco Mundial, Bali Nusa Dua, Indonesia
• 10-22 de noviembre: 14.ª reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP14), Sharm el-Sheij, Egipto
• 3-14 de diciembre: 24.ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP 24), CMNUCC, Katowice, Polonia.





