¿Qué podemos aprender de la sequía de São Paulo?

¿Qué podemos aprender de la sequía de São Paulo?
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En los últimos años, los titulares en California han estado dominados por la sequía excepcional, las temperaturas extremas, las caídas sin precedentes de los niveles de los embalses y la amenaza de escasez de agua para millones de personas. Por desgracia, los californianos no son los únicos que sufren la «crisis del agua».

Los habitantes de una de las zonas más densamente pobladas de América del Sur —el área metropolitana de São Paulo (AMSP), en el sureste de Brasil— están lidiando con una de las peores crisis hídricas de las últimas décadas.

Con más de 20 millones de habitantes y siendo el principal centro financiero y económico de Brasil, esta región está bajo la influencia del sistema monzónico sudamericano y recibe la mayor parte de sus precipitaciones durante el verano austral, de octubre a marzo. Sin embargo, en los últimos cuatro años, las estaciones pluviométricas cercanas a los embalses más importantes que abastecen de agua a la ciudad han registrado déficits de precipitación cada vez mayores. El año pasado fue el más seco desde, al menos, 1961, y después llegó otro año seco.

Para agravar estas condiciones, los récords diarios de temperaturas altas durante estos veranos han aumentado la evapotranspiración, lo que acelera las condiciones de sequía, de manera similar a lo observado en California.

Un planeta con más de siete mil millones de habitantes y recursos limitados de agua dulce ya muestra agotamiento ambiental y señala que la humanidad ha cruzado el umbral de la sostenibilidad. Nuestra capacidad para mitigar los efectos negativos de los cambios ambientales y la rapidez con que podemos adaptarnos están limitadas por múltiples factores. Pero, como megaciudad —un conglomerado humano complejo y a menudo desorganizado—, la población de São Paulo, Brasil, está particularmente expuesta a los efectos de los fenómenos meteorológicos extremos.

Patrones de tormentas bloqueados

Es probable que los factores climáticos que influyen en la sequía de California y São Paulo estén interconectados. Los ciclos de la temperatura superficial del mar en el Pacífico, que se producen en escalas de tiempo decenales, están vinculados a cambios en la circulación atmosférica que afectan los patrones meteorológicos en todo el mundo. En algunas regiones, las condiciones atmosféricas son tales que bloquean el paso de los frentes fríos que provocan tormentas y precipitaciones, y modifican la trayectoria de estos episodios de lluvia.

Mientras persistan estas condiciones de bloqueo , algunas regiones atravesarán condiciones secas, mientras que otras serán extremadamente húmedas. El Pacífico Norte está entrando en una fase que probablemente aumentará la probabilidad de que se produzcan estos mecanismos de bloqueo, que favorecen las condiciones secas en California y otras regiones del planeta, incluido São Paulo.

Por supuesto, en el pasado se han dado condiciones oceánicas y atmosféricas similares, y seguirán produciéndose en el futuro. El problema que debemos afrontar sin vacilar es: ¿cómo puede el calentamiento global agravar estas condiciones extremas, sobre todo en lugares con altas tasas de crecimiento urbano, como São Paulo? ¿Con qué rapidez deberían actuar los gobiernos y cuánto deberían invertir para mitigar estas condiciones sin precedentes?

Racionamiento

En la región metropolitana de São Paulo, el principal sistema de abastecimiento de agua, que suministra agua a unos 8,8 millones de habitantes, alcanzó niveles críticos a principios de 2015. El 5 de enero de 2015 solo tenía almacenado un 5 % de su capacidad de 1.300 millones de metros cúbicos, y la cifra llegó al 15 % al final de la temporada de lluvias, en marzo de 2015. La inminente imposición de racionamiento podría dejar a los residentes sin acceso al agua durante algunos días de la semana.

La principal empresa de servicios de agua ya ha reducido la presión en las tuberías para obligar a ahorrar agua; esta estrategia ha dejado a millones de clientes sin agua corriente durante horas e incluso días, según el lugar donde vivan. A diferencia de California, en São Paulo se han producido chubascos aislados, y la población desesperada, sobre todo en los distritos pobres, ha almacenado agua de lluvia en recipientes abiertos y cubos para reservarla para los días de escasez. Otros habitantes están perforando los suelos de sus sótanos para extraer la preciada agua de pozos abiertos.

Como consecuencia, todo el estado de São Paulo, con una población de 40 millones de habitantes, está atravesando un brote mortal de dengue . En el AMSP, donde la situación es realmente dramática debido al acceso limitado al agua, el gobierno creó muchos ambulatorios improvisados por toda la ciudad para atender a la población con síntomas de la enfermedad. Las autoridades van puerta por puerta en busca de larvas de mosquitos transmisores y educan a la población sobre la enfermedad. Sin embargo, todas estas medidas han demostrado ser ineficaces para controlar la proliferación de larvas del dengue.

Dos temporadas de lluvias muy secas, según datos desde 1979.
NOAA

Se desconoce qué deparará el futuro a la creciente población del AMSP. A corto plazo, es posible que las condiciones de bloqueo que han impedido el paso de las tormentas persistan menos durante el próximo verano y aumenten la probabilidad de precipitaciones extremas en la región. Sin embargo, el alivio temporal no resolverá la inminente crisis del agua en São Paulo ni en California en los próximos años.

Las poblaciones y los gobiernos del mundo deben concienciarse sobre los recursos limitados de agua dulce, para que el presente siente las bases adecuadas de un futuro sostenible. No importa dónde vivamos ni cuál sea la tasa de crecimiento económico de un país: las poblaciones son y siempre serán vulnerables a la escasez de agua.

La resiliencia depende de numerosos factores, pero la forma en que las poblaciones afrontan los desastres de diversas magnitudes está determinada en gran medida por las medidas políticas, el desarrollo socioeconómico y la educación.

Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Leila Carvalho es profesora asociada de Meteorología y Climatología en la Universidad de California, Santa Bárbara.

Imagen: Un hombre está de pie sobre el suelo agrietado de la presa de Atibainha, que se está secando debido a una sequía prolongada en Nazare Paulista, estado de São Paulo. REUTERS/Nacho Doce.

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