La declaración de zonas bajo protección ambiental contribuye a la lucha contra el cambio climático, pero también da refugio a los ecosistemas, mejora la seguridad alimentaria, actúa como barrera natural frente a las catástrofes, sirve de banco genético para la biodiversidad y la investigación científica, y desempeña un papel importante en la sociedad y la cultura.
Un informe de 2014 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Protected Planet, reveló que el 15,4 % de las zonas terrestres del mundo y el 3,4 % de los océanos gozan ahora de protección legal.
La ONU Global Goals for Sustainable Development, que se pusieron en marcha en septiembre de 2015, pretenden aumentar esa cifra mediante la conservación de al menos el 10 % de las zonas costeras y marinas para 2020, y mediante la aplicación de obligaciones internacionales relativas a la protección de tierras como bosques, humedales, montañas y zonas áridas.
En los datos más recientes del Banco Mundial que se muestran a continuación figura el porcentaje combinado de zonas terrestres y marinas protegidas por economía en 2012. (No se incluyen los países de menos de 1.000 kilómetros cuadrados).
Eslovenia, un país montañoso, protege más de la mitad de su territorio (54,9 %), lo que equivale a una superficie de casi 11.130 km².
Venezuela, en segundo lugar, es uno de los países más diversos desde el punto de vista ecológico del mundo, pero ha sufrido una grave degradación ambiental. El país ha dado grandes pasos en la protección de su medio natural mediante la regulación ambiental y marca el camino en América Latina.
Alemania, que anunció recientemente que transformará 62 antiguas bases militares en santuarios de vida silvestre, ocupa el tercer puesto.
Tres naciones del África subsahariana – Namibia (quinta), Zambia (sexta) y Botsuana (novena) – han tomado medidas para preservar su patrimonio natural, lo que ha protegido tanto las culturas locales como la fauna silvestre, y ha generado beneficios a través de sus mercados de turismo de safari.
Otros microestados europeos, Liechtenstein (cuarto) y Luxemburgo (séptimo), también figuran entre los diez primeros. Aunque casi la totalidad del territorio de Mónaco (98,4 %) está protegida, no aparece en la clasificación porque el pequeño Estado mide solo 2,2 km².
Hong Kong RAE, China (sexta), que ha puesto en marcha amplias políticas ecológicas pioneras impulsadas por su departamento de protección ambiental, es la única región de Asia que aparece en la lista.
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Autor: Sebastian Brixey-Williams es productor de contenido digital en Formative Content.
Imagen: Una mujer corre con su perro por un parque, 14 de octubre de 2014. REUTERS/Stoyan Nenov



