La pérdida de bosques se ha reducido a la mitad en los últimos 30 años, según la Evaluación de los recursos forestales mundiales.
Entre 1990 y 2015, la superficie forestal mundial disminuyó un 3%, pero el ritmo de pérdida se redujo a la mitad entre la década de 1990 y los últimos cinco años. La mayor parte de esta pérdida se produce en los trópicos.
Los bosques son muy importantes. Nos proporcionan agua limpia, capturan y almacenan carbono, ofrecen madera y productos forestales no madereros, y son vitales para la supervivencia cotidiana de muchas de las personas más pobres del mundo, que viven en los bosques y sus alrededores.
También proporcionan un hábitat valioso para especies animales y vegetales. Por ejemplo, aunque los bosques tropicales cubren solo el 15% de la superficie terrestre mundial, albergan más del 50% de los animales y las plantas terrestres.
Por ello, la superficie terrestre cubierta por bosques y árboles es un indicador importante del estado del medio ambiente mundial. Cada cinco años, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura publica los resultados de su Evaluación de los recursos forestales mundiales. Esta evaluación consiste en un amplio estudio de todos los países, que utiliza un marco común de presentación de informes, definiciones acordadas y normas de notificación para proporcionar estadísticas sobre la superficie forestal y datos relacionados con el estado y el uso de los bosques.
La evaluación ofrece la imagen mundial más completa de los bosques. En la recopilación de datos participan cientos de científicos y expertos técnicos de todo el mundo.
Los resultados de 2015 se dieron a conocer esta semana en el Congreso Forestal Mundial celebrado en Durban, Sudáfrica. Durante el último año, junto con un equipo de coautores, he trabajado con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura para analizar datos sobre la superficie forestal y sus cambios, comparando dominios climáticos (tropicales, subtropicales, templados y boreales), regiones geográficas y categorías de ingresos de los países. Este estudio se ha publicado.
Nuestros resultados mostraron que la superficie forestal total disminuyó un 3% entre 1990 y 2015, de 4.128 millones de hectáreas a 3.999 millones de ha. La buena noticia es que la tasa anual de pérdida neta de bosques se redujo a la mitad: pasó de 7,3 millones de ha al año en la década de 1990 a 3,3 millones de ha al año entre 2010 y 2015.
Entre 1990 y 2015, la pérdida de bosques naturales fue mayor: disminuyó un 6%, de 3.961 millones de ha a 3.721 millones de ha, mientras que la superficie de bosques plantados (incluidas las plantaciones de caucho) aumentó de 168 millones de ha a 278 millones de ha.
¿Dónde están desapareciendo los bosques?
Hubo una diferencia significativa en la pérdida neta de bosques entre los dominios climáticos; la mayor parte de la deforestación se produjo en los trópicos. De 2010 a 2015, la superficie de bosques tropicales disminuyó en 5,5 millones de ha al año, mientras que la superficie de bosques templados aumentó a un ritmo de 2,2 millones de ha al año. Las superficies de bosques boreales y subtropicales apenas registraron cambios netos.
Cambio de la superficie de bosques naturales por región. Rodney Keenan
Rodney Keenan
La superficie forestal disminuyó en América Central y del Sur, en Asia meridional y sudoriental y en las tres regiones de África. Los bosques aumentaron en Europa, América del Norte, el Caribe, Asia oriental y Asia centro-occidental.
Brasil (984.000 ha al año), Indonesia (684.000 ha al año) y Nigeria (410.000 ha al año) registraron las mayores pérdidas netas de bosques entre 2010 y 2015. En Brasil e Indonesia, estas tasas de pérdida forestal fueron considerablemente menores que en la década de 1990.
Entre los países que notificaron una gran expansión forestal de 2010 a 2015 figuran China (1,5 millones de ha al año), Chile (301.000 ha al año) y Estados Unidos (275.000 ha al año).
La evaluación no proporciona datos sobre los factores que impulsan la pérdida de bosques. Otros estudios indican que los principales factores son la agricultura a gran y pequeña escala, la expansión urbana y la tala para construir infraestructuras, como carreteras, minas y represas hidroeléctricas.

