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El Día Internacional de la Diversidad Biológica, que se conmemora cada 22 de mayo, recuerda al mundo que no podemos sobrevivir sin biodiversidad.
El lema de este año, «Actuar localmente para lograr un impacto global», busca conectar las iniciativas locales con las 23 metas del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal.
Una de las metas es movilizar 200.000 millones de dólares al año para 2030 y el Foro, en colaboración con Oliver Wyman, ha destacado 50 oportunidades para que las empresas inviertan en la nueva economía de la naturaleza.
Con un millón de especies animales y vegetales amenazadas de extinción, el Día Internacional de la Diversidad Biológica (DIDB), que se conmemora cada 22 de mayo, cobra más importancia con cada año que pasa.
Pero no se trata solo de proteger la enorme variedad de especies de la Tierra. La diversidad biológica, o biodiversidad, constituye la red de vida de la que dependemos, afirma la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Más del 80 % de nuestra dieta proviene de las plantas; 3.000 millones de personas obtienen de los peces el 20 % de sus proteínas, mientras que 8 de cada 10 personas que viven en zonas rurales de países en desarrollo dependen de medicamentos de origen vegetal.
La pérdida de biodiversidad constituye, por tanto, una amenaza directa para la salud humana. Por eso la ONU sigue concienciando al público mediante su evento mundial anual. Esto es todo lo que necesitas saber sobre el DIDB.
¿Qué es el Día Internacional de la Diversidad Biológica?
Celebrado por primera vez el 29 de diciembre de 1993, el Día Internacional de la Diversidad Biológica conmemora la fecha en que entró en vigor el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB). Este tratado multilateral, ratificado por 196 naciones en la Cumbre de la Tierra de Río de 1992, establece «la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos».
El día sirve como recordatorio anual de lo esencial que es la biodiversidad para la vida en la Tierra y de la rapidez con que sigue deteriorándose, en gran medida debido a actividades humanas como la deforestación y la fragmentación de hábitats, así como al cambio climático. Alienta a las personas, organizaciones y gobiernos a actuar para revertir esta tendencia.
En 2000 se decidió trasladar la celebración al 22 de mayo, su fecha actual, en parte para conmemorar la adopción del texto del CDB ese día de 1992 y en parte para evitar que coincidiera con las festividades tradicionales de fin de año. También se modificó el nombre a Día Internacional de la Diversidad Biológica (DIDB), aunque ambas versiones siguen utilizándose.
¿Por qué es importante el DIDB?
Más de 48.600 especies corren riesgo de extinción, según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. El año pasado, el mundo perdió 4,3 millones de hectáreas de selva tropical, y la crisis climática está aumentando la frecuencia y la intensidad de los incendios, las inundaciones y las sequías, lo que afecta aún más a la biodiversidad.
La ONU afirma que la pérdida de biodiversidad podría provocar más zoonosis —enfermedades transmitidas de animales a personas—. Por el contrario, «al mantener la biodiversidad, los ecosistemas pueden proteger a las personas frente al riesgo de exposición a reservorios de enfermedades», señala la Organización Mundial de la Salud.
Del mismo modo, los océanos, las selvas tropicales y las turberas almacenan enormes cantidades de dióxido de carbono; protegerlos puede ayudarnos a afrontar la crisis climática.
Pero el tiempo apremia. El mundo no va camino de cumplir los objetivos climáticos mundiales. Las jornadas internacionales como el DIDB ayudan a mantener la presión.
¿Cuál es el lema de este año?
Faltan apenas cuatro años para alcanzar algunos objetivos fundamentales relacionados con el clima. Mientras que el DIDB del año pasado se centró en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para 2030, este año se centra en el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal (MMBKM), que establece 23 metas que deben cumplirse para esa fecha.
Con el lema «Actuar localmente para lograr un impacto global», el DIDB26 busca conectar las iniciativas locales con estas metas del MMBKM y promover el enfoque de toda la sociedad que defiende el marco.
Según el CDB, este enfoque comprende maneras de «convocar, facilitar, empoderar y aprovechar las contribuciones de actores distintos de los gobiernos nacionales a nivel local, incluidos los pueblos indígenas y las comunidades locales, los gobiernos subnacionales, las ciudades y otras autoridades locales, los grupos de mujeres y jóvenes, las empresas y las instituciones financieras».
Ante una brecha anual de financiación para la biodiversidad de 700.000 millones de dólares, el MMBKM hace un llamamiento a «todas las fuentes», tanto públicas como privadas, para movilizar 200.000 millones de dólares al año para 2030. Los créditos de biodiversidad son una forma de alcanzar esta meta. En 2025, el Foro Económico Mundial y sus socios formularon principios de alto nivel para garantizar que esos créditos cumplan sus objetivos y no perjudiquen a las comunidades.
¿De qué otras formas contribuye el Foro?
Las iniciativas del Foro sobre naturaleza y biodiversidad y agua conforman algunas de las redes de colaboración más grandes impulsadas por UpLink, su plataforma de innovación abierta. Entre sus logros figura una empresa de inteligencia forestal basada en tecnología que utiliza inteligencia artificial, drones y datos satelitales para cartografiar la cobertura forestal y vigilar las especies.
Otra iniciativa del Foro, la Alianza para los Bosques Tropicales, es una asociación de múltiples partes interesadas centrada en lograr una transición agrícola sostenible que proteja y restaure las selvas tropicales.
La contaminación por plásticos, ya identificada como una amenaza para la salud humana, está teniendo un efecto devastador en la biodiversidad. La fauna silvestre aviar y acuática ingiere plásticos o queda enredada en ellos, mientras que las especies exóticas invasoras se transportan a través de los residuos plásticos. La meta 7 del MMBKM aborda específicamente la contaminación por plásticos, mientras que la Alianza de Acción contra el Plástico del Foro reúne a gobiernos, empresas y sociedad civil para hacer frente a los 11 millones de toneladas de residuos plásticos que llegan al océano cada año.
Cómo ayuda el Foro a los líderes a armonizar la acción climática con un crecimiento positivo para la naturaleza
El Centro para la Naturaleza y el Clima ayuda a los líderes a comprender las interconexiones entre el clima, la naturaleza y el desarrollo económico. Ofrece una plataforma para explorar vías que respalden la resiliencia y la prosperidad dentro de los límites planetarios.
Al facilitar la cooperación entre sectores y regiones, el Centro ayuda a sus socios a convertir una comprensión compartida en soluciones prácticas para el clima y la naturaleza.
A medida que las empresas sienten cada vez más el impacto de la crisis climática y la pérdida de biodiversidad, muchas también reconocen que la economía verde es una vía viable. El Foro, en colaboración con Oliver Wyman, ha destacado 50 oportunidades para que las empresas inviertan en la nueva economía de la naturaleza, cuyo valor en el mercado de renta variable cotizada ascendió a casi 8 billones de dólares en 2024. Desde las biosoluciones hasta la agricultura de precisión, todos estos proyectos empresariales generan valor a partir de los residuos o fomentan el uso sostenible de los recursos.
El DIDB recuerda al mundo, afirma la ONU, que «a pesar de todos nuestros avances tecnológicos, dependemos por completo de ecosistemas sanos y dinámicos para obtener agua, alimentos, medicamentos, ropa, combustible, refugio y energía, por nombrar solo algunos recursos».
