Tokio 2020 aspira a ser la edición más ecológica de los Juegos Olímpicos.
Los atletas dormirán en camas de cartón reciclables.
Las medallas del evento se fabricarán con metales preciosos reciclados.
Los organizadores esperan que el evento emita como máximo 2,93 millones de toneladas de CO2.
El sueño de Tokio 2020 de ser los Juegos Olímpicos con menos emisiones de la historia llega incluso al lugar donde dormirán los atletas: en camas de cartón.
Las camas, que se reciclarán después del evento, están diseñadas para soportar pesos de hasta 200 kilogramos, aunque los organizadores advierten que podrían romperse si alguien salta sobre ellas.
Los colchones de las 18.000 camas de cartón proporcionadas para el evento también están diseñados para ser totalmente reciclables después de su uso.
Todo forma parte de un esfuerzo del comité olímpico de Tokio por reducir la huella de carbono del evento. Se estima que los Juegos de Río de Janeiro 2016 emitieron 4,5 millones de toneladas de CO2. Los Juegos de Londres 2012, que afirmaron ser los más ecológicos de la historia, generaron 3,3 millones de toneladas.
Tokio quiere superar el récord de Londres y prevé que el evento emitirá como máximo 2,93 millones de toneladas de CO2.
Una de las principales fuentes de emisiones en cualquier evento internacional son los vuelos de competidores y espectadores. La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) afirma que un vuelo de ida y vuelta de Nueva York a Tokio generará 946 kg de CO2 por pasajero.
Los organizadores han diseñado un programa de compensación de carbono auditado de forma independiente, cuyo objetivo es garantizar que los Juegos —que comienzan el 24 de julio, seguidos por los Juegos Paralímpicos el 25 de agosto— emitan la menor cantidad de carbono posible.
Oro, plata y bronce: todo reciclado
La electricidad utilizada en los Juegos procederá de fuentes renovables como la energía solar, la biomasa y la hidráulica. Entre las medidas de eficiencia energética está la instalación exclusiva de luces LED en todas las sedes del evento.
Tokio 2020 también está utilizando metales preciosos recuperados de 6,2 millones de teléfonos móviles desechados para fundir sus medallas. El reciclaje permitió obtener los 32 kg de oro, 3.500 kg de plata y 2.200 kg de bronce necesarios para fabricar 5.000 medallas.
Los podios de las ceremonias de medallas se están fabricando con plástico reciclado donado por el público y recuperado de los océanos. Después de los Juegos, se utilizarán con fines educativos o se reciclarán para fabricar botellas para el patrocinador Procter & Gamble.
También se utilizará transporte de cero emisiones, incluidos autobuses de pila de combustible, lanzaderas autónomas eléctricas con batería y carretillas elevadoras propulsadas por hidrógeno, que se emplearán para mover objetos pesados por las instalaciones olímpicas.
El legado esperanzador del terremoto
La antorcha olímpica se ha fabricado con residuos de aluminio procedentes de viviendas temporales construidas tras el terremoto y el tsunami de 2011. Además, los uniformes que visten los funcionarios se están confeccionando con poliéster obtenido de botellas recicladas.
La plaza de la Villa Olímpica se construirá con madera de origen sostenible donada por autoridades locales de todo Japón. Después de los Juegos, la madera se reutilizará para fabricar bancos públicos o construir edificios públicos.



