Con la esperanza de eliminar parte de los millones de toneladas de plástico que hay en nuestros océanos, la empresa neerlandesa RanMarine Technology ha desarrollado un aquadrón que aspira la basura del agua. Se llama WasteShark y puede «comer» hasta 200 litros de basura en un solo viaje.
WasteShark se inspira en el tiburón ballena, el pez más grande del mundo. Es un «alimentador por filtración», lo que significa que engulle plancton y pequeños crustáceos sin apenas moverse: las presas simplemente son aspiradas hacia su boca larga y plana. WasteShark funciona exactamente como este depredador marino.
«Está construido siguiendo los mismos principios que un tiburón ballena», explicó Richard Hardiman, director ejecutivo de RanMarine Technology, en una charla TED. «Tiene una boca enorme. Recorre en silencio la superficie del agua, persigue a sus presas y las guarda en el vientre.»
Pero en este caso, las presas son botellas de plástico, no plancton.
Capaz de nadar hasta 16 horas, WasteShark analiza su entorno inmediato mientras trabaja y recopila datos que envía a su centro de control. Puede medir el agua en cuanto a niveles de pH, conductividad, amonio, cloruro, nitrato, salinidad y otras muchas métricas.
Hardiman cuenta que la idea se le ocurrió un día en que se escapó del trabajo. Compró un café en el paseo marítimo de Ciudad del Cabo y vio a dos hombres intentando sacar plástico del agua, algo que les costaba mucho porque hacía viento y la marea estaba bajando.
«Su única defensa para combatir la basura que se alejaba era el tipo de delante con una red de piscina», Hardiman recordó en la charla TED. «Eso fue todo. Su única defensa contra la naturaleza y la incapacidad del ser humano de recoger lo que deja atrás…. Pensé con arrogancia de inmediato: ‘Yo podría hacerlo mejor’.»
WasteShark puede dirigirse manualmente mediante control remoto o a través de un mapa trazado en un iPad. Es ideal para puertos, ríos y canales, los llamados «puntos de estrangulamiento de residuos» que RanMarine Technology ha identificado a partir de patrones meteorológicos, movimientos de barcos y viento, y las mareas. La empresa ya ha desplegado el aquadrón en el puerto de Róterdam y lo ha llevado a Estados Unidos, al puerto de Baltimore, donde WasteShark nadó junto a Mr. Trash Wheel.
RanMarine Technology afirma que el dron no daña a los peces, que por lo general se alejan de él como hacen con los veleros. Las aves también suelen evitarlo. Aunque WasteShark no opera en las principales rutas marítimas, es visible para el tráfico marítimo, conforme a la legislación marítima.
RanMarine Technology no tiene previsto llevar WasteShark a mar abierto. La empresa considera que, al aspirar la basura en puertos y dársenas, puede detener la contaminación por plástico en su origen, eliminando los residuos flotantes antes de que lleguen a los océanos.
«Con una aspiradora inteligente, el objetivo es barrer el polvo todo el tiempo para que nunca tengas que verlo», Hardiman en declaraciones a Digital Trends. «Con estos drones, la idea es que limpien constantemente el agua para que nunca veas acumulación de residuos. Cuanto más se haga, menos residuos se hunden hasta el fondo y, en última instancia, terminan arrastrados hasta el océano.»


