Miles de incendios en bosques y en turberas degradadas y sin árboles de Indonesia, registrados en septiembre y octubre, han extendido una neblina cegadora y nociva por el archipiélago, así como por la vecina Singapur, Malasia, Filipinas y Tailandia.
La deforestación generalizada por parte de pequeños agricultores y grandes empresas, con fines agrícolas, para la producción de aceite de palma y de productos madereros como el papel, ha dejado las turberas expuestas al sol. La turba seca y los restos de madera de estos "cementerios forestales" son altamente inflamables.
Los investigadores afirman que los incendios ya no se limitan a los años de sequía, y en la actualidad son un fenómeno anual que suele alcanzar su punto máximo en torno a septiembre u octubre.
Este año ha sido especialmente grave debido a las menores precipitaciones vinculadas al fenómeno meteorológico El Niño, aunque las recientes lluvias torrenciales han apagado algunos de los incendios y reducido drásticamente la neblina y el humo.
Estos son algunos datos sobre los incendios que provocan neblina en Indonesia:
A principios de noviembre, los científicos habían contabilizado casi 121.000 incendios en gran parte de Indonesia, concentrados en las provincias de Riau y Jambi, en la isla de Sumatra, y en Kalimantán Central y Kalimantán Occidental, en Borneo.
1,7 millones de hectáreas (4,2 millones de acres) de bosques y plantaciones han sido arrasados por los incendios en las islas de Sumatra y Borneo, según datos gubernamentales.
El fuego es una forma barata y sencilla de que los agricultores y las empresas despejen terrenos para cultivos, pero los incendios en turberas son difíciles de extinguir, ya que a menudo arden bajo tierra durante días o semanas. Solo las fuertes lluvias de la estación húmeda pueden apagarlos.
Los incendios de Indonesia han emitido aproximadamente 1.700 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) equivalente hasta ahora este año.
En muchos días de septiembre y octubre, las emisiones de CO2 de los incendios de Indonesia superaron las emisiones diarias medias de toda la actividad económica de Estados Unidos, según estimaron los investigadores.
Científicos que realizaban investigaciones en Kalimantán Central encontraron compuestos nocivos en el aire , entre ellos ozono, monóxido de carbono, cianuro, amoníaco, formaldehído, óxido nítrico y metano.
Entre el 1 de julio y el 23 de octubre, la neblina causó la muerte de 10 personas y enfermó a más de 500.000 en seis provincias: Jambi, Sumatra Meridional, Kalimantán Meridional, Riau, Kalimantán Central y Kalimantán Occidental.
En muchos días cerca de las turberas en llamas, los datos preliminares indicaron niveles de material particulado de más de 1.000 microgramos por metro cúbico de aire, más de tres veces el nivel considerado peligroso por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.
El 20 % de los incendios se producen en concesiones de palma aceitera.
Indonesia es el mayor productor de aceite de palma del mundo y suministró la mitad del aceite de palma mundial en 2014.
Fuentes: World Resources Institute, Global Fire Emissions Database, Center for International Forestry Research (CIFOR) y medios de comunicación
Este artículo se publica en colaboración con Thomson Reuters Foundation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autora: Alisa Tang es redactora adjunta de Thomson Reuters Foundation.
Imagen: Un estudiante camina por la localidad de Sampit, cubierta de neblina, en la provincia de Kalimantán Central, Indonesia. REUTERS/Sigit Pamungkas