Variación porcentual de la superficie forestal a lo largo del tiempo en los países, según el ingreso nacional bruto per cápita (bajo: <US$1045/año; mediano bajo: US$1045-US$4125; mediano alto: US$4126-US$12745; alto: >US$12,746. Autor
Nuestro estudio muestra que la pérdida se está produciendo con mayor rapidez en algunos de los países más pobres. El concepto de «transiciones forestales» se ha identificado en estudios sobre los cambios en los bosques y el desarrollo económico. A lo largo del desarrollo económico de un país, la dinámica de la superficie forestal suele seguir una curva en forma de U.
En los países más pobres se produce una pérdida forestal considerable y, después, a medida que se desarrolla la economía, aumenta la cubierta forestal. Nuestro análisis indica que, entre 1990 y 2015, 13 países tropicales podrían haber completado sus transiciones forestales, pasando de una pérdida neta de bosques a una expansión neta, o haber seguido avanzando por la senda de expansión forestal que viene después de esas transiciones. Entre ellos figuran India, Vietnam, Ghana, Laos y Costa Rica.
Una visión completa
Esta evaluación se diferencia de otras evaluaciones mundiales o tropicales que se basan únicamente en datos de teledetección para medir los cambios en la superficie forestal. Los estudios de teledetección detectan cambios en la cubierta arbórea, pero no distinguen entre las zonas forestales alteradas —por ejemplo, por la tala de madera, los incendios o las plagas de insectos— que se regenerarán y seguirán siendo bosques, y las zonas forestales que se convierten de forma permanente a otros usos del suelo.
Por consiguiente, estudios como el del World Resources Institute, Global Forest Watch notifican grandes pérdidas de cubierta arbórea en lugares como Rusia, Canadá y Estados Unidos, mientras que la Evaluación de los recursos forestales mundiales informa de una expansión o de pocos cambios en la superficie forestal de esos países.
Por tanto, comparar los datos de la evaluación de 2015 con estos estudios de teledetección resultó difícil debido a las diferentes definiciones de bosque, los distintos períodos de evaluación y los métodos empleados. En general, cuando se aplican definiciones similares (como el umbral de cubierta arbórea para considerar que la vegetación es bosque), los resultados de nuestra evaluación de 2015 coinciden con los de estos otros estudios.
Aunque la mayoría de los países desarrollados llevan tiempo contando con un seguimiento forestal de alta calidad, los datos forestales de muchos países en desarrollo suelen estar desactualizados o incompletos. La calidad de los datos está mejorando en muchos países tropicales en desarrollo con una gran cubierta forestal, en parte gracias a las inversiones destinadas a apoyar la implementación del mecanismo REDD+ en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
Sin embargo, algunos países, como la República Democrática del Congo, Angola y Bolivia, notifican extensas superficies forestales basándose en datos de baja calidad. Por ello, se necesitan más inversiones en el seguimiento forestal nacional y mundial para comprender mejor la dinámica de los bosques.
Australia también ha afrontado dificultades para hacer un seguimiento forestal, dada su extensa superficie forestal y su escasa población. La superficie forestal que hemos notificado ha variado entre 164 millones de ha en 2003 y 125 millones de ha en 2013, y la reducción se debe principalmente a la elaboración de mapas forestales de mayor calidad en regiones remotas del norte de Australia. Según estas nuevas estimaciones, Australia informó de que su superficie forestal disminuyó de 128,5 millones de ha en 1990 a 124,7 millones de ha en 2015, aunque registró una ganancia neta de 1,5 millones de ha entre 2010 y 2015.
La evaluación de 2015 también incluye datos sobre el estado y la productividad de los ecosistemas forestales, las reservas de carbono, la gestión forestal sostenible, la designación de los bosques para distintos usos y sus beneficios económicos y sociales. A medida que nos acercamos a la reunión de las Naciones Unidas sobre el cambio climático en París y a la adopción de un nuevo conjunto de Objetivos de Desarrollo Sostenible, resulta cada vez más evidente el valor de los bosques para hacer frente al cambio climático y alcanzar otros objetivos de desarrollo mundiales y nacionales.
Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: Rod Keenan es profesor de la Universidad de Melbourne.
Imagen: Una mujer trota con su perro por un parque durante un soleado día de otoño en el centro de Sofía, el 14 de octubre de 2014. REUTERS/Stoyan Nenov




